CÁDIZ

Los estancos de Cádiz amplían su línea de negocio con el vapeo

El mercado de este tipo de dispositivos ha crecido en todo el mundo durante los últimos años, aunque en España su aumento ha sido tan solo del 1,2%

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Desde este mes de diciembre, los 343 estancos de Cádiz han ampliado su línea de productos incorporando una categoría nueva e incipiente en España, la del vapeo, que presenta amplias expectativas de crecimiento en nuestro país. De esta forma, los establecimientos tratan de adaptarse a los nuevos hábitos de consumo que demandan los clientes.

Y es que el vapeo se abre paso en los usos sociales cada vez con más fuerza. En un escenario en el que la tecnología es la gran protagonista, surgen alternativas de consumo para hacerse un hueco entre aquellos fumadores que buscan nuevas maneras de satisfacer su demanda, reducir o dejar el hábito y adaptarse a los nuevos tiempos.

Entre dichas opciones destacan los vaporizadores: dispositivos de vapeo que contienen líquidos de glicerina vegetal y aromas, disponibles en cápsulas de diferentes sabores, y que ofrecen a los usuarios la posibilidad de vapear sin inhalar tabaco. Además, los usuarios tienen la opción de consumir o no nicotina y hacerlo en diferentes dosis pero con una gran ventaja: en lugar de humo, se libera vapor.

El mercado de este tipo de dispositivo ha experimentado un notable crecimiento mundial, aunque sigue siendo un negocio muy concentrado. En concreto, el 71% del vapeo se reparte principalmente entre Estados Unidos (un 10,93% del total), Reino Unido (4%), Francia (2,4%) e Italia (1,6%).

Sin embargo, en España, a diferencia de otros mercados más maduros, solo vapea un 1,2% de la población adulta, lo que significa, para expertos de dicho campo, que aún hay un amplio margen de crecimiento para un sector que en 2017 ya ingresó 70,5 millones de euros, un 28,2% de incremento respecto al año anterior.

Por ello, Fontem Ventures, compañía del grupo británico Imperial Brands y pioneros en el desarrollo de esta tecnología, ha apostado por el sector del vapeo en nuestro país, empezando a comercializar sus productos en estancos. El Grupo Imperial cuenta con amplia implantación en Estados Unidos –desde hace ya diez años–, Japón, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido, países en los que este sector mantiene un continuo crecimiento.

En opinión de Javier Hernández, responsable en España del proyecto, «con su conocimiento y la experiencia adquirida en otros países, el Grupo Imperial llega a nuestro país dispuesto a liderar el mercado. Así, en plena revolución tecnológica, la compañía ofrece a los consumidores la oportunidad de disfrutar del vapeo de una manera personalizada, con la posibilidad de elegir cápsulas de líquido sin nicotina, disponibles en una amplia gama de sabores».

Así son los vapeadores

En cuanto al perfil de vapeador en España, según un estudio elaborado por Sigma Dos en colaboración con la Unión de Promotores y Empresarios del Vapeo (UPEV), el 69,8% de los vapeadores españoles ha cambiado completamente el consumo de tabaco por el uso del vaporizador y el 26,5% ha conseguido disminuir el consumo de cigarrillos gracias a esta alternativa. En su conjunto, los resultados indican que el 96,3% de los vapeadores utiliza el vaporizador como un sistema de reducción del tabaco. Por su parte, el 30% de usuarios del vapeo son mujeres mientras que el 70% son hombres, y la edad promedio de consumo es de clientes con 38,5 años.

En el sector del vapeo hay dos tipos de consumidores. Por un lado, los denominados «Quitters», que tratan de replicar el mundo del cigarrillo y se quedan con uno o dos tipos de sabores (incluido el de tabaco). Y por otro lado, los conocidos como «Enjoyers», que buscan una alternativa al mundo del cigarrillo y aceptan la variedad de sabores.

Hay que destacar, además, que, en contra de lo que sucede con el humo del tabaco, los resultados de un estudio elaborado por el Departamento de Química Analítica de la Universitat de Valencia han demostrado que, a pesar de que el vapor, principalmente el que contiene nicotina, no es totalmente inocuo, tiene consecuencias mínimas para los vapeadores pasivos. De este modo, se ha comprobado que la calidad del aire apenas se ve afectada, una teoría que apoyan otras instituciones como el centro neoyorquino de investigación y tratamiento contra el cáncer Roswell Park.

También son varias las entidades oficiales que se han mostrado partidarios del vapeo. El Ministerio de Salud Británico, por ejemplo, insiste en que, en la actualidad, los vaporizadores constituyen el método más efectivo para dejar de fumar. Según los datos oficiales, unas 20.000 personas al año en Reino Unido logran abandonar este hábito gracias a los dispositivos de vapor. «Cambiar por completo el uso de cigarrillos por vapeo supone importantes beneficios para la salud», especifican. Este es el motivo por el cual el organismo sanitario oficial británico plantea reforzar las políticas nacionales de reducción de daños causados por el tabaquismo y apostar por estos dispositivos.

Además, es especialmente reseñable para los usuarios del vapeo, aunque muy desconocido todavía, que la Ley autoriza vapear en locales de ocio, hostelería y otros establecimientos cerrados. Determina, no obstante, una serie de excepciones donde no se permite: los centros de la Administración Pública, los centros sanitarios, los centros docentes y formativos, y dentro de los medios de transporte públicos urbano e interurbano, ferroviario, marítimo y aéreo.