El SH-60B ‘Seahawk’ es el helicóptero de la Décima Escuadrilla de Aeronaves. - ANTONIO VÁZQUEZ
OPERACIÓN ATALANTA

Los halcones marinos que combaten a los piratas

Con sus helicópteros SH-60B ‘Seahawk’, los miembros de la Décima Escuadrilla de Aeronaves de la Armada vigilan las costas de Somalia para evitar que se produzca un rebrote de la piratería

RotaActualizado:

Apenas un mes después de llegar a casa el sargento primero Nicolás Placer Rioboo ya ha vuelto a ‘hacer el petate’. Este sábado puso rumbo de nuevo hacia el océano Pacífico para participar en la operación ‘Atalanta’ de lucha contra la piratería. Con apenas 39 años ha perdido la cuenta de las misiones que lleva y todas las enfrenta con la misma ilusión.

Días antes de volver a las costas de Somalia nos recibe junto a su jefe, el teniente de navío Alfredo Cubo Rodríguez, en el hangar de la Décima Escuadrilla de Aeronaves de la Armada, en la Base Naval de Rota. «Destaca cuando anda, va causando impresión, cada día cuando levanta, brilla como el sol», suena de fondo una emisora de radio con los éxitos musicales de la actualidad, mientras el interior de dos SH-60B ‘Seahawk’ es examinado con minuciosidad por varios componentes de la Escuadrilla. Afuera, en las pistas de aterrizaje, se suceden las tomas y las pasadas por el aire, al tiempo que otro helicóptero entra en el hangar.

En ‘Atalanta’, los SH-60B realizan un vuelo diario de dos horas de duración aproximadamente

El teniente de navío Cubo y el sargento primero Placer son dos de los 18 miembros de la Décima Escuadrilla que formaron la última Unidad Aérea Embarcada (UNAEMB) en el Buque de Acción Marítima (BAM) ‘Meteoro’, desplegado en la operación ‘Atalanta’ entre los meses de abril y agosto de este año 2018. «Como el ritmo de navegaciones que tenemos es tan alto, en torno a la mitad del despliegue relevamos a todo el personal de la Unidad Aérea Embarcada», explica el teniente de navío Cubo. Por lo que, en este caso, de abril a junio estuvieron desplegados en el ‘Meteoro’ 18 miembros de la Décima Escuadrilla y de junio a agosto, otros tantos. Pilotos, dotación de vuelo y personal de mantenimiento, todos en parejas, «dos mecánicos, dos aviónicos, dos electricistas, dos especialistas en armas», cuenta el teniente de navío, a la sazón piloto de la UNAEMB.

Para embarcarlos, el buque, que tiene su base en Las Palmas, pasó por Rota, donde recogió a la primera rotación, al helicóptero y los materiales y la segunda rotación realizó el relevo en Yibuti, a donde llegó a bordo de un helicóptero del Ejército del Aire. Y, para desembarcarlos, el ‘Meteoro’, de regreso de Somalia, hizo escala en Rota días antes de llegar a su casa, dando por cumplida la misión.

Uno de los helicópteros de la Décima sobrevolando la Base Naval de Rota.
Uno de los helicópteros de la Décima sobrevolando la Base Naval de Rota. - A. Vázquez

Velando por la seguridad marítima

«En la Décima nuestro trabajo es prepararnos para proporcionar Unidades Aéreas Embarcadas, eso es lo que hacemos aquí en Rota», detalla el teniente de navío Cubo. El objetivo, estar plenamente operativos para que, en misiones como ‘Atalanta’ los buques de la Armada puedan emplear el helicóptero como una herramienta más para llevar a cabo los cometidos de la operación. «Le damos la capacidad al barco para que tenga clara la situación de superficie, es decir, qué barcos hay navegando en la mar», desarrolla, «en Somalia también hacemos muchos vuelos cerca de la costa para conocer qué está pasando en los poblados, las ciudades, los campamentos...».

El teniente de navío Cubo a los mandos del helicóptero que se desplegó a bordo del 'Meteoro'.
El teniente de navío Cubo a los mandos del helicóptero que se desplegó a bordo del 'Meteoro'.- A.V.

