ENTREVISTA

Jaime Martínez: «En ocho años, el método tradicional de enseñar matemáticas desaparecerá»

Este maestro e inspector de Educación jubilado es el precursor del método ABN (Algoritmos Basados en Números) con el que ya aprenden matemáticas casi 200.000 alumnos

CÁDIZActualizado:

Han pasado ocho cursos escolares desde que el método ABN se implantó por primera vez en un colegio. Fue en Cádiz. Su principal defensor, Jaime Martínez Montero, subraya que el alumno aprende matemáticas de verdad y razona lo que hace porque las entiende. Entre sus ventajas, son más divertidas, adaptadas a la vida real y ofrece más oportunidades a los alumnos menos aventajados. Estas son sus claves y retos.

–¿Qué es el método ABN?

–Es una metodología que consiste en enseñar matemáticas usando los números y no las cifras.

–¿Qué aprenden los alumnos y qué diferencias presenta con respecto al método de toda la vida?

–Aprenden más y aprenden antes de lo que lo hacen con el método tradicional de las matemáticas. Lo que hacemos en el método ABN es cambiar por completo el enfoque. La manera clásica trabaja los números y las operaciones descomponiendo los números en dígitos. Nosotros lo hacemos al revés, trabajamos con números y lo hacemos conociendo a fondo la numeración. En el método tradicional la numeración se pasa muy por encima. En el ABN el cálculo lo hacemos de izquierda a derecha, no de derecha a izquierda. Empezamos sumando por los números grandes y vamos hacia los más pequeños, como hacemos en la vida real. Con el ABN hay diversos formatos para hacer las operaciones y el alumno lo elige con libertad. Por ejemplo, una suma o división todo el mundo lo hace igual con el método tradicional.

En el ABN caben muchas formas de hacerlo según la capacidad de cada alumno. Los chicos más lentos requieren más pasos y los más rápidos, menos. Es decir, se adapta mejor a los alumnos menos aventajados porque les ofrece más recursos. En el método ABN nos basamos en la vida real para construir las matemáticas. Los alumnos empiezan contándose ellos, contando lápices, palillos, y sobre eso hacemos las abstracciones. En el cálculo tradicional lo primero que se es aprenderse las tablas. Van de lo abstracto a lo concreto y nosotros de lo concreto a lo abstracto. El ABN emplea el aprendizaje de conceptos y los alumnos entienden cada paso. El método de toda la vida enseña una matemática procedimental donde se aprenden de memoria los procedimientos y a los alumnos les cuesta mucho más explicar lo que están haciendo.

–¿Son más fáciles de aprender las matemáticas con el método ABN?

–Mucho más fácil. La prueba está en que el rendimiento de nuestros alumnos es superior al de los chavales que aprenden con el método de toda la vida.

–¿Hace cuánto se enseña matemáticas con el método ABN?

–La primera experiencia fue hace ocho años en el colegio ‘Andalucía’, en Cádiz. Ese mismo año se enganchó otro curso del colegio Carlos III, también de Cádiz, y al año siguiente se sumaron dos colegios más de Puerto Real. A partir de ahí pusimos en marcha el blog y comenzó la expansión por la provincia de Cádiz y otras.

–¿Se ha implementado en colegios de otras ciudades?

–Sí, en muchas, incluso hay ciudades en las que tiene gran implantación en los colegios como Santander, donde aproximadamente la cuarta parte de los colegios trabajan ya las matemáticas con el método ABN. También hay muchas clases ABN en Murcia, Córdoba, Jaén, Sevilla, Granada, Alicante y Valencia, Madrid, Burgos, Asturias, etc.

–¿Ha exportado el modelo fuera de España?

–Funciona bastante en México, Perú, Chile, Argentina, Colombia y Francia. También tenemos constancia de que de manera muy incipiente se está introduciendo en Alemania y EEUU.

–¿Cómo fueron los inicios?

–Los comienzos tuvieron mucho mérito porque éramos cuatro locos que hacíamos cosas rarísimas que no había visto nadie y la gente se pensaba si estábamos bien de la cabeza. Luego ya demostramos que estábamos muy cuerdos. La realidad es que hemos pasado de caras raras a tener en nuestro blog 1.500 entradas, casi 1.000 vídeos basados en experiencias de alumnos y 14.000 suscritos.

–¿El método partió de usted?

–Sí, desde cero.

–¿En estos ocho años cuántos alumnos han aprendido matemáticas con ABN?

–Cerca de 200.000 estudiantes. Más de la mitad en Educación Infantil, que es donde más alumnos tenemos. Aproximadamente tendremos en la actualidad unas 6.000 o 7.000 clases trabajando el método ABN.

–¿Dispone de datos donde apoyar con resultados el éxito del método?

–La primera evaluación la hicimos al finalizar el segundo curso escolar desde la implantación del método. Lo hicimos desde el departamento de Psicología de la Universidad de Cádiz. Comparamos dos colegios ABN con otros dos que seguían el método tradicional y las diferencias eran muy grandes. Cada vez son mayores las diferencias y siempre a favor de nuestros alumnos.

–¿Qué diferencias?

