Juana Montes, con su constante sonrisa.
Juana Montes, con su constante sonrisa.
SALUD

No importan las cicatrices, sino llegar a la meta

Juana Montes, paciente de la unidad de Micropigmentación Mamaria, nos ofrece su testimonio

Actualizado:

En la consulta de Antonio Juliá, el periodista le pregunta: «Crees que podría hablar con alguna paciente para que ella me de su testimonio?» Juliá después de pensar las mujeres que han pasado por allí le contesta: «Pregúntale a esta persona si le importaría dar su testimonio». De esa petición, nace esta tribuna en la que Juana Montes, la paciente que nunca pierde la sonrisa, relata cómo vivió todo el proceso.

Me diagnosticaron el cáncer de mama en 2014. Después de pasar por intervención quirúrgica, quimioterapia, radioterapia, goteros (proceso que duró un año y medio) más otras intervenciones, estoy culminando el proceso con la micropigmentación mamaria en el Hospital San Carlos.

En este proceso, he intentado siempre llevar con naturalidad las marcas que me ha ido dejando en el cuerpo. ¿Por qué no iba a ser así? Los guerreros, cuando regresaban de alguna batalla, enseñaban sus cicatrices con orgullo… es por ello que nosotros no tenemos que avergonzarnos de las cicatrices que nos ha dejado esta enfermedad, ni pensar que nos invadan los malos recuerdos. Por el contrario, tenemos que recordar que fuimos guerreras y que venimos de una dura batalla que hemos superado.

Esas cicatrices son menos visibles gracias al tratamiento en el Hospital San Carlos. Cuando te miras en el espejo suspiras y piensas qué duro ha sido el caminocuánta esperanza y fuerza hay que poner… pero aquí estoy…Antonio Juliá ha puesto la guinda, vuelvo a ser más yo misma si cabe.

No lo voy a ocultar. Durante la enfermedad se viven momentos muy duros, pero gracias a mi familia, amigos y compañeros de trabajo que me animaron y no me dejaron en ningún momento, llevé el proceso mucho mejor. Puede parecer una broma, pero durante este periodo a veces pasaba como cuando un ser querido tiene un examen, que sufre más nervios el que está fuera esperando que el que lo vive desde dentro.

Muchos me han preguntado por cómo llevaba los cambios físicos que se viven durante el proceso. Para mí era algo secundario, mi prioridad era curarme y alimentarme bien para superar una tras otras las quimioterapias. Y aquí no puedo olvidarme del trato que me dieron los médicos, enfermeras y personal sanitario de mi centro de salud. Hay muy buenos profesionales, personas muy humanas y muy sensibles a este tema con una gran capacidad mental, puedo decir que todo el personal del Hospital Puerta del Mar y del Hospital de Puerto Real y todos en general, te ayudan muchísimo. Nunca hay que olvidar tus ganas, tu alegría, tu forma de pensar y tu meta a llegar al final.

¿Y qué contar de la unidad de micropigmentación de Antonio Juliá? Dos cosas me sorprendieron. Lo primero, la consulta, que no parece de un hospital, con esa luz y esos diseños tan bonitos... creo que es un acierto porque es como la guinda, el remate de todo este proceso por el que has pasado. Y lo segundo, el propio Antonio Juilá, que es todo corazón, tiene una gran sensibilidad y es una persona que se emociona con la felicidad de otros, lo que dice mucho de él. Y es por su capacidad de esfuerzo, por el hecho de ser un pionero en la provincia y en España, es por los que voy a proponer, como otras asociaciones, recoger firmas para que se le conceda la Bandera de Andalucía, creo que se lo merece.

Ahora, pasado este proceso, formo parte de la junta directiva de la asociación Rolucan (Rota lucha contra el cáncer), asociación que está por y para los enfermos de cáncer y familiares, atendiendo a sus necesidades, teniendo fisioterapeuta con una sala con todo tipo de maquinaria para los enfermos de cáncer, psicóloga, trabajadora social, nutricionista… etcétera. Cuando me llama alguna persona, aunque normalmente va una compañera a atenderla, siempre les digo que cuando estén bien, que se unan, ayuden a quien se esté iniciando como una cadena de favores.

En estos momentos, junto con tres mujeres más, formo parte de la comisión de la ‘IV Carrera y marcha solidariacontra el cáncer de Mama, que tendrá lugar el 20 de octubre. Y aquí quiero subrayar la ayuda de las distintas delegaciones del ayuntamiento de Rota, como los voluntarios y un conjuntos de personas que hacen que esto se pueda llevar a cabo El año pasado participaron más de 3.000 personas’.

Para terminar, a una mujer que este comenzando el proceso le diría, siempre con una sonrisa, que sé que el camino es largo y duro, pero es solo un tiempo, lucha, no te avergüences de algo que llega, sonríe y sigue adelante… es una pausa en tu vida… pero al final lograrás llegar a esa puerta donde leerás ese escrito que te hará casi llorar, pero ahí estará él, Antonio Juliá abriendo la puerta con una gran sonrisa y diciendo: ‘¿Vamos? ¿Dispuesta?