SANIDAD

El futuro de la sanidad en Cádiz: un nuevo SAS para unos viejos problemas

El nuevo gobierno de la Junta de Andalucía tiene una serie de deberes pendientes en la provincia en materia sanitaria

CádizActualizado:

No se sabe aún, o al menos no ha trascendido fuera de los despachos, quién ocupará la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía. No hay nombre y no hay partido, pero sí que se sabe la miriada de problemas que tendrá que resolver quien se siente en el sillón de responsable de una de las mayores empresas, por volumen de trabajadores y actividad, de la Comunidad. En este reportaje analizamos los retos más importantes que tendrá en la provincia de Cádiz los próximos responsables del SAS según la visión de un médico de atención primaria, un farmacéutico, un sindicalista y una activista social.

Listas de espera

Es el caballo de batalla de los colectivos sociales. La portavoz de Marea Blanca, Teresa Almagro, no duda en calificar este problema, además de como acuciante, como «perverso». «Perverso porque actualmente la Junta de Andalucía tiene dos listas de espera: la oficial y en la que tienes que esperar hasta entrar en la oficial». Almagro denuncia que «en la actualidad hay unos plazos establecidos por ley y, para no incumplirlos, no te dan cita o fecha hasta que sepan que pueden cumplirlos».

Falta de sustituciones

Es una carencia íntimamente ligada a la anterior (en rigor, es la causa). Manuel Ortega, vocal de los médicos de Atención Primaria de los colegios de Cádiz y Andalucía, denuncia sin ambages que «simplemente, en la mayoría de los casos, no hay sustituciones cuando un profesional se da de baja». Es por esto que los médicos deben asumir los cupos de otros compañeros, «lo que desemboca en que no prestemos la atención suficiente a los pacientes... a veces los tienes que atender en tres minutos porque, si no, no tienes tiempo».

Alberto Puyana, responsable de Sanidad de Csif, insiste en que el nuevo SAS debe abandonar la «práctica habitual» de tener las plantillas al límite. «Esto provoca que, cuando llegan épocas de vacaciones o de muchas bajas, los centros de salud y los hospitales estén desbordados porque los cupos son inasumibles». En el mismo sentido, Marea Blanca señala que hay infraestructuras «como el Hospital de San Carlos» que están infrautilizadas por falta de personal. Puyana pone el acento, del mismo modo, en que hay áreas donde la falta de profesionales es constante, como son «logopedas y expertos en nutrición y dietética, cuya presencia es meramente simbólica, ya son una rara avis en la sanidad pública».

Precariedad laboral

La carencia de profesionales sanitarios es especialmente dramática cuando se habla de especialistas. En el caso del Campo de Gibraltar, la carencia de pediatras ha hecho saltar las alarmas recientemente. El doctor Ortega Marlasca opina que la falta de incentivos y de estabilidad laboral del SAS es la clave de estas carencias, opinión que comparte con Almagro. «El SAS ofrece a profesionales muy cualificados trabajar por temporadas; por ejemplo, ahora pretende contratar a personal para Navidad y reventarlo en ese tiempo, ¿quién va a aceptar?»

Teresa Almagro (que es profesional de la sanidad además de portavoz de Marea Blanca) denuncia que es frecuente «contratar a sanitarios durante cinco días para no tener que darles los festivos» y tenerlos «durante cuatro o cinco años cambiando constantemente de destino». En ese aspecto, lamenta que hay médicos y enfermeros que acaban saliéndose del sistema público «porque se agotan de estar pendientes de un teléfono y de un cuadrante cambiante».

Infraestructuras y falta de medios

Alberto Puyana, de Csif, lo señala como uno de los problemas que a medio plazo más quebraderos de cabeza le causará al SAS. «En la provincia, con la excepción del de La Línea, todos los hospitales tienen en torno a los 40 años, así que empezarán a aparecer problemas estructurales en breve», lamenta el responsable de Csif. Por su parte Almagro cree que el mayor problema de infraestructuras hoy en día es que «aún no se ha abierto el Chare de La Janda, que no sé cuánto tiempo lleva ya de retraso».

«En cualquier caso, creo que el problema no es tanto de infraestructuras en sí, como de la dotación que hay en ellas», apostilla desde Marea Blanca. Una idea que comparte Ortega Marlasca, que respecto a la falta de medios indica que «hoy en día, muchas de las dotaciones que anuncia la Junta sólo son humo; por ejemplo, en mi centro de salud se anunció a bombo y platillo un retinógrafo... que como mucho puede dar servicio a tres personas a la semana».

