Iberdrola abre al mundo su gran parque marino con 'corazón' gaditano

La compañía eléctrica inaugura Wikinger, la megaconstrucción eólica del Báltico, cuya subestación se ha hecho al completo en el astillero de Puerto Real

El proyecto, situado al norte de Alemania, inicia una transcendental nueva vía de negocio para los astilleros gaditanos

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Un paso más para seguir dando el siguiente, para caminar hacia el futuro sin perder ni un minuto del presente. La eléctrica Iberdrola ha inaugurado este lunes con un acto oficial al que han acudido altos responsables de todas las compañías participantes uno de sus proyectos emblema, el parque eólico marino Wikinger, una megaplanta de aerogeneradores construida en el mar Báltico que ha significado la transcendental entrada de los astilleros gaditanos en el sector de las renovables. Navantia Puerto Real ha sido la empresa encargada de construir la subestación que alimenta a este gigante, el ‘cerebro’ que traslada la luz recogida por estos enormes molinos a los hogares de 350.000 alemanes, llegando a suministrar una energía de 350 megavatios (MW).

Aunque el parque comenzó a operar en diciembre del pasado año, es ahora cuando se encuentra funcionando «a pleno rendimiento» por lo que Iberdrola ha querido con este acto de apertura oficial que se ha celebrado en el puerto alemán de Saatznit mostrarle al mundo su capacidad de firmar un proyecto de estas características y celebrar que se trata de la primera planta eólica marina diseñada y operada cien por cien por una empresa española. Wikinger, con una superficie total de 34 kilómetros cuadrados, levanta sobre el mar 70 molinos cuya instalación ha sido gradual durante 18 meses de trabajo en el que han participado unas dos mil personas La inversión ha sido de 1.400 millones de euros. En concreto para Navantia Puerto Real el contrato de construcción que se firmó supuso un montante de 60 millones de euros.

Al acto de inauguración, celebrado en el puerto de Sassnitz, han acudido el director general de los negocios (Business CEO) de Iberdrola, Francisco Martínez Córcoles; el ministro de Energía, Infraestructura y Digitalización del estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Christian Pegel, y el CEO de 50 Hertz, Boris SchucLht. Por parte de la planta gaditana, al evento ha acudido el director de Navantia Bahía, Pablo López quien estuvo acompañado también por José Luis Vigueras, director de programas. En el gran dia de la inauguración oficial ambos se mostraron «muy orgullosos» del trabajo realizado en la planta gaditana y resaltaron la importancia de esta “nueva línea de negocio” para las factorías de la provincia.

«Tenemos el equipo, tenemos la capacidad y tenemos los proyectos», valoraba Martínez Córcoles en su discurso de apertura. El director de negocios de Iberdrola resaltaba la «única oportunidad para nuestros continentes» que significa el trabajo en las renovables. Como destacó, Wikinger ha sido «una muestra del potencial de reindustrialización de un sector tradicional como el naval que ha dado nuevas oportunidades a otras industrias». También quiso hacerle un guiño a la importancia de que en estos contratos haya también colaboración política a la hora de otorgar los permisos y trámites administrativos pertinentes y agradeció «con extrema satisfacción el talento» de todas las personas que han participado para que Wikinger sea una realidad y una puerta de entrada a un negocio con «mucho futuro».

El presidente de la compañía eléctrica, Ignacio Sánchez Galán, no pudo finalmente acudir a la presentación por problemas de agenda pero en un comunicado quiso mostrar su gran satisfacción por este trabajo. «Wikinger representa un paso más en nuestro compromiso con el suministro de electricidad limpia, eficiente y segura. Seguiremos impulsando con fuerza la tecnología eólica offshore, que nos permite avanzar en la transición energética hacia una economía sostenible y baja en carbono». Además, señaló que «este parque es un claro ejemplo de tecnología puntera y demuestra el gran potencial industrial e innovador del sector energético europeo para liderar la reindustrialización en nuestro continente».

Andalucía, muy presente

Una de las infraestructuras que han sido claves para que este parque sea una realidad es la subestación que la ‘dirige’. De nombre ‘Andalucía’ (en honor a sus padres) tiene sello puertorrealeño. No es casual por tanto que en una de sus caras luzca un escudo de este municipio gaditano. La estructura, cuyos soportes se hicieron también en Matagorda, va a ser utilizada conjuntamente por Iberdrola y 50Hertz, operador del sistema eléctrico alemán. Este corazón del parque tiene un peso de unas 8.500 toneladas.

