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¿Qué pasaría si Alemania dejara el euro y creara su propia moneda?

El mercado de divisas es considerado como uno de los más importantes del mundo

CÁDIZActualizado:

El mercado de divisas es considerado como uno de los más importantes del mundo, en el que se mueven cada día millones y millones de dólares, mientras se aprecian unas monedas y se deprecian muchas otras. El valor de una divisa queda establecido en este mercado y, por lo tanto, es el que regula al final gran parte de la economía. Sin duda alguna, el dólar estadounidense es el líder global en el mercado de divisas, pero hay otras muchas monedas emergentes y otras más consolidadas que tienen un gran peso en la economía mundial.

Todo esto es importante para entender el contexto en el que se ha basado la empresa IG, líder en el sector del trading online, para llevar a cabo su análisis para una situación hipotética ¿Qué ocurriría si Alemania desarrollara su propia moneda? En la actualidad puede parecer una situación completamente inverosímil, pero si siguen aumentado las tensiones en la Unión Europea, hay una posibilidad de que esta cuestión empiece a ser considerada, aunque sea por un sector pequeño.

El acuerdo en Reino Unido y la Unión Europea

La incertidumbre se ha convertido en un sentimiento generalizado entre los estados miembros de la Unión Europea, sobre todo, en la cuestión de cuál va a ser el futuro de los europeos una vez que se empiece a poner en marcha el Brexit el próximo año. No obstante, todavía no se ha llegado a ningún acuerdo entre las dos partes, y como dice Theresa May “un no acuerdo es mucho mejor que un mal acuerdo”, pero la realidad de esto es muy diferente, ya que sin acuerdo es imposible predecir el tipo de relación económica o diplomática que se va a mantener con Reino Unido y cuáles serán las consecuencias para el resto de los estados miembros.

Además, hay que tener en cuenta un hecho de vital importancia y es que, una vez que Reino Unido deje de formar parte de la UE, el resto de los países miembros van a tener que compensar económicamente la contribución que deja de ofrecer el país anglosajón al presupuesto general europeo. Con esta situación, muchos países con economías débiles verán peligrar aún más su estabilidad, pudiendo convertirse en un obstáculo para países más fuertes como, en este caso, Alemania.

Alemania, la economía más fuerte de la eurozona

Si hay un país que tiene la suficiente fuerza y seguridad económica para dejar el euro, sería Alemania en primer lugar. Es la economía más fuerte de todo el marco europeo, constituyendo el 27 % del PIB total y, debido a sus grandes beneficios en las exportaciones del sector de la manufacturación y por su liderazgo en proyectos innovadores, cuenta con una de las cuentas corrientes más grandes del mundo, un gran superávit comercial y con las tasas de desempleo más bajas en el ranking mundial.

Por todas estas razones, Alemania dispone de todos los medios necesarios para dejar el euro, una decisión que le puede reportar grandes ventajas económicas pero que puede sumir en un gran colapso económico y político al conjunto de la Unión Europea.

Consecuencias de un nuevo marco alemán

La creación de una nueva moneda desde la posición de ventaja que tiene Alemania puede convertirse en una poderosa arma para acabar con la Unión Europea, porque no solo significaría romper con la integración política y económica que se consiguió una vez finaliza la Segunda Guerra Mundial, sino que se podrían desarrollar nuevas tensiones mucho mayores, ya que, con un alto índice de probabilidad, las economías más fuertes del norte de Europa también se unirían al nuevo marco alemán.

Ahora bien, ¿por qué querría Alemania crear su propia moneda? La respuesta a esta pregunta puede ser evidente en estos días, ya que hay muchos sectores que consideran que Alemania se encuentra en la obligación de tirar de las economías más débiles y, de esta manera, el euro se convierte en un gran obstáculo para el propio desarrollo del país.

Con casi toda la certeza se puede admitir que, llegado el caso de que Alemania presentase su voluntad de crear, la gran mayoría de los países miembros se opondría de manera rotunda, puesto que supondría una gran amenaza a la supervivencia del euro y sería como la primera ficha del dominó en caer y provocar que se caigan el resto, en este caso, desencadenar serios problemas económicos en el resto de la eurozona.

De todas formas, entre todo este revuelo, uno de los mayores objetivos de cualquier economía es conseguir la estabilidad económica, aquella que se produce cuando la moneda nacional no se encuentra sometida a grandes fluctuaciones en sus precios, situación que ocurre con una nueva moneda. Por eso, si bien es cierto que para algunas regiones una nueva moneda puede suponer un medio para el crecimiento, para otras, por muy fuertes que sean, puede ser una acción con resultados contraproducentes.