Miguel Ángel Ibarra Marín ha sido cesado como párroco de Medina
Miguel Ángel Ibarra Marín ha sido cesado como párroco de Medina
PROVINCIA

El falso cura que se ganó a Medina

Miguel Ángel Ibarra Marín contaba con la confianza y el respeto de los vecinos

CÁDIZActualizado:

Los feligreses de Medina Sidonia han conocido con sorpresa e incredulidad que Miguel Ángel Ibarra Marín, que fuera párroco de Santa María y Santiago desde el pasado mes de septiembre, no había sido ordenado sacerdote. El colombiano, que se había ganado al pueblo en poco tiempo, se marchaba de forma precipitada el pasado 14 de diciembre rumbo a su país donde había sido requerido un día antes por el arzobispado del lugar.

Sin embargo, este sábado se conocía el motivo real de su viaje. Los medios colombianos difundían la noticia tras la confirmación y comunicación de la arhidiócesis de Antioquia a través de monseñor Orlando Antonio Corrales García. En Antioquia, Ibarra Marín había sido sacerdote desde 2011 procedente de Tunja. Tras su llegada surgieron dudas en cuanto a su ordenación y ha sido ahora cuando se ha pronunciado el responsable de la archidiócesis de Santa Fe sobre este presunto caso de falso sacerdote que ha causado la lógica conmoción entre quienes fueron sus feligreses. Este pasado mes de septiembre Miguel Ángel tomaba posesión como párroco de Santa María la Coronada y Santiago en la diócesis de Cádiz, según ha expuesto la autoridad eclesiástica gaditana, a raíz de un acuerdo firmado con el arzobispo de la archidiócesis de Santa Fe de Antioquia. Allí ha ejercido como sacerdote y ha administrado los sacramentos estos dos meses tal y como ha hecho durante los últimos dieciocho años.

En el pueblo gaditano no dan crédito a estas afirmaciones y la idea más generalizada es que «tenía vocación y era un buen sacerdote», según explican los propios vecinos. Desde el momento en el que llegó a Medina contó con la colaboración de los feligreses. «Siempre le he ayudado porque llegó lógicamente un poco perdido. La verdad que aquí era súper amable y atento y muy trabajador y cercano», comenta un vecino.

Ibarra Marín se había integrado perfectamente en Medina. Incluso había acudido al ayuntamiento para presentarse como nuevo párroco al alcalde de la localidad, Fernando Macías, y también había participado junto a él en la marcha contra la Violencia de Género del pasado 25 de noviembre en la que formaba parte de la cabecera de la manifestación.

«Se ganó a todo el mundo, a todo el pueblo, porque era un cura bueno, un fenómeno, no puedo decir otra cosa», apunta otra vecina. Otra de las acciones que le alaban en Medina es que, con la ayuda económica de los vecinos, ha arreglado y adecentado la fachada principal del emblemático edificio en la calle Espíritu Santo conocido como 'Escuela Parroquial' y donde, además de su vivienda en la que se instaló, están las sedes de Cáritas, las catequesis e incluso una cofradía. «Es increíble cómo ha trabajado con esto que la verdad estaba en muy mal estado y lo ha pintado y ha adornado la entrada para la Navidad... Su papel como sacerdote desde luego lo ha hecho perfectamente ahora ya lo que no sabemos si lo era o no realmente», afirma Pilar, otra vecina. «Nos ha sorprendido muchísimo. Cómo se puede engañar durante dieciocho años a una comunidad... estamos en estado en shock ahora mismo».

De momento y según explican desde el Obispado de Cádiz la investigación la lleva a cabo la archidiócesis de Antioquia ya que es su lugar de origen y de donde dependía. Mientras, en Medina es el otro párroco, el de San Juan de Dios, Joaquín Fluriachquien se encarga de atender a unos feligreses a los que este engaño les ha dejado desconcertados.