–Por ejemplo, en resolución de problemas nuestros alumnos doblan los resultados de las clases normales. Los mejores de la clase tradicional están a la altura de los menos avanzados nuestros. En cálculo mental, los estudiantes del ABN son brillantes. En realización de operaciones y numeración también los nuestros son más rápidos, lo hacen mejor y cometen menos errores. También entienden lo que están haciendo y te lo pueden explicar en cualquier momento. Con las matemáticas de toda la vida suele pasar que cuando haces el examen o pasa un poco de tiempo ya te olvidas de lo aprendido.

–¿Hasta qué ciclo de la vida académica se enseña el ABN?

–Hasta 6º de Primaria pero enseñamos más contenido que el método tradicional de las matemáticas. Es decir, hay cosas que damos en Primaria y que normalmente se enseñan en 1º, 2º e incluso 3º de Secundaria.

¿Cómo se levanta uno un día y cree que hay otro método diferente de enseñar las matemáticas?

–Yo fui maestro durante ocho años e inspector de Educación más de treinta años. Siempre he trabajo mucho las matemáticas. Mi tesis doctoral fue sobre la didáctica de la matemática y el primer libro de matemáticas lo publiqué en 1984. Es decir, es un tema que lo conozco a fondo, es algo que se va construyendo y llega un momento que encuentras algo que te permite articular todo lo que tienes suelto.

–¿Cuál fue ese momento?

–No sabría decir exactamente. Estaba preparando un libro de didáctica de la matemática, había hecho una recopilación de todos los modelos, una revisión exhaustiva de la bibliografía y viendo una de las operaciones me di cuenta de que si en vez de hacerlo como siempre lo hacía de otra manera, tenía un montón de ventajas. Publiqué los primeros algoritmos ABN en el año 2000. Lo expliqué en varios cursos pero nadie se enganchaba por aquel entonces hasta que alguien se atrevió a utilizarlos y se vio que funcionaba muy bien. Por ejemplo, los chicos en 3º de Primaria ya suman y restan mentalmente. En 4º multiplican y dividen por una cifra y lo hacen también mentalmente.

–En su blog hay vídeos del método ABN para alumnos con dificultades cognitivas. ¿Está desarrollado o se adapta mejor a estos alumnos?

–Para esos niños es especialmente conveniente. Si a los estudiantes sin dificultades cognitivas les cuesta trabajo entender el método tradicional imagínate a chavales con alguna limitación. Cuando les haces trabajar sobre lo concreto, la manera de aprender matemáticas cambia bastante y aprenden mucho más que con el método convencional.

–¿Llegan mejor preparados a la universidad los alumnos que han estudiado matemáticas con el método ABN?

–Sí, porque se les dan muy bien aprender cosas nuevas, razonan todo y han aprendido de verdad.

–Las matemáticas son una asignatura a la que mucha gente le tiene manía...

–Cierto y donde mucha gente saca malas notas. Sin embargo, con el método ABN los niños se divierten aprendiendo y hemos creado un círculo virtuoso con el resultado de que en nuestras clases es raro el alumno que suspende. Ha cambiado la actitud de los niños hacia las matemáticas. Ya sólo eso es un cambio grandísimo.

–¿Cómo reaccionaron al principio tanto sus compañeros profesores como los padres de los alumnos?

–Se quedaron muy impactados, porque observaron que, en alumnos de la misma edad, los del método ABN podían hacer cosas más difíciles con una facilidad enorme. Los estudiantes ABN de educación Infantil tienen un nivel más alto que muchos niños de 1º de Primaria. Suman y restan fácilmente dentro de la primera decena. Cuando ven a chicos de 4º de Primaria hacer ecuaciones de primer grado o resolviendo una raíz cuadrada mentalmente se quedan impactados. Los padres al principio se quedan muy sorprendidos. Recomendamos a los centros que van a implantar el método que antes se reúnan con los padres y lo expliquen y le pidan un poco de confianza hasta ver los resultados. Los padres están muy contentos.

–¿Cuál es el próximo reto del método ABN?

–Extenderlo e implementarlo en más ciudades y países. Que se generalice y que haya docentes de Secundaria que quieran empezar a aplicarlo. Tenemos en prácticamente todas las comunidades autónomas una red de profesores que forman a su vez a otros y ello tiene un efecto multiplicador del método. El nivel de nuestros alumnos no lo he encontrado en ninguna otra parte del mundo, ni en EE UU ni en Inglaterra, ni en Francia ni en Finlandia, donde siguen con el cálculo tradicional.

–¿Cree que desaparecerá el método tradicional de enseñanza de las matemáticas?

–Sí, en siete u ocho años. Si de la nada en ocho años hemos llegado a donde estamos, ahora que tenemos más recursos tecnológicos y plataformas digitales, la extensión del método será mucho más rápida.

–¿Ha pensado para ello en contactar con las administraciones públicas?

–Sí que hay comunidades autónomas que están apoyando el método pero a lo mejor no de una forma explícita; pero mejor así, porque no queremos que se politice y luego digan este es el método de los socialistas o de los populares. Esto debe quedar en el ámbito escolar y que vaya del ámbito escolar hacia arriba y cuando los políticos vean que el método tiene buenos resultados, favorezcan su desarrollo. Nada más.