Fabricación de los cubremotores o ‘fan cowl’ en la planta de Airbus (CBC) de El Puerto
Fabricación de los cubremotores o ‘fan cowl’ en la planta de Airbus (CBC) de El Puerto - ANTONIO VÁZQUEZ
INDUSTRIA

Preocupación en la aeronáutica gaditana por los efectos de la crisis de Boeing

La factoría portuense del CBC fabrica los cubremotores del avión siniestrado 737 MAX, mientras que la industria auxiliar realiza perfiles metálicos

Airbus se hizo con el contrato de los 'fan cowl' de este modelo en 2013 para un período de 20 años

CÁDIZActualizado:

La crisis que reina en Boeing a raíz del accidente aéreo del 737 MAX de Ethiopian Airlines, con 157 muertos, no tiene, por ahora, un efecto negativo en las plantas gaditanas que producen piezas para este modelo de avión. No obstante, existe incertidumbre y preocupación en las factorías ante las medidas que Boeing pueda adoptar al respecto y, sobre todo, ante las cancelaciones de pedidos que las aerolíneas puedan realizar a corto plazo mientras se despejan las incógnitas sobre los dos siniestros ocurridos con este modelo de avión en tan corto espacio de tiempo. No hay que olvidar que en octubre de 2018, otro 737 MAX de la compañía Lion Air se estrellaba en el mar nada más despegar de Yakarta dejando 181 muertos.

El sector aeronáutico gaditano observa con expectación el desarrollo de esta crisis tras la orden de las autoridades europeas de cerrar el espacio aéreo a este tipo de aviones hasta que se aclaren los motivos del accidente. Todo apunta a que se trata del avanzado sistema de navegación que utiliza la compañía norteamericana y que necesita de un largo proceso de adiestramiento para la tripulación. Expertos consultados por LA VOZ insisten en que se trata de un modelo muy seguro. La historia de la aviación comercial no se entiende sin la familia 737. En la década de los 60, Boeing detectó la necesidad del mercado de contar con aviones de corto alcance. Aeronaves capaces de recorrer entre 1.000 y 3.000 kilómetros de distancia con capacidad para transportar a 100 pasajeros.

La factoría gaditana fabrica ahora 40 unidades mensuales de capós para los motores del avión

En ese momento nació la familia 737. El mayor y más longevo éxito comercial de la industria aeronáutica que lleva reinando medio siglo en la categoría más importante de este negocio. Este avión es la evolución de una familia que ha vendido a lo largo de su historia más de 11.000 aparatos.

Un contrato clave para Cádiz

El desarrollo del 737 MAX tiene especial incidencia en la Bahía, ya que en febrero de 2013 el principal competidor de Boeing, el gigante europeo Airbus, se hizo con un megacontrato para construir los 'fan cowl' o cubremotores de este modelo de avión. Este acuerdo salpicó de lleno a la planta de Airbus de El Puerto, ubicada en el parque Tecnobahía y conocida como CBC. El contrato está atado para los próximos 20 años y supone una inversión de 450 millones de euros. La fabricación en la Bahía de los capós de los motores del 737 MAX obligó, por un lado, a modificar el interior de la planta portuense para dar cabida a esta impresionante línea de producción y hacerla compatible, al mismo tiempo, con el resto de cadenas de producción, especialmente con la de los 'fan cowl' del A320neo. Los capós de los motores del 737 MAX son estructuras metálicas cuya cadencia de producción empezó en 2016 con 20 unidades al mes hasta situarse ahora en 40 estructuras mensuales. Airbus fabrica esta sección del avión en la planta de El Puerto y en la sevillana de Tablada.

Varios expertos coinciden en que el problema llegará a las plantas si hay cancelaciones de pedidos

Este contrato significó también un fuerte impulso para la industria auxiliar aeronáutica de la Bahía, que también se hizo con encargos de Boeing. Así, las tres factorías de la gaditana Mecanizados&Montajes también fabrican perfiles para este modelo.

El programa del 737 MAX arrancó oficialmente en agosto de 2011 y Boeing realizó el primer vuelo con este avión en enero de 2016. La primera entrega se hizo en mayo de 2017 a la aerolínea Malindo Air. La cartera de pedidos de este modelo supera en estos momentos las 4.400 unidades y en los últimos tres años se han entregado 350 aparatos. El 737 MAX es un programa clave en el futuro de Boeing. Se trata de la evolución de la familia 737 con el objetivo de ganar eficiencia en el consumo de combustible. Además, el segmento de este tipo de aeronaves es el que más ingresos futuros va a generar en el sector aeronáutico. Según las previsiones de Boeing, entre 2018 y 2037 las aerolíneas de todo el mundo van a necesitar más de 31.000 aviones de estas características.

La cartera de pedidos de este modelo supera las 4.400 unidades y ya se han entregado 350 aparatos

Pero el segundo accidente ha frenado en seco las expectativas hasta que se despejen las incógnitas y se garantice su seguridad. La primera consecuencia de este segundo siniestro aéreo se ha sentido en la Bolsa. Sus acciones han firmado dos jornadas de caídas que han hecho a la empresa perder más de 20.000 millones de valoración bursátil.

El accidente de Ethiopian Airlines pudo ser un error de la tripulación a la hora de interpretar el sofisticado sistema de navegación

Los mercados son impacientes en un momento en el que Boeing necesita tiempo. El constructor aeronáutico necesita aclarar las causas del último accidente y valorar la gravedad de los problemas del 737 MAX. Los próximos días serán claves para entender la dimensión del problema.

Esta filosofía es la que impera también en las factorías gaditanas que tienen intereses con Boeing. Así, trabajadores del CBC consultados por LA VOZ señalan que los encargos aeronáuticos tienen una larga cadencia en el tiempo y este bache de Boeing se solventará antes del verano, lo que garantiza la producción que tienen asignadas sus proveedores. El problema, sostienen, puede sobrevenir si hay un efecto dominó en la cancelación de pedidos, pero todo apunta a que este supuesto no se dará ya que se trata de un modelo muy fiable y es cuestión de mejorar su software para hacerlo más intuitivo a los pilotos.

Por ahora, la restricción de vuelos en Europa de este modelo de avión solo afecta a nueve aparatos en España que se han quedado en tierra hasta nueva orden. Un total de 4.620 vuelos que tuvieron su origen o destino en algún aeropuerto español en 2018 con el Boeing 737 MAX 8. En esas operaciones viajaron 699.828 pasajeros, según datos oficiales.