Miguel Gallardo ha logrado firmar un expediente académico inmaculado. - Francis Jiménez

Notas Selectividad CádizMiguel Gallardo logra la máxima nota en Selectividad: «Mis padres me inculcaron que con esfuerzo y trabajo todo es posible»

Tarifeño de la pequeña aldea de La Zarzuela, estudiará Traducción e Interpretación aunque sueña con ser profesor: «Mi familia, mis profesores y la escuela me han dado todo lo que necesitaba»

Miguel Gallardo, el alumno gaditano que hace historia con una Selectividad perfecta

El 95,11% de los alumnos de Cádiz aprueba la Selectividad

CádizActualizado:

Miguel Gallardo ha completado la selectividad perfecta. Miguel, el del 14. Un chico con 18 años recién cumplidos de la pequeñísima aldea de La Zarzuela, en Tarifa. Estudia en el instituto público Trafalgar de Barbate, ama la música y piensa estudiar Traducción e Interpretación, aunque su sueño es la docencia. Enseñar como camino para devolver todo lo recogido.

Este joven de mente privilegiada y sensibilidad especial es el alumno más brillante de la historia de Andalucía. Sacó la máxima nota en Bachillerato (10) y ahora ha tocado el techo, o el cielo, en las pruebas de acceso a la Universidad. Rompe varios mitos incrustados en el imaginario popular, pues ha fraguado tal hazaña en la humildad de una familia modesta y trabajadora de un pueblo desconocido para la mayor parte de los gaditanos.

Por ello sus referentes son sus padres, Juani y Julián, y su hermana Ana. Su madre es empleada doméstica y su padre, autónomo en el sector de la construcción. «Pero desde pequeños, a los dos hermanos, nos han inculcado la importancia de los estudios y del trabajo para conseguir los sueños». Sobre esa sólida base se cimenta el éxito académico de Miguel, que reforzó sus convicciones en los pupitres y las aulas. «He tenido maestros y profesores maravillosos, y reivindico la calidad de la enseñanza pública. No me ha faltado nada. He tenido a mano todos los medios, técnicos y sobre todo humanos, y tengo claro que con esfuerzo y trabajo todo es posible».

Enseñaba a sus compañeros por 'Whatsapp'

El joven tarifeño está aún «en una nube, totalmente abrumado. No me lo esperaba. Salí contento de los exámenes, tengo buena media y estaba preparado. Pero esto parece ficticio, no me lo creo». Saltó a la rama de letras puras, para Humanidades, y se trasladará los próximos años a Sevilla para estudiar Traducción e Interpretación, desarrollando su buen manejo del inglés. «Sé que a muchos jóvenes les hablan de oportunidades laborales, de salidas y de ofertas, pero yo nunca he tenido ninguna presión. Me han apoyado en todas mis decisiones y es importante hacer lo que te guste, que bastante duro ya es trabajar».

Aún así, su pasión es la docencia. «Siempre me ha gustado enseñar. En estos años he explicado lengua, sintaxis, Historia... hasta por mensajes de 'whatsapp'. He escogido Traducción porque abre más mi campo, pero me encantaría dedicarme a la enseñanza». Eso le posibilitaría quedarse en su tierra, al sur del sur. «Es un privilegio el lugar donde vivimos y me siento orgullosísimo de La Zarzuela y Barbate. Si fuera profesor podría quedarme, pero no supondría un drama emigrar a otro lugar, en España o el extranjero. Sé que el mercado laboral está muy complicado, pero si eres el mejor, encontrarás trabajo. Seguro». Lo afirma con la rotundidad de quien devora objetivos a cada paso. Si bien lamenta más esa 'fuga de cerebros' por otros compañeros. «Tenemos una juventud superpreparada y no tantas posibilidades para desarrollarnos; menos en una pequeña localidad. De todas formas confío en que esto cambie en los próximos años».

Detrás de los 'dieces', del 14, «hay mucho esfuerzo, atender en clase, hacer los ejercicios, buscar en internet, preguntar continuamente las dudas a los maestros... No hay suerte». Al lado, también discurren los gustos de un chico que ama la música. «Me encanta cantar. He cantado en graduaciones, en musicales, toco la guitarra y me gustaría ser cantante. Pero eso es más difícil que sacar un 14. De momento, me centro en mi actividad académica».