Una terraza situada a los pies de la Catedral de Cádiz.
Una terraza situada a los pies de la Catedral de Cádiz.
TURISMO

Los hosteleros alertan de que la nueva ley de horarios será un mazazo para el sector

Antonio de María, acompañado por dos parlamentarios del PP, denuncia que podría acabarse con las terrazas en lugares como Cádiz

CÁDIZActualizado:

Los hostelería de Cádiz y de toda Andalucía está en pie de guerra por el último borrador presentado por la Consejería de Justicia e Interior en el que se muestra cómo se regulará, si pasa a ser norma, el horario de cierre de terrazas. Y es que éste es el punto más polémico de una norma en la que, según denuncia desde Horeca su presidente, Antonio de María, «se ha dejado fuera a los ayuntamientos y al sector».

El punto más polémico del borrador sería el que contempla la regulació de las terrazas. En principio, la norma mantiene el horario de cierre a las 2.00 de la madrugada y rechaza al ampliación hasta las 3 planteada por el sector. «Se contempla la posibilidad de abrir media hora más, siempre que se cuente con el visto bueno de los vecinos cuyas viviendas estén a menos de cien metros del local»,indica De María.

«En una población como Cádiz capital, esto igual supone tener que contar con el visto bueno de 5.000 personas», añadía el parlamentario popular Antonio Saldaña, que acudió a la rueda de prensa de los hosteleros junto con la también parlamentaria popular Rosario Alarcón.

Sin embargo, el menor de los problemas que afronta el sector es el de los horarios. En la norma, según explica De María, se contemplaría que sólo se podrán instalar las terrazas en zonas de uso industrial (artículo 10 punto b), a las que se podrían añadir zonas de predominio de uso recreativo o de zonas de suelo de uso turístico. «Esta norma, de facto, deja fuera los cascos históricos de las ciudades, ya que su uso primordial es el residencial», explicó el presidente de los hosteleros.

Sin ir más lejos, en el caso de la capital se plantearía el problema de zonas como La Viña, el entorno de Plocia y el Pópulo, eminentemente residenciales pero con gran presencia de terrazas. «Incluso en el Paseo Marítimo, si algún vecino recurre a los tribunales con esta norma, podría considerarse que la zona es más residencial que turística y prohibir la instalación de terrazas», detalla.

La propia Horeca encargó a su gabinete jurídico un estudio sobre la interpretación que podría darse en los tribunales al término 'uso residencial' y su oposición al uso turístico. La conclusión era clara: en caso de duda prevalece el residencial.

De María repetía que «el turismo donde acude es al centro de las ciudades, ¿cómo vamos a instalar las terrazas en polígonos industriales» y recalcaba que en la norma se contempla que e podrían dar excepciones «pero en muy pocos casos, igual de cien, uno». Lamentaba que ahora cada ayuntamiento deberá determinar el uso del suelo, lo que podrá generar diferencias entre los diferentes municipios.

Rechazo del PP

Los hosteleros están manteniendo reuniones con diferentes grupos políticos para tratar de paralizar una ley que «no convence aa la mayoría de los alcaldes, como el es caso de David de la Encina (El Puerto) o Mamen Sánchez (Jerez)», ambos del PSOE.

A la hora de mostrar su rechazo al borrador, De María estuvo acompañado por los parlamentarios populares Rosario Alarcón y Antonio Saldaña.

Alarcón, portavoz popular en el sector turístico, afirmó que comparten las alegaciones de Horeca al borrador y que la nueva norma, de aprobarse, «está desfasada, no se adapta a los tiempos actuales; vuelve a planteamientos arcaicos». En la misma línea, señaló que Andalucía no puede dejar de ser un destino «diverso y divertido» porque «lo que perdamos nosotros se lo llevarán otros».

En este aspecto, lamentó que se ninguneara al sector turístico y a los ayuntamientos al dejarlos fuera de la norma y emplazó a la presidenta de la Junta (Susana Díaz) y a la consejera de Justicia e Interior (Rosa Aguilar) «a ponerse el traje de empresario y de turista a la hora de regular el sector»

Un aspecto en el que tanto Alarcón como el propio De María pusieron el acento fue en que «en todos los casos, nuestra prioridad es el vecino», en alusión a las posibles molestias que pueden generar las terrazas.

«De hecho, la mayor parte de nuestros clientes son los vecinos del entorno, a los que nos interesa cuidar», sostuvo el presidente de los hosteleros, que lamentó que «la hostelería es un reflejo de la situación de una región, y a los turistas les mostramos que somos una población triste».