La 'Méndez Núñez' durante su visita al puerto de Cádiz en marzo de 2018.
La 'Méndez Núñez' durante su visita al puerto de Cádiz en marzo de 2018. - Antonio Vázquez
DEFENSA

Inquietud en Cádiz ante la retirada de una fragata española de un grupo de combate estadounidense

El Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido que la 'Méndez Núñez' se salga temporalmente de la agrupación en la que participaba como escolta del portaaviones de la US Navy ‘USS Abraham Lincoln’

CádizActualizado:

El Gobierno ha medido las consecuencias que pueden derivarse de la retirada de la fragata ‘Méndez Núñez’ del Grupo de Combate Número 12 en el que participa como escolta del portaaviones estadounidense ‘USS Abraham Lincoln’. Es lo que ha afirmado el ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación en funciones, Josep Borrell, tras conocerse la noticia de que el Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido la «interrupción temporal provisional» de dicha colaboración militar.

No obstante, la inquietud en la provincia ante las posibles consecuencias de este hecho no se ha dejado esperar. Por un lado, teniendo en cuenta la repercusión y peso norteamericano en la Base Naval de Rota. Allí llegó entre 2014 y 2015 el 60 Escuadrón de Destructores de la U.S. Navy compuesto por el ‘USS Donald Cook’, ‘USS Ross’, ‘USS Porter’ y el ‘USS Carney’, para formar el escudo antimisiles. Y allí también están destinados 3.000 militares estadounidenses. De hecho, la Marina de Estados Unidos (U.S. Navy) invierte anualmente 153 millones de euros en la base gaditana. De ellos, 29 millones van a parar a Navantia y 47 se destinan a contratos en otras empresas de la zona. El resto, en nóminas de personal y ayuda a la vivienda, tiene un importante impacto económico.

El conflicto: dirigirse al Golfo Pérsico

Estadounidenses y españoles presumen de una excelente relación bilateral en todo lo referente a la Base Naval y, por ende, a lo que concierne a la Armada española y la U.S. Navy, industria incluida. De hecho, Navantia es una de las empresas que optan a la construcción de 20 buques para la Marina estadounidense. Lo hace junto con la firma norteamericana General Dynamics y el acuerdo subraya que ambas compañías trabajarán en una evolución de las F-100 españolas, precisamente la clase a la que pertenece la 'Méndez Núñez'.

Tanto es así que, según ABC, uno de los propósitos del despliegue de la 'Méndez Núñez' (F-104) dentro del Grupo de Combate del 'Abraham Lincoln' «era que la U.S. Navy comprobase de primera mano el funcionamiento de este tipo de fragatas de la Armada Española en un despliegue con un portaaviones estadounidense». «Representa un escaparate magnífico para mostrar las fortalezas de un tipo de fragatas que están equipadas con el sistema de combate Aegis, utilizado y compatible con la US Navy, pero en un buque de tamaño y coste inferior», asegura ABC que manifestaron a ese periódico fuentes de Navantia.

La ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, ha justificado esta retirada temporal señalando que en el acuerdo con Estados Unidos sobre la integración de la fragata española en el Grupo de Combate del portaaviones «no entraba» que los barcos pudieran dirigirse al Golfo Pérsico, ya que EEUU ha decidido enviar este buque al entorno de Irán.

Robles ha explicado que la flota que encabezaba el Lincoln tenía la «finalidad clara» de conmemorar el quinto aniversario de la vuelta al mundo, lo que incluía una lista de 28 puertos en los que podrían atracar estos barcos. Asimismo, ha indicado que la decisión del Gobierno español es algo que hay que ver «dentro de la normalidad», ya que la misión de ir al Golfo «no estaba prevista» en el acuerdo, firmado hace dos años, para crear dicho Grupo de Combate. La ministra ha señalado que ir al Golfo es una decisión que el Ejecutivo de Trump «en ningún momento acordó con España», algo por lo que el Gabinete de Pedro Sánchez ha decidido la «interrupción temporal provisional» de esta colaboración militar. «Cuando volvamos a la misión pactada con EEUU, continuaremos», ha sentenciado.

Y es que, la ‘Méndez Núñez’ zarpó el pasado día 11 de abril de su base de Ferrol para iniciar un despliegue operativo en el Grupo de Combate Número 12 como escolta del portaaviones estadounidense ‘USS Abraham Lincoln’. La fragata superó el pasado semestre un exigente proceso de evaluación y certificación nacional. También participó en un ejercicio de integración con las unidades del Grupo de Combate en aguas de la costa este de EEUU en los meses de enero y febrero de este año, y tras su despliegue con la Armada estadounidense tiene previsto circunnavegar el mundo antes de su regreso a Ferrol.

El caso de las corbetas

La inversión militar tiene un importante impacto en la provincia de Cádiz. Por eso, cualquier atisbo de tensión o decisión que pueda influir en ella hace que la inquietud corra como la pólvora.

Así ocurrió el pasado mes de septiembre ante el bloqueo de 400 bombas a Arabia Saudí que hacían peligrar el contato de las cinco corbetas que Navantia comenzó a construir meses después en el astillero de San Fernando. En este caso, el Gobierno cambió el paso y dio vía libre a la venta de las bombas a Arabia Saudí, al ver que se ponía en la cuerda floja la inversión de casi 2.000 millones de euros y los 6.000 puestos de trabajo que las corbetas saudíes traían aparejadas.