Trabajadores del astillero de Puerto Real posan junto a los petroleros - NAVANTIA
INDUSTRIA

Navantia entrega el primer petrolero con la vista puesta en otros contratos

La presidenta de la SEPI anuncia que el plan industrial de la compañía se firmará antes del próximo verano

CÁDIZActualizado:

La carga de trabajo en los astilleros públicos se convirtió este martes en uno de los protagonistas del acto de entrega del primero de los cuatro petroleros que se construyen en la factoría de Puerto Real. La continuidad de la actividad en los centros de Navantia ha marcado, en cierto modo, una emotiva ceremonia que empezó con un minuto de silencio por la muerte del pequeño Gabriel Cruz en Almería. No obstante, la incertidumbre que pesa sobre el futuro de Navantia se encargó de despejarla una vez más la propia presidenta de la Sociedad de Participaciones Industriales (SEPI), principal accionista de esta empresa pública, Pilar Platero, que adelantó que se están negociando nuevos contratos con el Ministerio de Defensa español y, a su vez, se espera la resolución de dos acuerdos internacionales de calado con Asutralia y Arabia Saudí.

En este sentido, la responsable de la SEPI avanzó que el plan estratégico de Navantia estará firmado antes de verano, lo que significa la puesta en marcha de una revolución tecnológica en el seno de la empresa, que permitirá a los astilleros publicos ganar en eficacia, competitividad y, sobre todo, en rentabilidad. En este sentido, Platero insistió en que con este plan "nos lo jugamos todo" y explicó la apuesta del Gobierno de la nación por los astilleros públicos como sector estratégico de la economía del país.

La construcción del petrolero 'Monte Udala', el primero de los cuatro buques de la serie Suezmax contratados por el grupo vasco Ibaziábal, ha devuelto a Navantia una actividad que había abandonado hace veinte años en favor de la industria militar. Esta situación dio lugar a que el vacío que dejó España tanto en desarrollo de ingeniería como en construcción de grandes tanqueros fuera acaparado por la industria asiática.

De las pérdidas a la rentabilidad

De hecho, Navantia se embarcó en el proyecto de los petroleros gracias a un socio tecnológico que ha aportado las patentes, la tecnología y los bienes de equipo. El astillero coreano de Daewoo es el que pilota la operación y el que ha marcado los costes de la obra. Se trata de un precio por unidad muy competitivo que, pese a todo, ha supuesto un auténtico quebradero de cabeza no solo para Navantia sino también para la industria auxiliar, cuya rentabilidad está en entredicho. El bajo coste impuesto por Corea ha llevado a la empresa española a aceptar solo la construcción de cuatro unidades y a rechazar la opción inicial que permitía dos más. La presidenta de SEPI, Pilar Platero, no se pronunció este martes sobre la construcción de un quinto y de un sexto buque para el grupo Ibaizábal. Se limitó a advertir que se estudiarían todas las ofertas, aunque la construcción de dos petroleros más está descartada y ni siquiera figura en el plan de futuro de la compañía. Las pérdidas generadas por los cuatro primeros han tumbado cualquier opción de continuidad hacia un quinto y un sexto, como adelantó LA VOZ.

Platero tiene muy claro que uno de los objetivos del plan industrial es lograr la rentabilidad de Navantia. La compañía lleva casi diez años aumentando su déficit. Las cuentas de 2016 arrojaron pérdidas por valor de 303 millones de euros y todo apunta a que el ejercicio de 2017 irá por el mismo camino. Por ello, se espera que la actividad de 2018 marque un giro al futuro industrial y económico de la compañía.

-ANTONIO VÁZQUEZ

La empresa está impulsando junto a la Universidad de Cádiz esta fabricación aditiva o impresión 3D. La actividad de I+D+i en esta tecnología se inició hace dos años y las rejillas construidas mediante impresora 3D instaladas en el petrolero son resultado de esa colaboración. Ahora se pretende fomentar la realización de proyectos de I+D+i colaborativos con la industria auxiliar, para lograr situar al sector naval en la vanguardia tecnológica.

Navantia apuesta por ser una empresa sostenible, estratégica e internacional, desarrollando programas navales competitivos. Con este objetivo, se está desarrollado, como uno de los tres pilares del Plan Estratégico de Navantia 2018-2022, un plan de eficiencia operativa que facilite la modernización de todos los centros mediante la incorporación de nuevas tecnologías, la digitalización, los principios del denominado Astillero 4.0 y del  sistema de gestión operativa TIMON.

Con el Plan Estratégico se pretende mantener todos los centros de trabajo y promover un plan de rejuvenecimiento de la plantilla para adecuarla a los nuevos requerimientos del mercado, objetivo que incorporará también un programa de formación y un nuevo marco laboral.

Este Plan, junto con el nuevo ciclo inversor del Ministerio de Defensa y los avances en la internacionalización de Navantia, garantizará al país sus capacidades en defensa y seguridad, así como el mantenimiento de un sector clave en la industria española, que potencie el desarrollo tecnológico y digital con un empleo cualificado e innovador.

El presidente de Navantia, Esteban García Vilasánchez, agradeció al Grupo Ibaizábal la confianza depositada y emplazó a sus directivos a delegar en los astilleros públicos el ciclo de vida de la nueva flota que está saliendo ahora de Puerto Real. El contrato de obra de los petroleros se firmó en junio de 2015, mientras que el corte de los primeros bloques de chapa se llevó a cabo en abril del año siguiente. El hito más importante de la obra de esta primera unidad tuvo lugar, precisamente, en octubre de 2017 cuando se puso a flote. El 'Monte Udala' abandonó el dique el 10 de octubre para quedar atracado en el muelle del astillero, donde se han rematado los últimos flecos de su construcción hasta su entrega este martes.

Por último, el presidente provincial del Partido Popular de Cádiz, Antonio Sanz, ha calificado la entrega del petrolero como «una consecuencia de la política del gobierno de Rajoy con Navantia y de apoyo a los trabajadores y que, como ya se anunció, va a comenzar un proceso de negociación en torno al nuevo plan industrial que prevé pasar de 1.600 millones de euros en contratos que hay en este momento, hasta los 11.000 millones en los próximos contratos».