La inofensiva presencia voladora en Cádiz a la que tantos temen

Tras los casos de contagio de rabia por la mordedura de murciélagos, el presidente en funciones de los veterinarios de Cádiz, Federico Vilaplana, tranquiliza sobre el efecto de la mordedura de este animal

CádizActualizado:

Cuando dos sucesos fortuitos suceden de manera casi simultánea dan la falsa impresión de que son el desencadenante de un mal que no se tenía controlado. En los últimos meses, con pocos días de diferencia, dos personas han resultado contagiadas de rabia por mordedura de murciélago, lo que ha desatado una gran inquietud entre la población, en especial en la que vive en zonas rurales, por los efecto que puede tener el ataque de estos mamíferos voladores. Al respecto, el presidente en funciones del Colegio de Veterinarios de Cádiz, Federico Vilaplana, ha querido mandar un mensaje de tranquilidad: «Los murciélagos pueden ser muy peligrosos en el cine, pero no en la vida real y menos en la provincia, donde los ejemplares que tenemos de murciélago no atacan al hombre».

Y es que según desarrolla Vilaplana, estos seres voladores amigos de la noche rehuyen en la medida de lo posible a los seres humanos. «Las mordeduras se producen, casi siempre, cuando se intenta manipularlos, de ahí que sea tan importante saber cómo actuar ante su presencia», insiste el máximo representante de los veterinarios gaditanos, que opina que el hecho de que el murciélago sea «un animal bastante feo según nuestros cánones y con un aspecto tan particular ha jugado muy en su contra y lo ha mostrado como un ser casi demoníaco».

«El principal riesgo se da en la manipulación del animal, ahí es cuando puede morder al ser humano», insiste

El gran problema que presentan estas especies es que los ejemplares que están contaminados no presentan signos externos que puedan poner en aviso a quien tengan cerca. «El virus vive de manera natural en ellos y no les afecta, no como ocurre con el resto de mamíferos», explica Vilaplana. «La mayor parte de las mordeduras, por no decir todas, de las especies que hay en la provincia se producen porque se intenta coger al animal y éste se defiende a dentelladas». Es por esto que para coger a un murciélago herido «es imprescindible cubrirse las manos y emplear un trapo para agarrarlo». Posteriormente, «se le debe introducir en una caja» y de esta guisa llevarlo al veterinario «para determinar si está infectado o no».

Ayuda contra las plagas

Vilaplana subraya que los murciélagos desempeñan un papel clave a la hora de luchar contra las plagas en el campo, «dado que son el mejor insectívoro que se puede encontrar». En este aspecto, destaca que sirven para controlar la población de mosquitos y que evitan la propagación de enfermedades para el hombre.

Federico Vilaplana
Federico Vilaplana

¿Hay posibilidad de encontrarlos en casa? Puede suceder que, accidentalmente, accedan a los hogares «pero como le puede suceder a una gaviota», apunta el presidente de los veterinarios. Una de las razones por las que se cuelan en los hogares en ocasiones es porque «en las ciudades, suelen anidar en los tambores de las persianas al ser sitios oscuros, resguardados y tranquilos». Una pista que da Vilaplana es que «si están en el suelo cuando alguien se acerca es porque están enfermos o heridos, y es cuando hay que extremar las precauciones; en condiciones normales, debido a su sistema de localización, tratarán de huir de la casa con la mayor rapidez».

Peligro en perros, gatos y hurones

Frente al poco peligro de los murciélagos, Vilaplana recuerda que los riesgos fundamentales llegan a través de los carnívoros de compañía. Esto es: perros, gatos y hurones. «En países como Estados Unidos este riesgo se extiende a los mapaches, pero aquí no representan riesgo al no convivir con los humanos». Como medida de precaución «es obligatorio que estén vacunados, primero a los tres meses y luego, al año». Eso sí, lamenta que esta norma no se da en toda España «en Cataluña y País Vasco, por ejemplo, se aconseja pero no es obligatoria».

En Cádiz, la presencia de murciélagos es imprescindible para controlar la presencia de insectos y prevenir plagas

Los síntomas que presenta un perro con rabia son la hidrofobia, un cuadro de dolor, estrabismo y abundante babeo. «Hasta que Louis Pasteur descubrió que se trataba de una infección vírica se pensaba, desde la antigüedad, que era una especie de maldición».

El presidente en funciones de los veterinarios hace hincapié en que el principal riesgo a la hora de considerar un posible caso de infección por rabia viene dado por el carácter fronterizo de la provincia de Cádiz. «Marruecos no es una zona libre de rabia y es posible que llegue a la frontera un perro que esté infectado». Por esta razón, en la aduana se realizan controles a los animales antes de entrar y, en función del número de anticuerpos que presentan, tiene paso franco o no. «En el caso de los países de la UE hay libre tránsito llevando el pasaporte sanitario del animal, pero para los países externos es necesaria esta prueba para entrar» detalla Vilaplana.