Concentración el pasado viernes de los trabajadores de Konecta en la sede de El Puerto
Concentración el pasado viernes de los trabajadores de Konecta en la sede de El Puerto - ANTONIO VÁZQUEZ
LABORAL

Konecta desconecta en El Puerto

La empresa de servicios de atención al cliente quiere dejar la provincia tras casi diez años

La compañía de telemarketing justifica la medida por operatividad y ofrece a sus 200 empleados traslados a Sevilla y Valladolid

CÁDIZ Actualizado: Guardar
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De la empresa Ono, la antigua firma española Cable Europa, ya no queda ni el color morado. Su compra en 2014 por la británica Vodafone por 7.200 millones de euros ha llevado hasta nuestros días a culminar con un complejo proceso de fusión que tiene ventajas y desventajas. El color rojo de Vodafone se ha impuesto y la marca Ono ya está en extinción. Los trabajadores gaditanos de Cable Europa no podían imaginar en 1999, cuando se puso en marcha Ono en la provincia, que su futuro iba a depender de una operación de compra que ni siquiera se planteaba en esas fechas. Una de las divisiones de la compañía se asentó en el polígono de Las Salinas, en El Puerto, desde donde se planificó la estrategia comercial de Ono para la captación de clientes. Durante algo más de una década se vivió una época de efervescencia gracias a la llegada de la fibra óptica a los domicilios.

La primera actuación empresarial de calado sobrevino en 2010 cuando la empresa Konecta compró la plataforma de Ono dedicada al telemarketing. De esta forma, Konecta subrogó al centenar de empleados gaditanos e introdujo importantes cambios en la gestión del 'call center' en materia de horarios y contratos, según los representantes sindicales. No obstante, Konecta amplió plantilla en la provincia hasta reunir en estos momentos unos 200 trabajadores.

El punto de inflexión llegó cuando Vodafone se hizo con Ono y entonces Konecta se convirtió en un servidor a las órdenes de Vodafone, que marca, en cierto modo, el futuro den la sección de telemarketing. Konecta es una empresa especializada en la externalización de servicio de atención al cliente. Tiene representación en 10 países de tres continentes, con una plantilla de 58.809 empleados, de los que el 64,4% son mujeres. En España cuenta con 19 oficinas de gestión repartidas por Madrid, Alicante y Andalucía, entre otros puntos. Esta multinacional española logró en 2017 una cifra de negocio de 768 millones de euros.

Comienza ahora una negociación de quince días con el comité para buscar alternativas

Pese a los buenos resultados económicos, Konecta comunicó por carta el pasado 14 de enero a su plantilla de Cádiz su decisión de cerrar la oficina de El Puerto por razones operativas ofreciendo a sus trabajadores traslados a las sedes de Sevilla y Valladolid. La decisión ha caído como un jarro de agua fría entre la plantilla que, nada más conocer la decisión de la dirección de la empresa, inició una ronda de movilizaciones y encuentros recabando el apoyo político en favor de su demanda de seguir en El Puerto. De hecho, el comité de empresa ha logrado el respaldo de los ayuntamientos de Jerez, San Fernando, Cádiz, Medina y Sanlúcar. Incluso la corporación de Puerto Real ha ofrecido suelo a Konecta para instalarse en su municipio. Además, la presidenta de Diputación, Irene García, ha mantenido contactos con el comité para estudiar alternativas.

La plantilla iniciará la semana que viene movilizaciones contra los traslados

Irene García trasladó a los representantes de la plantilla el apoyo total de la Diputación de Cádiz ante una situación que calificó de "inaceptable". Hay que recordar que la empresa ha anunciado el cierre de sus instalaciones en El Puerto, ofreciendo a los casi 200 trabajadores con que cuenta un posible traslado a la localidad sevillana de Bollullos de la Mitación o a Valladolid, lo que tanto por parte del comité como desde la Diputación se entiende como «un despido encubierto», teniendo en cuenta «la imposibilidad de los afectados, la mayoría de ellos con contratos a tiempo parcial, de aceptar estos traslados por razones económicas y personales».

Salarios bajos

Juan Huertas, miembro de la plantilla y representante del comité, ha destacado que el pasado viernes arrancó la negociación con la empresa para buscar soluciones al conflicto, pero la plantilla teme que la empresa se mantenga en su posición sin marcha atrás, lo que implicaría despidos ante la imposibilidad de la plantilla de afrontar traslados con salarios de menos de 1.000 euros y contratos temporales. A partir de ahora se abren quince días de negociación para llegar a un acuerdo. De lo contrario, el 9 de marzo, aproximadamente, se procederá al cierre y a ejecutar los traslados de quienes lo hayan solicitado.

La oficina de Konecta en El Puerto atravesó en 2013 y 2014 una situación laboral delicada con protestas de la plantilla en la calle. Los trabajadores más antiguos recuerdan que a los viernes se les bautizó tristemente como «los viernes negros», ya que la dirección despedía por cuestiones disciplinarias a una media de dos empleados. Fuentes sindicales han destacado a este periódico que la compañía argumentaba la salida de un trabajador en función de la puntuación que éste recibía a través de la encuesta telefónica que el cliente contestaba al finalizar la llamada «y en muchos casos ni siquiera se puntuaba». En 2014, la plantilla llegó a recoger 3.325 firmas en change.org contra este tipo de prácticas advirtiendo que «Si eres cliente de Vodafone me estás despidiendo sin saberlo a través de Konecta».

A juicio del comité, lo que «se pretende ahora es la movilidad del total de la plantilla, cerca de doscientos trabajadores, con sus correspondientes familias, sumado a los precarios sueldos de Telemarketing, a Valladolid y Bollullos de la Mitación (Sevilla), cargándose de un plumazo la conciliación familiar», y añaden que «mucho nos tememos que las intenciones de la empresa no sean otras que deshacerse de toda la plantilla de El Puerto de Santa María, dejando así en la calle, alrededor doscientas familias».