El catedrático de la UCA investigado, Tomás Ángel del Valls.
El catedrático de la UCA investigado, Tomás Ángel del Valls. - LA VOZ
SUCESOS

De la piscina al cambio de ruedas de un Q7, los supuestos gastos del catedrático a costa de la UCA

La Policía cifra en más de 700.000 euros el dinero de subvenciones de la Universidad que Del Valls desvió para fines personales como su casa en Vistahermosa, aunque «pudo ser mucho más»

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En la intangibilidad de su trabajo. En el concepto hetéreo de proyectos que eran extremadamente técnicos sobre medio ambiente y contaminación del agua y en su condición de responsable de departamento que dirigía y por tanto gestor de sus propias ayudas. De eso se pudo aprovechar durante años el catedrático de la UCA y doctor en Química, Tomás Ángel del Valls, para pasar como gasto de la universidad las obras y las modernísimas instalaciones de domótica que iba poniendo en su nueva casa de Vistahermosa. Una vivienda que comenzó a construir en 2010 (tras la segregación de otra anterior) pero que al parecer estuvo equipando hasta 2016, según se desprende de las facturas que le fueron emitiendo y en las que su nombre jamás apareció porque el pagador era la Universidad de Cádiz.

La vivienda, este 'capricho' ubicado en las proximidades de la Casa Grande en la selecta urbanización portuense, con 800 metros de parcela, 500 de construcción y un valor catastral de medio millón de euros, ha sido lo que finalmente parece que le ha delatado. A la Policía le extrañó, por ejemplo y entre otras tantas cosas, que una empresa de construcción de Sanlúcar se dedicara a transportar de repente biorganismos de la Ría de Huelva. La pista estaba entre esos ladrillos y al saber escarbar en las facturas todo terminó saliendo.

Los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de Cádiz que han llevado el caso se fueron percatando que las decenas de cobros a cuenta de los fondos liberados de la UCA para proyectos nacionales e internacionales en beneficio de Del Valls estaban relacionados con empresas de construcción, instalaciones, fontanería, mobiliario, electricidad... y que, casualmente, todas esas sociedades habían trabajado en esa casa. Sin embargo en las facturas lo que figuraba como concepto eran los títulos de esos proyectos y otras cuestiones universitarias que nada tenían que ver con una piscina, una persiana automática o un muro de hormigón.

Tras analizar todos esos cargos sospechosos, cuya información ha sido facilitada a la Policía desde la Universidad de Cádiz para el completo esclarecimiento de los hechos, los investigadores de la UDEF cifran en 730.000 euros la cantidad que estiman que el catedrático pudo defraudar para, entre otras cosas, equipar con tecnología de última generación su nueva lujosa casa. De esos, casi 700.000 fueron defraudados a través de la Universidad de Cádiz y la Fundación Universidad Empresa de Cádiz (FUECA) y más de 30.000 euros a través de la Universidad de Jaén debido a los proyectos conjuntos en los que también participaba el catedrático.

Empresarios implicados

Esta compleja investigación ha acabado con la detención no solo del reconocido profesor, sino también de su mujer y otras cuatro personas más. En cuanto a su pareja, los investigadores entienden que no solo era conocedora de los hechos, sino que también participó de ellos falseando facturas. Y los otros implicados son empresarios de Sanlúcar que se fueron convirtiendo en sus «proveedores» fijos, a través de los que podía cometer el engaño. Y en este sentido, se implicaron hasta dos niveles podíamos decir. Los que para cobrar lo que se les debía aún pudiendo saber que era ilícito aceptaron pasarle el pago a la UCA. Y alguna empresa que le gustó el 'plan' y pudo beneficiarse incluso más allá de eso, inflando las facturas por servicios o trabajos que nunca habían hecho.

Según se desprende de las declaraciones aportadas por algunos de los implicados, la supuesta mecánica delictiva fue similar en todos los casos. Una vez efectuados los trabajos se falseaban las facturas para el cobro. Del Valls no aparecía en ninguno de esos pagos. El dinero no iba nunca a su cuenta sino que directamente se le pasaba el gasto a la UCA que los abonaba con los fondos europeos destinados a la investigación académica. Al parecer el profesor les llegaba a decir que «no pasaba nada, que la universidad le debía dinero».

La casa de Vistahermosa

Y entre los gastos que pagó la universidad la mayoría corresponden a obras y arreglos de la casa de Vistahermosa como la instalación de una piscina climatizada o los exclusivos accesorios de domótica en las habitaciones. Muebles de altísima calidad también. Acabados excelentes. O incluso, según la Policía, el cambio de ruedas del coche de alta gama, un Audi Q7, que figura a nombre del catedrático.

La investigación policial se inició en octubre de 2017 a requerimiento del Juzgado de Instrucción número cuatro de Cádiz tras la denuncia presentada por la UCA tras detectar por una auditoría interna que un grupo de empresarios había incrementado de forma inusual su volumen de facturación como proveedores de servicios aparentemente prestados a la UCA y a la FUECA (estos eran los empresarios que trabajaban en el chalet). El propio Rectorado al detectar «algunas anomalías» puso el caso en manos de Fiscalía.

El propio Del Valls, según su versión, al saberse investigado por la vía penal, acudió al principio de las pesquisas a los juzgados admitiendo un desfalco de unos 20.000 euros, devolviendo «de momento» esta cantidad. Sin embargo las pesquisas continuaron y se fueron sumando otras cifras.

Detención y registros

Tras tener todas las pruebas recabadas, la Policía detenía el pasado 20 de marzo a la mujer de Del Valls a la salida del colegio Grazalema en Valdelagrana, donde también tienen una residencia. El catedrático acudió el día 22 a Comisaría con su abogado al ser llamado a declarar. Fue entonces cuando en dependencias policiales se le informó de que le tomaban testimonio en calidad de investigado detenido. Además se han practicado dos registros domiciliarios en las dos casas que tiene la pareja, incautándose numerosa documentación, así como equipos informáticos relacionados con la causa investigada. Por parte de la autoridad judicial se ha ordenado la anotación preventiva de embargo de dichos inmuebles, como medida cautelar y garantía de la posible responsabilidad pecuniaria de los principales encartados.

En total se han practicado un total de seis detenciones y dos investigados no detenidos por su presunta participación en los delitos de malversación de caudales públicos, blanqueo de capitales, asociación ilícita, estafa y falsedad documental. Algunos de los implicados ya tenían antecedentes policiales y judiciales por delitos similares.

La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.

Por su parte, el rector de la UCA, Eduardo González Mazo, se mostró ayer bastante cauto sobres estos hechos. «Hay un proceso judicial abierto. La UCA se remite a las informaciones que emanen de los organismos judiciales a lo largo de este procedimiento judicial», manifestó a los medios en el acto de presentación del proyecto de la Facultad de Ciencias de la Educación en el edificio Valcárcel.