Y es que, detallan, aunque en los últimos años no ha habido ataques piratas se sigue reforzando la presencia militar a través de la operación ‘Atalanta’ de la Unión Europea «para controlar y verificar que no se están desarrollando estructuras ni está volviendo otra vez a ser rentable el negocio de la piratería». «Lo que hacemos ahora es presencia, control, también contactos con la población local a alto nivel para ver lo que está pasando» en un estado fallido sumergido en continuas guerras como es Somalia. De este modo, «todos los barcos mercantes» que pasan por el corredor internacional recomendado de tránsito que se creó hace algunos años tienen «esa sensación de seguridad, de que no están solos, que hay buques de ‘Atalanta’ que velan por ellos», cuenta el piloto, al tiempo que detalla que también se vigila el tránsito de buques por este corredor internacional y se protegen los barcos del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas.

En total, las dos rotaciones de la Unidad Aérea Embarcada en el BAM ‘Meteoro realizaron unas 150 horas de vuelo, divididas en un vuelo al día de dos horas de duración. «Normalmente hacemos bastantes más», señala el sargento primero Placer, «pero esta vez cogimos un monzón, el estado de la mar era malísimo y la cubierta se queda fuera de vuelo, al estar muy inestable, por lo que no puede despegar el helicóptero».

«Estamos donde queremos»

La Décima Escuadrilla de Aeronaves de la Armada la componen unos 150 militares y 12 helicópteros. En la actualidad tienen dos Unidades Aéreas Embarcadas en permanencia, una de ellas en la operación ‘Atalanta’ y otra en la fragata ‘Cristóbal Colón’, que se encuentra integrada en la ‘SNMG-2’, la agrupación permanente de escoltas de la OTAN. Los SH-60B necesitan de un gran trabajo de mantenimiento, explican, por lo que la media es tener preparados para vuelo entre cuatro y seis helicópteros para mantener desplegados dos.

El sargento primero Placer es especialista en Armas.
El sargento primero Placer es especialista en Armas.- A.V.

El ritmo de despliegues de sus componentes es continuo. De hecho, el teniente de navío Cubo tiene seis ‘Atalantas’ en su haber y el sargento primero Placer, cuatro. Algo que se lleva «regular» en casa. «Los que estamos aquí tenemos una vocación, nos gusta esto y estamos donde queremos, pero la familia lo lleva muy mal», cuenta el sargento primero, natural de Ferrol y de 39 años. Tras tres años en la Décima señala que «cada vez que me voy de casa veo la cara de mi mujer y es un poema. Está acostumbrada pero lo lleva muy mal». Su jefe, segoviano de 45 años, los últimos 13 en la Décima,y con dos hijos de 10 y 12, puntualiza que el «poder partir los despliegues en dos relevos ayuda muchísimo, porque sino estaríamos haciendo un despliegue de cinco meses cada año y medio».

Estos helicópteros vigilan tanto el tráfico mercante en la mar como las costas de Somalia

Porque, entre ‘Atalanta’ y ‘Atalanta’ estos militares también participan en otros despliegues en operaciones internacionales y ejercicios. «El porcentaje de días de mar que tenemos es uno de los más altos de la Armada», detalla el sargento primero, «y además luego vamos a realizar adiestramientos, como tiro de torpedos en Cartagena, lanzamiento de misiles en Zaragoza y en unos días unos compañeros se van a realizar el curso de alta montaña a Jaca. Aquí no se para».

El sargento primero Placer es armero de vuelo, «mi trabajo principal aquí es realizar los mantenimientos que el jefe nos manda de todo lo relacionado con las armas de ataque y, en misión, gestionar las averías y los mantenimientos de las armas del helicóptero». Y, a pesar de lo sacrificado de su trabajo, afirma que «es un destino bonito, en el que estás siempre aprendiendo, y que produce muchas satisfacciones a nivel personal». Su jefe, el teniente de navío Cubo, dirige a todo el personal de las divisiones de producción y de control, «para que los helicópteros tengan los mantenimientos requeridos y estén en vuelo con seguridad». Además, es piloto y como tal ejerce cuando despliega en misión. Saben que su trabajo es importante y que «las capacidades que tiene el helicóptero en un barco pueden marcar las diferencias y salvar una vida o contribuir a la misión de forma importante». Al fin y al cabo, como dice el teniente de navío, «alguien tiene que ir, los helicópteros no vuelan solos».