La actividad industrial nunca llegó a la factoría de Visteon, en El Puerto, tras el anuncio de cierre en 2011
La actividad industrial nunca llegó a la factoría de Visteon, en El Puerto, tras el anuncio de cierre en 2011 - A. VÁZQUEZ
INDUSTRIA

De grandes anuncios a grandes fiascos en Cádiz

Las nuevas inversiones prevsitas devuelven la esperanza a una de las zonas más castigadas por el paro, pero también de las más sacudidas por proyectos fallidos

CÁDIZActualizado:

Las nuevas inversiones anunciadas en los últimos meses para la Bahía han devuelto la esperanza auna zona que ha sido especialmente castigada por el desempleo, sin embargo, la historia laboral de la provincia está plagada de grandes anuncios que han terminado en grandes fiascos. La corrupción ha salpicado a muchos de ellos con presuntos fraudes en las ayudas públicas recibidas. El cierre definitivo de Delphi en junio de 2007 dio paso a una serie de planes orquestados desde el Gobierno central y desde la Junta que tenían como objetivo favorecer la reindustrialización de la Bahía y amortiguar con ello el impacto de ese cierre.

LA VOZ hace un recorrido por una docena de empresas que se anunciaron a bombo y platillo en los últimos diez años y que su implantación en la Bahía se quedó solo en humo. Así, el denominado Plan Bahía Competitiva, que nació para curar las heridas de Delphi, se presentó en febrero de 2010 como el maná de la reactivación económica de Cádiz. De las siete empresas comprometidas y anunciadas, solo una, la aeronáutica Alestis, está con vida. El resto, se esfumó, caso de Gadir Solar, otras ni siquiera se llegaron a implantar, como por ejemplo Aerobblade, que iba a fabricar palas de molinos eólicos en Puerto Real. En este escenario también se anunció la puesta en marcha del polígono de Las Aletas, que ha sido tumbado por dos sentencias del Tribunal Supremo, una en 2009 y otra en 2017.

El empresario chiclanero Antonio Moreno anuncia en el verano de 2014 una inversión en una de las naves de la antigua Delphi. Su intención es montar una planta de reciclaje de vertidos industriales aprovechando la infraestructura de la vieja Delphi. Apenas un año duró ese espejismo. En septiembre de 2015 Redelsur cerraba por orden de la Guardia Civil después de que se detectara un vertido tóxico en la red de saneamiento municipal. A esta situación se sumó también la ausencia de permisos administrativos, sobre todo de la Consejería de Medio Ambiente, para ejercer este tipo de actividad.

- Genius Tobacco

- Más humo en Altadis

En enero de 2016, la tabaquera inglesa Genius Tobacco, presentó en Zona Franca una opción para instalarse en las antiguas naves de Altadis. Sus responsables demostraron con sus acciones desde el primer momento que el proyecto no era en absoluto fiable. Su gestor en Londres, Gareth Rowe, jugó al despiste con Zona Franca hasta el último minuto del partido. El método empleado para lograr la concesión del suelo de Altadis era más una caricatura que una inversión seria. El consejero de Genius Tobacco envió un correo electrónico a la Mesa de Contratación de Zona Franca justo cuando quedaban quince minutos para que terminara el plazo legal de presentación de documentos y avales. El ejecutivo despachó en dos líneas de texto, escritas en inglés, su petición para que la Zona Franca le diera más tiempo para reunir el dinero. De hecho, el texto señalaba que sus abogados necesitaban una ampliación del plazo para transferir los fondos. La dirección de Zona Franca desestimó esta oferta, la única presentada, en febrero de 2016 por no presentar dentro de plazo la documentación requerida. Se trataba de una concesión administrativa por 25 años a razón de 1,3 millones de euros anuales en concepto de alquiler. Zona Franca exigió el adelanto de dos anualidades para cerrar cualquier contrato y un aval de 266.000 euros.

- Una clínica en Altadis

- Las dudas de urbanismo

La empresa Gestión Hospitalaria Gaditana anunció el pasado mayo su renuncia a instalar una clínica en los terrenos de la antigua Altadis en la Zona Franca. Antonio López Sifferle, gerente de la empresa formada por el Grupo Médico López Cano y Pedro Caro, de Oculsur, explicó que la decisión vino motivada por haber «redimensionado el proyecto» y ahora buscan nuevas alternativas. Los empresarios anunciaron la inversión en noviembre de 2016 y el objetivo era ocupar el edificio de oficinas de la antigua Altadis. Esta opción obligaba al Ayuntamiento a modificar el uso urbanístico de la parcela para que pudiera compatibilizar tanto el uso industrial como el dotacional y poder albergar un centro sanitario. Esta iniciativa creó serias dudas en el Gobierno local.