El barrio del Zabal, en La Línea, es una de las zonas donde más viviendas ilegales se concentran y donde los operativos contra los narcos son habituales.
El barrio del Zabal, en La Línea, es una de las zonas donde más viviendas ilegales se concentran y donde los operativos contra los narcos son habituales. - A. VÁZQUEZ
PROVINCIA

Los narcos y sus mansiones ilegales

La Fiscalía Antidroga de Cádiz alerta de la proliferación de casas irregulares levantadas con dinero del narcotráfico y pide un mayor control y dureza a los ayuntamientos para que frenen estas construcciones

Los narcotraficantes utilizan estas viviendas como búnkeres para sus actividades ilícitas

Actualizado:

Son ya innumerables los continuos operativos policiales en los que las imágenes demuestran como el delito se desenvuelve en lugares que poco tienen que ver con la legalidad. Sin embargo, ahí están. A vista de todos. Inmensas naves o mansiones de grandes muros asentadas en zonas no urbanizables, de difíciles accesos, en carriles sin asfaltar, embarrados y enganchados a la luz de cualquier forma. Ahí se quebranta la norma por duplicado. Los narcos utilizan sitios fuera de la ley para cobijar lo ilegal. Un fenómeno que existe desde hace tiempo, una década incluso, pero que lejos de amainar, va a más.

Así lo denuncia la Fiscalía Antidroga en su memoria anual y pide que las administraciones competentes se pongan firmes en este asunto para poder de alguna manera frenar o, al menos, poner más obstáculos al narcotráfico que asola toda la costa de Cádiz. La labor policial y judicial es fundamental en la lucha contra el tráfico de drogas pero no es la única forma de atacarles.

«En muchas ocasiones nos encontramos ante viviendas o naves construidas por las organizaciones sin licencia urbanística y sin ajustarse a ningún planeamiento, que han dado lugar a actuaciones sancionadoras por parte de la administración y algunas remitidas a los juzgados y Fiscalía por si pudiesen constituir delitos contra la ordenación del territorio», advierte.

Estas construcciones se han levantado en su mayoría con dinero procedente de ese mismo narcotráfico

Pero es más. Estas construcciones se han levantado en su mayoría con dinero procedente de ese mismo narcotráfico. Es decir, las propiedades donde guardan y esconden la droga, las ‘gomas’ o los todoterrenos para después transportarla a su destino final, les ha servido también para blanquear los miles y miles de euros que se han echado al bolsillo alijando hachís. A este respecto, la fiscal Antidroga es clara y entiende que es «imprescindible» mantener una actuación firme y constante por parte de todos los organismos de la administración, especialmente los ayuntamientos, contra este tipo de urbanismo ilegal que permite consolidar no solo el tráfico de drogas sino las ganancias obtenidas, creándose una situación que se retroalimenta pues a mayor número de construcciones irregulares más se concentra y cronifica el problema.

Además alerta que esta práctica favorece la instalación de guetos en los que los traficantes campan a sus anchas, dificultando enormemente la labor policial en la zona y dando lugar a un efecto llamada al consolidarse lo edificado sin consecuencia sancionadora alguna.

Actualmente este tipo de edificaciones, de grandes naves y chalés, se asientan principalmente en la Costa Noroeste, como Sanlúcar, y en gran medida en el Campo de Gibraltar, con ejemplos como Palmones, El Rinconcillo o el Zabal.

Tras la instalación de la barrera antinarcos del río Guadarranque, las 'guarderías' de aquella orilla se desactivaron, sin embargo, la actividad se desplazó hacia esa otra zona de La Línea y Los Barrios principalmente. Igualmente ocurrió con toda la parte anexa a la desembocadura del Guadalquivir desde Sanlúcar hacia Sevilla.

Como claro ejemplo de este fenómeno de edificaciones ilegales que sirven de cobijo de la droga, las cifras: solamente en La Línea y en el Zabal, desde enero de 2017 hasta febrero de 2018 se ha incautado 78 toneladas de hachís, solo en operativos desarrollados por la UDYCO y UDEV y agentes de Seguridad Ciudadana de esta comisaría. Igualmente se ha intervenido una cifra que supera los 250 vehículos, nueve lanchas, 19 armas de fuego y 282.000 euros.

Tal y como describe la memoria, analizando todos los casos que han podido llegar a sus manos, estas 'guarderías' de droga son fincas o viviendas, normalmente con una gran extensión de terreno, con almacenes prefabricados de fácil y rápido acceso por su proximidad a la línea de playa o al río, donde se dirigen los alijadores de hachís a efectos de ocultar la sustancia, una vez en tierra firme y a las que llegan en pocos minutos desde el desembarco.

Las fuerzas policiales son conocedoras desde hace mucho tiempo de esta práctica y, cuando el juzgado se lo permite, entran a realizar los registros convenientes. De esta forma, han sido numerosas las actuaciones en las que han podido hallar la droga, habiéndose incautado elevadas cantidades de hachís, que suelen oscilar entre los 1.500 a los 5.000 kilos. Además en estas 'guarderías' también se suelen encontrar armas de fuego (algo cada vez más frecuente) lo que confirma el incremento del uso de la violencia de las mafias asentadas en este territorio, como ya se ha venido advirtiendo en los últimos tiempos acerca de los conocidos como 'vuelcos', los robos de droga entre bandas.

Mayor violencia, más efectivos

En cuanto al incremento de la peligrosidad y agresividad de los narcotraficantes, la memoria incide en una especial preocupación en las zonas de La Línea y San Roque, donde el aumento de la actividad delictiva ha venido acompañada de un incremento de la violencia, no solo entre las bandas, sino también contra los agentes. De ahí que la Fiscalía Antidroga pida que se aumente el número de efectivos de seguridad en la zona y que se destine una mayor dotación de medios para luchar contra este tipo de delincuentes.

Recuerda el Ministerio Público que estas conductas ya se dieron en otras épocas en zonas como Barbate y Sanlúcar pero la presión policial que se ejerció, la instalación del SIVE y la creación de hasta tres grupos de respuesta especial, GRECO, «surtió su efecto, provocando, paulatinamente, el desplazamiento hacia esta zona en la que, al parecer, a los traficantes les resulta más fácil llevar a cabo su propósito delictivo».

La Fiscalía pide más agentes en las zonas más conflictivas. Por seguridad y también para que puedan hacer buenas investigaciones

«Consideramos que es necesario atajar el problema de manera inmediata y aumentar no solo los efectivos policiales de lucha directa para evitar que situaciones tan peligrosas para ellos se vuelvan a repetir permitiéndoles repeler adecuadamente las agresiones físicas de que son objeto, sino, además y especialmente, robustecer también los equipos que luchan en el campo de la investigación de las organizaciones y grupos criminales y del blanqueo de capitales, que permitan no solo conseguir interceptar los alijos en el momento de la descarga, sino también desarticular toda la organización y lograr intervenir su patrimonio y ganancias».