Salida ayer de los trabajadores del turno de mañana en el astillero de Puerto Real - ANTONIO VÁZQUEZ
INDUSTRIA

Hito histórico en los astilleros con la firma hoy del convenio único y del Plan Industrial

Comienza un nuevo ciclo para Navantia que la llevará a ganar más competitividad y, sobre todo, mayor eficacia en su producción

CÁDIZActualizado:

La reconversión naval de 2005, con el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, dio lugar a una importante reestructuración para la salvación de los astilleros públicos. Unos fueron privatizados, caso de Sevilla, y otros, como los de Galicia, La Bahía y Cartagena, mantuvieron su estatus. Fue entonces cuando se pasó de Izar a lo que hoy conocemos como Navantia. Este movimiento del gobierno de Zapatero llevó a prejubilar 1.100 trabajadores en la Bahía y a 1.400 en las plantas de Ferrol y Fene, amén de los que salieron de la factoría de Cartagena.

La historia se repite trece años después. Nos encontramos ante un nuevo ciclo económico en los astilleros que ha obligado a redactar un ambicioso plan estratégico que garantice, por un lado, la viabilidad de la empresa y, por otro, la carga de trabajo. Dos pilares sustentan este plan: la aprobación de un convenio único para todas las plantas y el rejuvenecimiento de la plantilla. El objetivo no es otro que la empresa gane en competitividad y eficacia. Este jueves por la tarde, los portavoces de los trabajadores, la dirección de Navantia y la SEPI firman en Madrid en dos actos el convenio colectivo único y el Plan Industrial.

Las factorías de Navantia y las oficinas de la empresa votaron este martes el plan y el resultado fue un respaldo de la plantilla del 67%. De los 5.030 empleados que Navantia tiene en nómina, un total de 3.961, el 78,7%, ejercieron su derecho al voto. En el conjunto de las plantas el 67,7%, es decir, 2.682 trabajadores votaron «si», mientras que 1.197 votaron «no», lo que supone el 30,2%. Entre blancos y nulos se repartió el 2% restante.

Estas votaciones han permitido definir que la plantilla de los tres astilleros de la Bahía suma 1.572 trabajadores, de los que 1.241, el 78,9%, participaron con su voto en la jornada electoral. Llama la atención que en trece años, desde la última reconversión, la plantilla de los tres astilleros gaditanos haya menguado en más de mil personas.

La satisfacción con el resultado de la votación era este miércoles patente a la salida de los tajos. Todo apunta a que el convenio «no parece tan malo», ya que permite abandonar la empresa a los 61 años y permite con ello la entrada de savia nueva, más barata, que permite fortalecer el futuro de Navantia y, sobre todo, implantar la digitalización y las nuevas tecnologías en los sistemas de producción de la compañía. Con ello se ganará en rapidez y efectividad, algo que ahora resulta muy complicado con una plantilla cuya edad media supera los 56 años.

Cuando Izar pasó a ser Navantia en 2005 la plantilla en la Bahía superaba las 2.600 personas; hoy el contingente suma 1.572

Navantia prevé que entre 2019 y 2022, fecha de vigencia del plan, abandonen el tajo unos 2.200 empleados, de los que unos 800 corresponden a las factorías de la Bahía. Este proceso se hará en dos fases. Entre 2019 y 2020 se aplicará un ERE, mientras que, entre 2021 y 2022, se aplicará la ley de relevos, ya que el contingente que abandona la empresa es menor.

En este mismo periodo de tiempo se prevé la incorporación de 1.658 personas, que supondrá el ingreso de 563 personas el primer año y de 546, el segundo. El segundo reemplazo de ingresos afectará a 390 personas en 2021 y a 150 en 2022. La comparativa de salidas y ingresos arroja un déficit de plantilla de casi 600 personas, pero tanto la SEPI como Navantia se han comprometido a cubrir el agujero en función de las necesidades y la carga de trabajo. No obstante, esa diferencia era ayer muy comentada a la salida del turno de mañana en la planta de Puerto Real.

Por su parte, el sindicato CCOO se ha mostrado satisfecho con el resultado alcanzado en la negociación del convenio único de Navantia, ya que se puede generar «expectativas e ilusión a las miles de personas jóvenes que tendrán la oportunidad de acceder a un trabajo en los astilleros en condiciones dignas y con derechos».

En un comunicado, CCOO, sindicato mayoritario de Navantia, destaca que durante la negociación se propuso alcanzar tres objetivos: garantizar el empleo, el futuro de los siete centros de trabajo y los derechos de la plantilla.