Cooperación y diálogo

El secretario del Colegio de Farmacéuticos de Cádiz, Alberto Virués, cree que debe ser uno de los aspectos que mejoren los futuros responsables del SAS. «Necesitamos que haya comunicación con el resto de colectivos que nos dedicamos a la salud; una mayor colaboración entre farmacia y consulta daría unos resultados espectaculares, porque nosotros estamos en el día a día de los pacientes», subraya Virués, que lamenta que muchas campañas que se realizan desde las farmacias no tienen eco suficiente porque no hay esa coordinación».

De la misma idea es Almagro, para quien la Delegación de Salud «tendría que escuchar más a los profesionales y a los usuarios, a la sociedad, sobre cuáles son las medidas que podrían tomarse para mejorar determinados aspectos». En este aspecto, pone el dedo en la llaga: «En demasiadas ocasiones nos encontramos conque la Junta no pone en puestos de decisión a quienes tienen más capacidad de diálogo, sino a quienes van a rechistar menos o a causar menos problemas».

Acabar con las agresiones

Los problemas de la sanidad no son hechos aislados, sino que se retroalimentan como el uróboro. Tal es el caso de las agresiones, una de las lacras que afectan tanto a médicos como a enfermeros o celadores. «A los pacientes, a la sociedad, se le ha hecho creer que todo vale, que se tiene derecho a todo y a tenerlo ya... y luego sucede lo que sucede», incide Almagro, que subraya que «no suceden muchas más cosas en ambulatorios y hospitales por la mano izquierda que tienen los profesionales del sector». Aporta el doctor Ortega Marlasca que «las agresiones, por desgracia, van a suceder, lo que no puede ser es que, cuando ocurran, el profesional se vea abandonado por la administración; sólo el colectivo sanitario y los colegios profesionales muestran apoyo».

Campañas ciudadanas de salud

Uno de los apartados que, denuncia Marea Blanca, han sido totalmente abandonados por la Junta es el de la promoción de la sanidad pública «entendida como la prevención de la enfermedad con campañas en las que participe la ciudadanía, ésa era en teoría la razón de ser de los centros de atención primaria que, con el paso de los años, en pasar de ser lugares de promoción de la salud son solo para tratar la enfermedad». También reclama más actividades para promocionar hábitos de vida saludables el secretario del Colegio de Farmacéuticos de Cádiz, que pone como ejemplo «las campañas que hemos realizado para advertir la posible presencia de diabetes en la población infantil o la obesidad en los ancianos, iniciativas que podrían tener continuidad desde el propio SAS».

Externalización y concertación

Otro de los retos de la futura cúpula de Salud será el del control de los servicios que no gestiona el SAS de forma directa, «como es el caso de la limpieza de los hospitales, que deja mucho que desear por el continuo recorte que se ha realizado en las plantillas», recuerda Teresa Almagro. Junto con este caso, Almagro pone de ejemplo la externalización de los servicios de lavandería y de logística, «donde también se producen recortes».

La concertación con los hospitales de Pascual y cómo se gestionará en el futuro es otro de los temas candentes que se encontrará quien ocupe la Consejería de Salud en los próximos años. Pese al anuncio constante de que la situación del acuerdo es temporal, no se ha llegado a romper la dependencia con los centros que tiene la empresa en la provincia de Cádiz, lo que genera periódicamente tensiones por los acuerdos de concertación.

Gestión de las urgencias

De nuevo, causa y efecto de problemas sanitarios. La falta de control en la petición de citas («el 20% de quienes piden cita no van luego a consulta»), el que los médicos de atención primaria no puedan solicitar pruebas especializadas y, en general, el desborde de la atención primaria, ha hecho que se empleen de manera excesiva las urgencias. Los nuevos responsables tendrán que buscar la fórmula de agilizar este servicio sanitario en el futuro.

El reto de mejorar el sistema de subastas de medicamentos

El secretario de los farmacéuticos gaditanos, Alberto Virués, cree que en la provincia de Cádiz, al igual que el resto de Andalucía, debe mejorar el sistema de subasta de medicamentos. «Como en ocasiones hay que cambiar de fabricante para el mismo compuesto, el paciente acaba desconfiando de la efectividad de las tomas y se produce una falta de adherencia a los tratamientos». Virués recuerda que Andalucía es la única de las comunidades en España que realiza este sistema y «quien ocupe el Gobierno de la Junta debería analizar el proceso, porque creemos que su puesta en marcha fue un paso atrás». Es pesimista respecto al desabastecimiento periódico que se sufre de medicamentos, «provocado porque, ante la falta de medicamentos, a los laboratorios les es más rentable vender donde puedan obtener mayores beneficios».