Reunión del tajo para iniciar la faena con todas las medidas de seguridad - J. R.
INDUSTRIA

Navantia espanta un fantasma

El astillero de Puerto Real mantiene un férreo protocolo de prevención y seguridad que ha reducido a la minima expresión la siniestralidad laboral

CÁDIZActualizado:

Más vale prevenir que lamentar. Esta máxima que forma parte del refranero español flota a diario por todos los rincones de los astilleros gaditanos y se encuentra tatuada en la conciencia de quienes velan por la seguridad de unos centros de trabajo donde cada día se mueven miles de toneladas de acero. Nadie está libre de sufrir un accidente laboral en el tajo, pero las medidas de prevención han logrado reducir a la mínima expresión la tasa de siniestralidad laboral en Navantia. No ha sido fácil combatir un riesgo que, pese a todo, acecha de manera traicionera.

El astillero de Puerto Real es hoy uno de los máximos ejemplos de la Bahía donde el protocolo de seguridad e higiene en el trabajo se cumple a rajatabla. No queda más remedio. La factoría se encuentra en estos momentos en uno de sus picos más altos de actividad con la construcción de cuatro petroleros para el Grupo Ibaizábal, la obra de la plataforma de Iberdrola para un complejo eólico-marino en el Mar del Norte y la obra del quinto BAM , que se desarrolla en la planta de San Fernando. Hasta la planta puertorrealeña acuden a diario 3.700 obreros en tres turnos y se moviliza a un centenar de empresas auxiliares para sacar el trabajo adelante.

Reunión de coordinación

Todo debe estar pensado, sincronizado y ajustado para cumplir con los plazos de entrega, pero también para evitar siniestros y muertes. La prevención siempre está por encima de la producción. El director del astillero de San Fernando- Puerto Real, Pablo López, destaca que es un proceso que obedece a una estructura marcada y reglada, es decir, cada responsable tiene una función que cumplir que, a su vez, transmite a sus respectivos equipos. Al final, se ha logrado una cultura preventiva en los astilleros que emana en cada sección de la cadena de producción. LA VOZ ha pasado un día en la planta de Puerto Real y ha comprobado como las medidas preventivas se acatan como órdenes militares.

Junto a las grúas pórtico del astillero y a pocos metros del dique de la factoría, donde ya se ensambla el tercer petrolero, el 'Monte Urquiola', un centenar de trabajadores hace piña alrededor de Enrique Quintero, uno de los responsables de la factoría en materia de Prevención. No se trata de una asamblea sino de una ‘reunión de tajo’, donde el jefe de servicio expone con absoluta nitidez las condiciones laborales de la jornada y, sobre todo, las medidas inexcusables que se deben asumir para que esta brigada de operarios realice la faena sin temor a un accidente laboral. El riesgo siempre existe, pero cada vez son más las herramientas que se utilizan para combatirlo.

Las medidas son extremas en una factoría que concentra a diario 3.700 obreros y mueve miles de toneladas de acero

El movimiento en los patios del astillero es continuo. Los grandes bloques del tercer petrolero ya están dispuestos, mientras que el esqueleto del cuarto, el 'Monte Ulía', ya se reparte por distintas naves para su montaje. No hay lugar al error. Un fallo en el protocolo o un descuido pueden desencadenar la tragedia. Las negligencias están prohibidas.

La muerte la pasada semana de dos obreros en la empresa Equimansur del polígono del Río San Pedro, en Puerto Real, ha tenido de luto a la industria gaditana. Los trabajadores se encontraban soldando la sección de una estructura de nueve toneladas cuando el punto de fijación cedió y se vino abajo. Los sindicatos han presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo para depurar responsabilidades. Se trata de una empresa auxiliar naval de la Bahía y que no pertenece a las subcontratas de Navantia. Esta empresa realiza una obra para un ferry que se encuentra atracado en el muelle de la Zona Franca. Los trabajadores fallecidos soldaban en el taller uno de los portalones de este buque.

Navantia está por debajo de la media industrial del país en accidentalidad. La diferencia es de 17 puntos y no hay un fallecido en sus instalaciones desde hace más de veinte años. La siniestralidad se redujo en casi un 20 % en el último año, alrededor del 31 % si se toman en cuenta los accidentes con baja. La dirección del astillero de Puerto Real tutela a su vez la prevención de riesgos laborales del centenar de empresas auxiliares que cada día entran en su planta. De hecho, la compañía exige unos requisitos para la subcontratación.

La plataforma offshore que se construye para Iberdrola es ahora la estructura más alta que asoma en el astillero puertorrealeño. Junta a ella se encuentra también las 'jackets' que se anclarán en el mar como base de cimentación de esta estructura. El proyecto 'East Anglia One', es el parque eólico que promueve la eléctrica española en aguas del Mar del Norte, en la costa inglesa, y Navantia se ha convertido en proveedora oficial de Iberdrola. La construcción de esta mole de 3.500 toneladas obliga a un complejo sistema de coordinación de empresas auxiliares para que no se entorpezcan las unas a las otras y, al mismo tiempo, se garantice la seguridad en la obra.

El índice de accidentes en los astilleros está diecisiete puntos por debajo de la media industrial nacional

El módulo de la plataforma consta de cuatro cubiertas apoyadas en cuatro patas. La 'jacket' o apoyo tiene 58 metros de altura. Junto a esta imponente estructura se realiza cada mañana la denominada reunión de coordinación de actividades especiales que lidera Manuel González, jefe del proyecto de obra y de Prevención. Medio centenar de responsables de riesgos y jefes de servicio de las empresas auxiliares detallan la faena del día y repasan la jornada anterior. Es vital que el trabajo de una subcontrata no interfiera a otra por ello es clave la programación de las actividades. En esta reunión se especifica al milímetro el contingente que ocupa cada sección y su actividad. En función de su desarrollo se mueven de sitio para homogenizar el tajo y evitar incompatibilidades. Los responsables de más de 40 empresas auxiliares se exmainan a diario ante Manuel González. En la pared aparece un enorme mapa con la impresión de la base de la plataforma, que se llena de anotaciones y puntos de colores para acometer la faena.

Un hospital con cinco médicos

El astillero de Puerto Real cuenta además con una unidad de bomberos y un pequeño hospital con cinco médicos. El área sanitaria, que incluye una ambulancia, está totalmente equipada para ofrecer plena asistencia.

El riesgo de un accidente laboral forma parte de la jornada en el tajo, pero la cultura de la prevención que impone Navantia ha terminado por espantar al fantasma.