Los presidenets de Navantia y Iberdrola junto a la presidenta de la Junta. - NACHO FRADE
INDUSTRIA NAVAL

Navantia entrega a Iberdrola la segunda plataforma eólica con vistas a otro encargo

La ‘Andalucía II’ se instalará en el complejo ‘One’, en el Mar del Norte ,y los astilleros confían en otro contrato gracias al nuevo parque que la eléctrica española desarrolla en la Bretaña francesa

CÁDIZActualizado:

La entrega este martes de la plataforma offshore que ha construido Navantia-PuertoReal para Iberdrola abre la puerta a un nuevo contrato eólico. La eléctrica española sigue con las tareas de montaje del complejo East Anglia One, en el Mar del Norte. La estructura que albergará la subestación eléctrica de este complejo tiene sello gaditano como también la tuvo la que se instaló en el parque Wikinger, en aguas del Mar Báltico. Navantia ha participado como proveedor de infraestructuras en los dos últimos parques eólico-marinos que ha promovido la eléctrica española en el norte de Europa y hay esperanzas de que también lo haga en el tercero que se desarrolla en aguas de la Bretaña francesa, conocido como Saint-Brieuc. De hecho, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha mostrado su confianza este martes en Puerto Real a que Navantia siga colaborando con Iberdrola en proyectos conjuntos.

La presidenta de la Junta seguirá "apretando" a Iberdrola para nuevos contratos con Navantia

Iberdrola y Navantia celebraron este martes el acto de entrega de la subestación eléctrica, bautizada como 'Andalucía II', construida por Navantia íntegramente en el astillero de Puerto Real, y destinada al parque eólico marino East Anglia One de Iberdrola en Reino Unido. La Andalucía II, la mayor subestación marina en corriente alterna construida, iniciará su travesía en las próximas semanas al parque eólico que Iberdrola levanta en aguas británicas. La travesía será de unos 2.500 kilómetros. Con una potencia instalada de 714 megavatios (MW) y una inversión de más de 2.500 millones de libras, este proyecto renovable es el más grande desarrollado hasta el momento en el mundo por una empresa española.

Al acto de entrega de la subestación eléctrica han acudido Esteban García Vilasánchez, presidente de Navantia; Ignacio Galán, presidente de Iberdrola; y Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, que ejerció como madrina de la instalación energética. Los discursos exaltaron el potencial tecnológico de Andalucía y en la necesidad de seguir formando contratos para generar empleo en Cádiz.

El parque eólico marino East Anglia One se ha convertido en uno de los principales motores económicos de empresas españolas. Como ya ocurriera con el proyecto eólico marino Wikinger (operativo en Alemania), Iberdrola ha contado con la participación de Navantia y una treintena de empresas auxiliares local para la construcción de un elemento fundamental del parque marino, la subestación.

Potencial económico

La entrega de esta unidad, realizada en 16 meses, ha permitido la generación de una media de 450 empleos que, en momentos punta de trabajo, se ha elevado a 600 personas.

Esteban García Vilasánchez agradeció a Iberdrola la oportunidad de demostrar las capacidades de Navantia para desarrollar programas tan de vanguardia en un sector de futuro como el eólico marino. Asimismo, comentó que se trata de «una línea de negocio de diversificación clave para Navantia, que complementa la actividad principal, el mercado naval de defensa como empresa estratégica al servicio de la seguridad nacional, tal y como refleja el plan estratégico de la Compañía».

El presidente de Iberdrola confía en que Navantia se beneficie de nuevos acuerdos en renovables

Ignacio Galán, por su parte, destacó el papel clave de las «tecnologías renovables eficientes", como la eólica marina, en la “necesidad de afrontar el grave problema del cambio climático, que nos obliga a avanzar urgentemente hacia la descarbonización de la economía y una mayor electrificación de la misma».

En este sentido, el presidente de Iberdrola valoró el nuevo objetivo de la UE de alcanzar un 32% de renovables en 2030 y agradeció la iniciativa de la Comisión Europea, así como la «determinación» de la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. Galán también resaltó que la construcción de la subestación Andalucía II «ejemplifica la Andalucía pujante e industrial, que sitúa a esta tierra a la vanguardia de la innovación tecnológica, demostrando su capacidad de generación de riqueza y empleo».

La subestación marina Andalucía II es el núcleo central del parque eólico que Iberdrola promueve en aguas británicas y su función consiste en recoger la electricidad producida por los aerogeneradores y transformar la tensión de 66 kV a 220 kV. Posteriormente, la electricidad se transmite por el cable marino hasta tierra, minimizando las pérdidas de potencia en su recorrido.

Andalucía II es la mayor subestación marina en corriente alterna construida en el mundo e incluye innovaciones de diseño planteadas por Iberdrola, con las que se ha conseguido una estructura más compacta (3.900 toneladas) con el fin de permitir su instalación por un barco especializado en el sector de eólica marina.

La subestación Andalucía II iniciará su travesía desde Puerto Real a aguas inglesas a primeros de agosto, de tal forma que podría estar instalada en el parque eólico de Iberdrola a finales del próximo mes o principios de septiembre. Durante los próximos meses, se procederá asimismo a la instalación en el emplazamiento del resto de componentes del parque, entre ellos las estructuras tipo jackets y los pilotes, antes de la colocación de los aerogeneradores.

East Anglia One entrará en operación en 2020 y producirá energía limpia suficiente para abastecer a cerca de 600.000 hogares londinenses.

Iberdrola, pionera en la apuesta por la generación eólica terrestre, ha decidido liderar también el desarrollo de la fuente de energía renovable con mayores perspectivas de crecimiento: la eólica marina, donde ya cuenta con proyectos en operación.

En la actualidad, se encuentran en funcionamiento dos parques en el mar de Irlanda y el Báltico -West of Duddon Sands y Wikinger, respectivamente- y tiene en cartera unos 7.200 megavatios (MW) en aguas del mar del Norte, el Báltico, Francia y la costa este de Estados Unidos.