Nerviosismo en San Fernando tras el informe turco que acusa a Arabia de asesinar al periodista

El presidente Sánchez aguardaba la investigación de Turquía para fijar este miércoles la posición de España en el contrato de las corbetas

Susana Díaz critica el silencio de ‘Kichi’ y aclara que la ONU aún no ha vetado el negocio con Arabia

CÁDIZActualizado:

El informe elaborado por las autoridades turcas sobre la extraña muerte del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudí de Estambul ha contribuido a arrojar más incertidumbre al contrato naval firmado entre Navantia y el Gobierno de Arabia para la construcción en San Fernando de cinco corbetas.

El propio presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha sido el encargado este martes de explicar algunos de los detalles de la muerte del periodista. Según el mandatario turco, se trata de un "asesinato salvaje" planificado con anterioridad. Estas conclusiones no contribuyen en nada a la hora de salvar el acuerdo naval firmado en abril entre España y Arabia. De hecho, el presidente español, Pedro Sánchez, aguardaba el resultado de la investigación de Turquía para explicar este miércoles en el Congreso la postura definitiva del Gobierno español ante la venta de armas a Arabia y el contrato de las corbetas.

Varias organizaciones se manifestarán este miércoles ante las puertas del Congreso contra la venta de armas a Arabia

La investigación turca sobre la desaparición y muerte del periodista Jamal Khashoggi, crítico con la monarquía saudí ha sido demoledora y coloca al Gobierno de Riad detrás de la ejecución de este reportero disidente con el régimen saudí. Según el presidente de Turquía, «el plan comenzó a gestarse el 28 de septiembre, en la primera visita de Khashoggi al consulado».

La trama orquestada por Arabia contra el periodista opositor es nociva para los intereses económicos de España. De hecho, la canciller alemana, Angela Merkel, ha sido la primera en dar un paso al frente y cancelar la venta de armas de su país a Arabia. Esta decisión no ha sido respaldada por Reino Unido y Francia que, si bien han criticado los métodos saudíes contra sus opositores, mantienen el negocio armamentístico. Reino Unido, Francia y España, junto con Estados Unidos, son las cuatro potencias que más armas venden al Gobierno saudí. Alemania ocupa el octavo puesto.

En cualquier caso, la muerte del periodista Khashoggi ha venido a sembrar una nueva incertidumbre en el contrato naval que se ha traducido en nerviosismo y pesimismo en el astillero de San Fernando, epicentro de la obra de las cinco corbetas y donde todo está preparado para arrancar su construcción el próximo 9 de enero.

LA VOZ ha podido sondear a la plantilla, que aguarda con expectación la declaración de Sánchez, prevista para mañana en el Congreso. Se temen lo peor debido a las conclusiones que ha arrojado la investigación turca. Cabe recordar que el astillero isleño espera para este miércoles la visita de una delegación saudí para coordinar con Navantia los trabajos de ejecución de los barcos. Según fuentes consultadas por este periódico, la cuerda se puede cortar por cualquier extremo, es decir, bien por el Gobierno de España, que renuncie a continuar con el contrato tras la confirmación del asesinato del periodista, o bien por el extremo del Gobierno saudí, que decline seguir con el negocio ante las hostilidades mostradas por Europa.

La última en sumarse a la cascada de declaraciones sobre la crisis abierta con el contrato de las corbetas ha sido la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, que ha recordado este martes que la ONU «no ha determinado que no se puedan vender portaaviones, corbetas o armas a Arabia Saudí y el Gobierno de España está defendiendo lo mismo». La presidenta ha criticado que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, se dé «golpes de pecho» pidiendo suspender el contrato para la construcción de cinco corbetas en los astilleros de Navantia en la Bahía de Cádiz mientras que el alcalde de Cádiz, José María González 'Kichi', «guarda silencio».

En una entrevista en Onda Cero Radio, Díaz ha asegurado que es «compatible defender los derechos humanos y la dignidad de los trabajadores de la Bahía de Cádiz» y ha recordado que el acuerdo con Arabia Saudí para la construcción de las corbetas es «un contrato ya firmado que afecta a más de 6.000 familias de la Bahía de Cádiz, una de las zonas más deprimidas y con mayor tasa de paro de Andalucía y España».

En cualquier caso, la presidenta andaluza ha querido dejar claro que ello no significa en absoluto que no se deba «conocer la verdad» sobre la muerte del periodista Khashoggi en el consulado de Arabia Saudí en Estambul, aunque sí ha «llamado la atención» sobre el hecho de que «en las mismas últimas horas han pasado otros acontecimientos en el mundo ligados a la libertad de expresión y los derechos humanos y no han tenido el mismo eco».

Sobre la decisión de Alemania de pedir a toda la Unión Europea que suspenda la venta de armas a Arabia Saudí, Díaz se ha preguntado si la actitud de Ángela Merkel está «vinculada al acuerdo de gobierno que firmó con su socio donde decía que iban a ir reduciendo paulatinamente los acuerdos con Arabia Saudí» y ha puesto de manifiesto que, «en cambio, hay otros países que tienen también dificultades en la libertad de expresión y los derechos humanos como Egipto a los que Alemania vende prácticamente 20 veces más».

Tras recordar que cuando en 2015 el expresidente francés Francois Hollande «anunció la suspensión de la entrega de portahelicópteros a Rusia a raíz de la invasión de Crimea todo el mundo aplaudió y nadie dijo que esos portahelicópteros iban a Egipto», la presidenta de la Junta ha «echado en falta que la misma medida» que se plantea con Arabia Saudí «se utilice en todos los países y en todas las relaciones internacionales». Además ha señalado que «ni Francia ni Reino Unido han dicho todavía qué van a hacer con los contratos que están en vigor y si esto afecta a la venta de armas que tienen en este momento concertadas».

En cualquier caso, Díaz ha explicado que su «unidad de medida» en esta materia es «Naciones Unidas y la declaración de los derechos humanos y en estos momentos la ONU no ha determinado que no se puedan vender portaaviones, corbetas o armas a Arabia Saudí».

Por último, representantes de la campaña Armas Bajo Control (Amnistía Internacional, Fundipau, Greenpeace y Oxfam Intermón) se concentrarán este miércoles a las 8:30 de la mañana frente al Congreso de los Diputados coincidiendo con la comparecencia de Pedro Sánchez por la venta de armas a Arabia Saudí. El grupo portará diferentes carteles con mensajes en apoyo de sus reivindicaciones.