Un incendio arrasó con la fábrica de Los Chiclaneros en julio.
Un incendio arrasó con la fábrica de Los Chiclaneros en julio. - La Voz
Listeriosis

El doble drama de la fábrica de chicharrones de Chiclana

Las dos fábricas más destacadas de la provincia permanecen cerradas:una por un grave incendio y la otra por las consecuencias de la alerta alimentaria

CádizActualizado:

El chicharrón especial ha sido, junto a la carne mechada, el principal producto cuyo nivel de ventas ha disminuido notablemente tras la crisis de la listeriosis. A pesar de que sólo una persona presentó un cuadro de gastroenteritis leve por el consumo de este producto, el nerviosismo ocasionado por la última alerta alimentaria en Benaoján ha generado desconfianza entre los consumidores. El chicharrón chiclanero está en el punto de mira y el verano de 2019 quedará en la memoria de los dos productores más destacados de la provincia de Cádiz:Sabores de Paterna y Los Chiclaneros.

La fábrica de chicharrones de Chiclana aún sufre las consecuencias del incendio que arrasó con su fábrica a mediados de julio. Dos meses después afrontan un Expediente temporal de regulación de empleo (ERTE) por el que serán despedido la mayoría de sus trabajadores. En una sede en proceso de reconstrucción apenas quedan los administrativos, que intentan agilizar los pagos de las aseguradoras para un temprano regreso al mercado que se antoja «complicado». «Esto va a tardar en aliviarse, al menos un año», explica Ángel, propietario de Los Chiclaneros.

Gran parte de los beneficios de este negocio «lo movían los chicharrones». En el resto de productos hay mucha más competencia y, junto a la carne mechada, era su especialidad. ¿Cómo se supera este escollo? «Esto no lo soluciona nadie; tendrían que poner en la televisión las mismas intervenciones que han sacado para fastidiar para aliviar. Pero eso vale mucho dinero; el tiempo es lo único que lo curará», añade el empresario, quien recuerda que «a Sabores de Paterna nadie le ha pedido disculpas y ya tienen el nombre fastidiado para siempre».

La empresa paternera era su gran rival en la venta de chicharrones especiales. A día de hoy Sabores de Paterna también afronta la reapertura de su fábrica, cerrada tras encontrar listeria en uno de los lotes analizados por la Junta. La compañía estuvo en el punto de mira pero recibió la autorización para vender hace una semana sin confirmarse ningún caso afectado. La asociación Defensor del Paciente llegó a solicitar a la Fiscalía que abriera un expediente contra las administraciones competentes por su inmediata actuación.

De momento, la fábrica de Sabores de Paterna comercializa los productos en principio paralizados, pero no produce a la espera de adaptar su fábrica a una serie de exigencias planteadas por los técnicos de Sanidad. Su propietario, Bartolo Rodríguez, espera abrir a lo largo de esta semana y, aunque «el 95 por ciento» de sus proveedores han vuelto a confiar en él desde el minuto uno, también espera sufrir el impacto de toda esta crisis. «Se ha promovido un miedo sin fundamento ninguno;al final ha sido una empresa –en referencia a Magrudis– la que ha provocado esto», manifiesta Rodríguez, en plenas labores de reconstrucción. En la última semana se conoció que la empresa sevillana propietaria de la ‘La Mechá’ sabía desde febrero que su carne mechada tenía listeria y la siguió fabricando.

Bartolo Rodríguez insiste en que hasta este verano nunca se activó ninguna alerta en el sector con tal repercusión. Los más optimistas estiman que las ventas se recuperarán en tres meses;los más pesimistas hablan de un año.