La droga intervenida.
La droga intervenida. - LA VOZ
SUCESOS

Pillado intentando meter catorce bellotas de hachís en Puerto III

Los sindicatos de funcionarios de prisiones insisten en la falta de medios que les impide «poder realizar una mayor labor preventiva que evite la entrada de droga»

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Los sindicatos de funcionarios de prisiones de Puerto III han querido hacer pública una actuación que realizaron recientemente para volver a denunciar «la falta de medios» que padecen y los riesgos que ello conlleva, según advierten. Un interno de Puerto III fue sorprendido el pasado 5 de marzo cuando intentaba introducir en esta prisión catorce bellotas de hachís que había escondido dentro de su organismo.

Los funcionarios sospecharon que este individuo había aprovechado un vis a vis mantenido con su madre momentos antes para colar la droga dentro de la prisión. Tras pedir la autorización judicial, al recluso se le sometió a una prueba radiológica y se le encontraron cuerpos extraños que terminó expulsando. Eran catorce bellotas de hachís que alcanzaron un peso de 150 gramos. Los hechos fueron puestos en conocimiento del juzgado.

Según expresan en un comunicado conjunto los sindicatos ACAIP-UGT, APFP y CSIF del Centro Penitenciario de Puerto III, esta droga y esa cantidad que en la calle puede resultar insignificante, en una cárcel es «preocupante», «ya que si hubiera sido cocaína, heroína o metadona hubiese causado verdaderos estragos dentro de la prisión. La entrada de este tipo de estupefacientes son fuente constante de incidentes y ocasionan peleas entre la población reclusa».

Como denuncian, «este año se están produciendo un aumento de fallecimientos por sobredosis en todas las prisiones de España, motivado por la falta de medios materiales y humanos para poder realizar una labor preventiva y evitar dichas entradas que originan un fatal desenlace».

De este modo desde los sindicatos se quejan «enormemente de la falta de medios materiales y personales para poder realizar las funciones correctamente». Por este motivo, se inició un proceso de movilizaciones hace más de un año para reclamar al Gobierno las reivindicaciones «para aumentar las plantillas, reforzar la seguridad de los empleados penitenciarios, una uniformidad adecuada y de garantías, obtener la condición de Agente de la Autoridad, una reforma de la LOGP y el pase al Grupo B debido a la especialización de los cuerpos penitenciarios y el aumento del salario, que se ha estancado seriamente en la última década, todo ello no ésta siendo atendido por el actual Gobierno, el cual ni siquiera se digna a entablar, de manera real y seria, una mesa de diálogo con los sindicatos representativos en Instituciones Penitenciarias, para abordar toda esta problemática».