SOCIEDAD GADITANA

«En las elecciones todo son promesas, pero luego se olvidan de las familias»

Los miembros de Asfanuca, la Asociación de familias numerosas de Cádiz, lamentan el olvido que sufren una vez terminan las campañas electorales

CÁDIZActualizado:

Llegan las elecciones. Y los políticos se deshacen en promesas a todos los colectivos. Entre ellos, el de las familias. Pero, una vez se meta el voto el urna y los cargos ocupen sus despachos, «empezarán a dejar de lado las promesas... y se olvidarán de las familias, que somos el eslabón más débil». Esther Carnero es la presidenta de Asfanuca, la Asociación de Familias Numerosas de Cádiz. Cuando se le pregunta qué le pediría al conjunto de candidatos que se presentan a las elecciones andaluzas es clara: «Mejor, ¡qué no les pediría! Necesitamos, en resumen, que se nos tenga en cuenta, que se considere que no podemos soportar los mismos impuestos cuando nuestros gastos se disparan».

Según los datos que maneja la Junta de Andalucía, la provincia de Cádiz cuenta con 18.540 títulos de familia numerosa (a 31 de diciembre de 2017). De ellos, 16.827 corresponden a familias numerosas de régimen general y 1.713 a las de régimen especial. Como en casi todas las estadísticas referentes a población, la provincia de Cádiz es la tercera andaluza por detrás de Sevilla y Málaga.

La provincia de Cádiz cuenta con 18.540 títulos de familia numerosa, de los que 1.713 son especiales

Asfanuca aglutina a unas 600 familias gaditanas (a las que habría que sumar las que están integradas en la asociación del Campo de Gibraltar) «es decir, a aproximadamente unas 3.000 personas». Carrero, a la hora de hablar de progresión y equidad, incide en que las familias numerosas pagan más impuestos «porque al necesitar consumir mucho más nosotros abonamos mucho más IVA al final de mes».

«Por no hablar de los gastos que tenemos de agua, o de basura o, como necesitamos coches más grandes para llevar a tantos miembros, también pagamos más por el transporte; cuando se sube el precio de determinados productos, como los pañales, debería de tenerse en cuenta quiénes son los que los consumen...».

Lamenta, como se indicó antes, que antes de las elecciones suelen reunirse con miembros de todos los partidos, «es ahora cuando tenemos que dejarles clara nuestras propuestas», pero que rara vez se materializan los compromisos aludiendo a la falta de presupuestos. «Nosotros siempre decimos que la crisis no ha pasado para nosotros, que vivimos en estado permanente de recesión», sostiene Carnero medio en broma, medio en serio.

Sí ríe cuando el periodista le pregunta por eso tan manido de que las familias numerosas tienen descuentos en todas partes. «Lo máximo que tenemos es en el tren, donde a las familias numerosas les hacen un 30% de descuento y a las especiales (las que tienen cinco hijos o más) un 60% en el mejor de los casos, en el resto, apenas hay salvo algunas entidades privadas que lo hacen a título particular».

La presidenta, Esther Carnero, se queja de la falta de ayudas y de la poca proporción de los impuestos

Ante este panorama, esta madre de cinco hijos entiende que las familias no se animen a tener mucha descendencia. «A mí me están gastando bromas continuamente –explica con el tono de quien no se divierte ya con ellas– por la cantidad de hijos que tengo porque, aunque sobre el papel parezca que cada vez hay más familias numerosas (dadas las condiciones que hay actualmente para conseguir dicha distinción), las parejas que tienen más de dos hijos cada vez son menos».

Y lo dice quien, en su asociación, tiene parejas con cinco, siete, diez... y hasta 14 hijos. También quiere dejar claro que, contra lo que también tiene que oír, «Asfanuca y el resto de entidades de familias numerosas somos apolíticas y aconfesionales, aquí estamos para ayudarnos entre las familias, no para obligar a los miembros a que vayan a misa».

«Es agotador... pero compensa»

Carnero no oculta que cuidar de cinco hijos (los de ella son dos niñas de 14 y 9 años y tres niños de 7, 5 y 4) es agotador «pero compensa; cuando llega el final del día y empiezas a acostarlos sientes una gran satisfacción por lo que haces». De hecho, su hija mayor le pregunta si no va a tener más hermanos, «y yo le digo que puede ser, que no nos parecería mal».

Claro que reconoce que ella y su marido tienen que hacer muchos sacrificios («te acabas quitando tú de todo para que a ellos nos les falte de nada») para poder llevar la familia adelante. «Él tiene que trabajar muchísimo y yo me encargo de los niños... el secreto está en organizarlo todo muy bien y tratar de llevarlo con energía». Reconoce con orgullo que sus dos hijas mayores «me ayudan bastante».

Una de las razones de ser de Asfanuca es, además de funcionar como interlocutor entre las familias y la administración, el servir de red de ayuda entre los miembros «para tratar de llegar donde no lo hace el servicio público». «Por ejemplo, hace unos días unos padres preguntaban si alguien tenía un carrito para gemelos... entre nosotros nos organizamos y es más fácil encontrarlo».