INDUSTRIA NAVAL

Nueva tormenta sobre las corbetas saudíes

La plantilla del astillero isleño se muestra expectante y aguarda la decisión que tomará el Gobierno español este miércoles sobre la relación de la UE con Arabaia Saudí

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Los nubarrones de la incertidumbre planean de nuevo sobre el contrato naval firmado el pasado abril y rubricado en julio entre España y Arabia para la construcción de cinco corbetas en el astillero de San Fernando. La extraña muerte del periodista disidente con el régimen saudí Jamal Khashoggi durante un interrogatorio en el consultado saudí en Estambul (Turquía), devuelven al plano internacional el debate sobre la venta de armas a este país.

Ante esta situación, Alemania ha sido el primer país en advertir de que dejará de exportar armas a Arabia Saudí hasta que ofrezca explicaciones por la desaparición y muerte del periodista. Así lo afirmó el domingo la canciller Angela Merkel.

Por su parte, Francia y Reino Unido reprochan las acciones del Gobierno de Riad con sus opositores, pero no han optado por la línea dura de frenar el negocio armamentístico con este país del Golfo Pérsico. Mientras tanto, España, que mantiene grandes intereses económicos con el gobierno saudí, prefiere la prudencia y será el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien explique este miércoles la postura del ejecutivo ante el contrato firmado con Navantia.

La situación de incertidumbre se ha trasladado a la factoría isleña, epicentro de la obra, donde sus trabajadores esperan expectantes la decisión del Gobierno de España sobre la continuidad o no del proyecto. Cabe recordar que la planificación de la obra ya está concretada.

LA VOZ adelantó la pasada semana que la dirección de Producción del astillero había confirmado que el corte de chapa de la primera unidad tendría lugar el próximo 9 de enero. Esta actuación en los talleres de cabecera de la factoría marcará el inicio de una obra, que durará cinco años y permitirá empleo para 6.000 personas. El proyecto supone una inversión de 2.000 millones de euros.

Preocupación en la factoría isleña

Distintas fuentes consultadas por este periódico han mostrado su preocupación ante el posible revés que pueda sufrir de nuevo el contrato. Así, la plantilla de San Fernando ve con preocupación que España pudiera sumarse a la decisión de Alemania de suspender la venta de armas a Arabia Saudí en tanto se esclarece la muerte del periodista saudí Jamal Khashoggi en el consulado de este país en Estambul. «No estamos exentos de otro sobresalto», señaló este lunes Jesús Peralta, presidente del comité de empresa del astillero de Navantia en San Fernando.

Entiende que el Gobierno español «tiene claro» que este contrato debe «seguir adelante», sobre todo desde el pasado mes de septiembre, cuando la decisión del Ministerio de Defensa de paralizar la venta de bombas de precisión a Arabia Saudí hizo temer que el reino del desierto suspendiera este encargo y los trabajadores salieron a la calle a defenderlo».

Los trabajadores del astillero de Navantia explican que Alemania «no es el principal exportador de armas a Arabia Saudí», pero, dado su peso político en Europa, puede hacer que su decisión de suspender la venta de armas a ese país árabe influya a otros países, como España. La plantilla isleña insiste en que Navantia se dedica a construir barcos y no interfiere en la política de sus clientes.

Peralta asegura que «si en algún momento el contrato peligra, los trabajadores responderán de inmediato, hay en juego muchos puestos de trabajo para la Bahía de Cádiz», ha comentado el presidente del comité de empresa. En laplantilla de San Fernando existe cierto recelo sobre lo que pueda ocurrir.

«Entendemos que las violaciones de los derechos humanos no le gustan a nadie, pero nosotros vendemos barcos militares desde hace 300 años, es nuestro pan, lo que nos da de comer», añade. «Más allá de la desgracia» del supuesto asesinato del periodista saudí, los trabajadores de Navantia creen que la suspensión de la venta de armas sólo podría hacerse con «un gran pacto a nivel europeo» que afectara a «todos los países que no respetaran los derechos humanos».

Y eso, después de que el Gobierno español «pusiera encima de la mesa carga de trabajo» para estos astilleros, el principal motor de empleo de Cádiz, la provincia española con mayor tasa de desempleo.

Explicaciones en el Congreso

El Ejecutivo español insiste en que el incidente es muy delicado y que Pedro Sánchez dará cuenta de su decisión al respecto en la comparecencia que ya estaba fijada en la Cámara baja. El presidente está «muy pendiente» de las conclusiones sobre la investigación que este martes tiene previsto ofrecer el presidente turco, Tayyip Erdogan, y prevé hacer pública la posición española el miércoles en el Congreso de los Diputados, una vez que tenga la versión del presidente turco sobre los acontecimientos desarrollados en el consulado saudí de Estambul.

La situación que ha desencadenado la muerte del disidente saudí en el consulado de su país en Estambul reabre el debate sobre las relaciones bilaterales con Arabia y la venta de armas a este país. Es muy probable que las crecientes evidencias de la implicación del régimen saudí en la muerte de Khashoggi reabran la controversia por la venta de armamento español al país de la península arábiga.

La decisión de la ministra de Defensa, Margarita Robles, de paralizar la venta de 400 bombas de precisión a Riad en septiembre por las sospechas de que fueran a utilizarse en la guerra de Yemen provocó una desautorización del presidente del Gobierno, que ordenó seguir adelante con la operación. El contrato de las corbetas estuvo pendiente de un hilo durante dos semanas. Las relaciones diplomáticas lograron reconstruir la situación y confirmar la continuidad del contrato. De hecho, el astillero de San Fernando ya está preparado para iniciar la obra.

España, que ha tenido a Arabia Saudí como tercer cliente de exportaciones armamentísticas en el periodo 2013-2017, temía que el desaire de la venta de las bombas a la monarquía saudí pusiera en riesgo un contrato millonario (1.800 millones de euros) de construcción de corbetas por parte del astillero español Navantia.