Wikinger ya suministra 350 megavatios (MW) de capacidad a la red eléctrica alemana y aporta energía renovable y de alta eficiencia a 350.000 hogares -lo que equivale al 20% de la demanda de energía del estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, donde se ubica este parque-. Este flujo de energía renovable tendrá un destacado impacto positivo sobre el medio ambiente, al evitar la emisión a la atmósfera de casi 600.000 toneladas de CO2 al año.

Además de la subestación, el proyecto ha supuesto la instalación de 280 pilotes, de 40 metros de longitud, 2,5 metros de diámetro y un peso unitario de 150 toneladas, todo ello construido por la empresa española Windar (Asturias). Sobre ellos se han colocado 70 cimentaciones, de 620 toneladas de peso cada una, fabricadas por la empresa danesa Bladt y la española Navantia, en su astillero de Fene (Galicia).

Las turbinas, fabricadas por Siemens Gamesa en sus plantas de Bremerhaven y Stade (Alemania), tienen 5 MW de potencia unitaria y son del modelo AD 5-135. Se trata de los aerogeneradores de mayor potencia y dimensiones que Iberdrola ha instalado en su historia. Con una altura total de 165 metros, están formados por una nacelle de 222 toneladas de peso, un rotor de 135 metros de diámetro, cuyas palas tienen 77,5 metros de longitud cada una, y una torre de 75 metros de altura.

Como destacan desde la misma empresa eléctrica, Wikinger ha supuesto la consolidación de Iberdrola como la compañía referente del sector de las energías renovables en Europa, «capaz de desarrollar proyectos en mercados tan competitivos como el alemán y de cumplir los exigentes plazos que suelen fijar las autoridades germanas». Además, ha servido para impulsar la generación de empleo y la actividad de empresas españolas proveedoras, como Navantia y la asturiana Windar.

Este proyecto ha llegado a buen puerto gracias a un equipo multidisciplinar y multinacional y a la red de proveedores y contratistas internacionales de primer nivel. Más de 2.000 empleados, de 20 países distintos, han participado en este hito. Para ello, ha tenido que superar los retos tecnológicos propios de este tipo de obras y las dificultades derivadas de las condiciones meteorológicas extremas del mar Báltico.

La decisión sobre la concesión de un nuevo parque para Navantia Puerto Real en Francia, para principios de año

Wikinger será un punto y seguido. Los nuevos planes que Iberdrola tiene en marcha como el East Anglia One levantado a unos 57 kilómetros de la costa británica, o el nuevo parque que se proyecta en Francia, son solo el principio de una industria por la que piensan seguir apostando. Y en ese camino, la industria gaditana, los trabajadores de los astilleros de la Bahía tendrán mucho que seguir aportando si, como ya ocurrido en dos ocasiones, se les concede a ellos parte de esta importante carga de trabajo. Tras las experiencias alemana e inglesa (donde se ha valorado de manera muy positiva el logro de entregar todo lo pactado en forma y plazo) ahora desde Matagorda miran con esperanza la adjudicación de la que sería su tercera subestación eólica que se pretende instalar en el parque francés de Saint Brieuc. Según fuentes de absoluta solvencia consultadas por este periódico, los astilleros (tanto los de Puerto Real como los de Fene donde se construyen los ‘jackets’) cuentan con la bendición de la eléctrica para seguir siendo uno de sus principales proveedores ‘offshore’ en este tipo de megaproyectos.

A este respecto, la directora comercial de Navantia, Sofía Honrubia, confirmó que la decisión sobre la concesión del parque en aguas galas se tomará a principios del próximo año. Esta adjudicación se preveía que se podía dar a finales de 2018 pero han considerado que «no hay urgencia» debido a que la instalación no comenzará a construirse hasta 2020.

El director de Navantia Bahía de Cádiz viajaba hasta al puerto de Saasnitz para estar presente en la inauguración

Pablo López, director Navantia Bahía de Cádiz: «Ha sido un reto y un honor participar en este proyecto»

El director de Navantia Bahía de Cádiz, Pablo López, viajaba hasta al puerto de Saasnitz para estar presente en la inauguración oficial del parque en el que el astillero que comanda ha participado de una manera tan activa, construyendo la subestación ‘Andalucía’. Lo hacía acompañado del director del programas José Luis Vigueras, “Ha sido todo un reto participar en este proyecto y a la vez un honor”, afirmaba López. «En la Bahía hemos hecho el corazón de este parque», decía mientras que en el gran pantallón se proyectaba una imagen de esta plataforma. «Ya hace unos años que Navantia abordó una política de diversificación donde la eólica marina es una opción de negocio importante» y recordó que desde la planta puertorrealeña se acaba de enviar la segunda subestación al Mar del Norte. «Seguiremos trabajando en esta línea. En la Bahía somos capaces de afrontar estos proyectos, un gran reto tecnológico de calidad y de plazos».