La responsable de Educación de Csif en Cádiz, Marian Avancino.
La responsable de Educación de Csif en Cádiz, Marian Avancino.
ENTREVISTA A MARIAN AVANCINO

«El profesor no debería entrar nunca en los grupos de ‘whatsapp’ de los padres»

La responsable de Educación de Csif en Cádiz subraya el esfuerzo que se ha hecho por recuperar los derechos que tenían los docentes antes de la crisis

CÁDIZActualizado:

Imagínese una profesión en la que las normas cambiaran cada pocos años, en los que los clientes no quisieran muchas veces su producto aun estando obligados a aceptarlo y en donde sus jefes le hubieran recortado, con motivo de la crisis, muchos de sus derechos. Ésta es la situación del profesorado gaditano. Marian Avancino, responsable provincial de Educación de Csif, uno de los sindicatos con mayor representación en este ámbito, analiza los problemas que sufre este colectivo y cuál es el horizonte inmediato al que se enfrenta.

–Los profesores se quejan de que, a la hora de tomar las decisiones en el ámbito de la educación, nunca se cuenta con ellos, ¿cree que es cierto?

–Es indudable que los que mejor conocen la realidad de la educación son aquellos que están al pie del cañón y esos rara vez están en los Consejos de Ministros. Y los políticos que son profesores hace mucho que ‘colgaron la tiza’. La única oportunidad que tienen los profesores de que se oiga su voz es con la representación sindical en las mesas sectoriales.

–¿Cuáles son las principales demandas del profesorado gaditano en la actualidad?

–Son muchísimas. Las principales es que la burocracia se reduzca, ya que consideramos que no es tan necesaria. El profesor, ademas de su labor docente, está pendiente de preevaluaciones, las pruebas de diagnóstico, las pruebas para los informes Pisa... Muchas de estas labores son redundantes y no revierten en una mejor educación. Otra de las demandas es la de que se tomen medidas sobre el exceso de rigor que sufre el profesorado para disfrutar de los permisos que le corresponden por derecho. Muchas veces, desde los equipos directivos, se interpreta ley de manera incorrecta y los docentes no pueden disfrutarlos. No obstante, hay que reconocer que desde la Delegación de Cádiz siempre están dispuestos a ayudarnos.

–Muchos profesores se quejan de que, ante un problema con un padre o un alumno, se encuentran solos.

–Es cierto que los profesores pueden abrir un protocolo de acoso, pero es muy difícil demostrar que han sufrido ese maltrato. La Inspección Educativa estudia lo que ha ocurrido pero el profesor es la parte más débil, hasta el punto de que hay docentes expedientados que no han hecho nada. Aparte están los problemas que puedan sufrir por el acoso en redes sociales. En este aspecto, siempre aconsejo a los profesores que con su móvil privado nunca participen en grupos de whatsapp de padres, ya que pueden emplear cualquier comentario para hacerles daño. Una frase sacada de contexto a la que se le hace una captura de pantalla te puede traer problemas.

–Otro de los caballos de batalla en la Educación es la situación de los profesores interinos, ¿se espera que haya cambios?

–Ya los está habiendo. La situación en los últimos años ha mejorado bastante gracias a las reivindicaciones que hemos estado haciendo desde Csif. Hemos conseguido que cobren trienios, sexenios y, sobre todo, que vean estabilizada su situación laboral gracias a la campaña de empleo público para que el interino pueda acceder al funcionariado. Hasta el año 2021 va a haber un incremento, gracias a nuestras presiones, para que la temporalidad se reduzca al 8% que marca la UE. Interinos o sustitutos siempre va a haber, pero no en la cantidad que hay ahora.

–¿Es difícil para el profesor adaptarse a unos cambios casi constantes en el sistema educativo?

–Es muy caótico. Evidentemente, cuando cada poco tiempo cambia la metodología, los contenidos, los objetivos... cuesta adaptarse mucho. En los últimos años hemos asistido a decenas de cambios que han contribuido, sobre todo, a liar las cosas: más memorias, más evaluaciones y preevaluaciones... se amplía el trabajo pero no la remuneración. Pero tienes una clientela, si me permite la expresión, que te está esperando y a la que no puedes defraudar. Tienes unos alumnos que dependen de ti y, como profesor, tu ética te obliga a adaptarte con imaginación para que el estudiante avance. Pero con los cambios constantes no es un ejercicio fácil. Ahora se da la situación de que la Lomce está paralizada y se trabaja en una nueva ley. Así que en los cursos en los que la Lomce llegó a aplicarse nos regimos por ella y en los que no, por la ley anterior... Y esta situación se mantendrá hasta que no consensúe una nueva ley educativa, lo que será un proceso largo y farragoso.

–Tras el ciclón de la crisis, ¿cuáles son los próximos objetivos de Csif en la Educación pública?

–Rematar este último logro, que es el haber conseguido recuperar los derechos arrebatados con la crisis. Nos hemos volcado en recuperar las 35 horas de trabajo y las 18 horas lectivas para Secundaria. Además, de nuevo los docentes tenemos la paga extra de Navidad y podemos ponernos enfermos sin que nos quiten dinero, además de haber recuperado las subidas salariales. Pero seré más concreta con la repuesta. De cara al futuro inmediato queremos que mejoren las condiciones del profesorado, que bajen las ratios de los alumnos por aula, que se lleve a cabo el proceso de climatización de los colegios (sobre todo en zonas de la provincia con temperaturas extremas), que se elabore una ley educativa que no cambie según quien gobierne y, por supuesto, que reconozcan la autoridad del profesor como funcionario público.

–En breve habrá elecciones sindicales en la educación pública. El lema de Csif es ‘Tu voto vale mucho’: ¿por qué esa importancia?

–Es importante que los profesores vayan a votar porque, según el número de votos, obtendremos más representación en la mesa sectorial y, posteriormente, en la mesa general de la función publica, donde se discute la recuperación de derechos de los funcionarios. Otras organizaciones tienen plaza asegurada pero nosotros sólo podemos estar ahí con los votos de los docentes.

–¿Qué diferencia a Csif del resto de sindicatos que también se presentan en la provincia?

–Fundamentalmente, que somos un sindicato independiente, no nos casamos con nadie: ni con los partidos de izquierdas ni con los de la derecha. Nuestro lema es defender al profesorado gobierne quien gobierne y nos sentarnos con quien sea a negociar. Nosotros, en contra de lo que pasa con otras instituciones, no tenemos subvenciones de ninguna clase: estamos porque el profesorado nos da su voto, porque nos lo curramos. Es por eso que estamos todo el día en la carretera para acudir a todos los centros de la provincia, y por eso atendemos incluso a los profesores que no están afiliados.