Los concesionarios de toda España sufren un descenso de las ventas.
Los concesionarios de toda España sufren un descenso de las ventas. - La Voz
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Desplome en las ventas de los concesionarios de Cádiz

La tendencia nacional se hace notar en territorio gaditano, donde además el descenso es más acusado que en el resto de España: las ventas caen un 10 por ciento durante el primer semestre

CádizActualizado:

Desplome de las ventas en los concesionarios de la provincia de Cádiz. Durante el primer semestre de 2019 se dio salida a un total de 10.445 vehículos a estrenar. Una cifra que puede parecer positiva, pero que conlleva un descenso en los primeros seis meses del año sin precedentes en la última década. En la comparativa con el 2018, las ventas disminuyeron en un 10,04 por ciento.

Más allá de Cádiz, la crisis está afectando a todo el país. El sector automovilístico señala la incertidumbre de los clientes, que posponen la decisión de compra ante las incógnitas planteadas en el mercado de las tecnologías. El debate sobre la electrificación, el rechazo a los vehículos de combustión o la posibilidad de una subida al impuesto del diésel son algunos de los motivos.

A pesar de que la tendencia afecta a toda España, la caída gaditana es mayor que la nacional. Si la media española se situó en un descenso del 9,4 por ciento, en Cádiz supera el 10. Según varios expertos en el sector, esta variación geográfica está ligada a motivos socioeconómicos, teniendo en cuenta que «Cádiz es más sensible a las variaciones del mercado»: «El mercado del automóvil es un indicador claro de la salud ecónomica». Todo ello en una de las diez provincias más importantes en el mercado de automóvil, con unos 21.000 coches vendidos durante el último curso.

El dato de venta podría ser aún peor, según los dueños de los concesionarios. Los datos de mercado de la Asociación Nacional de Importadores de Automóviles, Camiones, Autobuses y Motocicletas (ANIACAM) hacen ver que mientras las entregas a particulares -cifradas en 8.296 durante el primer semestre-, cayeron un 13 por ciento respecto al año anterior, en las ventas a empresas hubo un crecimiento del 4 por ciento con un total de 2.149.

Un incremento que se explica por la «presión» ejercida por los fabricantes, que suelen exigir un número mínimo de ventas. Este hecho se traduce en las automatriculaciones -coches que compran y matriculan para llegar a objetivos y que luego se venden como kilómetro cero-, que representa en España un 45% de las entregas a empresas. «El mercado está en esas cifras porque vivimos con mucha presión de los fabricantes», reconoce el presidente de la Asociación de Concesionarios en la provincia de Cádiz, Jesús Ruiz. El sector, que acumula ocho meses consecutivos en caída continua, no ha parado de pedir cautela a la hora de establecer relación entre el sector y la contaminación. En concreto, denuncian los anuncios realizados por el Gobierno de Pedro Sánchez. Por ejemplo, aquel en el que la ministra Teresa Ribera aseguró que al diesel, combustible cuyo mercado representaba entonces casi la mitad de las ventas, «tiene los días contados». «Al escucharlo, los potenciales clientes posponen la decisión de comprar», advierte Ruiz, señalando uno de los motivos para explicar estos datos.

El propio presidente Pedro Sánchez, Sánchez marcó 2040 como fecha límite para la venta de coches que emitan CO2, todo ello sin un plan de reconversión para el sector definido. De hecho, desde la Asociación de Concesionarios consideran que la implantación del coche eléctrico «costará» porque «es temprano para hablar de una realidad de alternativa de compra por temas de infaestructuras» porque «no están montadas» y, de momento, «no se consiguen mayores niveles de autonomía en la conducción».

Mientras tanto, el sector automovilístico es el mayor perjudicado porque «el comprador tiene dudas de qué comprar a corto plazo». Ante la amenaza de regulaciones para reducir la contaminación y luchar contra el cambio climático, el cliente se pregunta si es preferible adquirir un vehículo diesel o gasolina, si en ese caso su compra será útil en un futuro en el que sólo haya coches eléctricos e incluso hasta qué punto en un nuevo modelo de ciudad esa inversión será rentable.

La reducción de la venta de coches incluye paradoja, ya que impone trabas a en una transición hacia un futuro más verde. «Hemos conseguido que los vehículos nuevos diésel emitan un 84% menos de emisiones NOx y un 91% menos de partículas que los vehículos de hace 15 años», recordaba una carta abierta firmada recientemente por la mayoría de las asociaciones de la industria automotriz dirigida al Gobierno. Como señala uno de los empresarios consultados, mientras haya coches antiguos circulando seguirán contaminando.

Un plan de achatarramiento para la transición ecológica

Un nuevo plan PIVE. Resucitar algo parecido a lo que fue el Plan Renove. Esa es la petición que trasladan las asociaciones del sector automovilístico al Gobierno de España para frenar la caída de las ventas y fomentar una transición ecológica hacia los nuevos vehículos, ideados para emitir menos CO2 y afrontar los nuevos retos del cambio climático.

Tanto los fabricantes, a partir de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), como los vendedores, desde la Asociación de Concesionarios de Automoción (FACONAUTO), reclaman un plan de achatarramiento de vehículos que incentive a los compradores a dar el paso y cambiar su coche.

La estimulación de la venta permitiría frenar la cada vez más acusada antigüedad media de los vehículos en circulación en España, que a finales de junio de este mes rozaba la década con 9,7 años de media. Las matrículas antiguas generalmente no disponen de ningún distintivo ambiental, el cual valora el impacto medioambiental de los vehículos desde el Plan nacional de calidad del aire y protección de la atmósfera 2013-2016 (Plan Aire). En él, se afirmó que tanto las partículas como el dióxido de nitrógeno (NO2) tienen en el tráfico rodado la principal fuente de emisión en las grandes ciudades y propuso la clasificación de los vehículos en función de los niveles de contaminación que emiten.

En Cádiz, de hecho, la antigüedad media de los vehículos supera la década, 1,2 puntos por encima que en el resto del país. «Es claramente un reflejo de la diferencia socioeconómica de las provincias. Suele existir una relación entre niveles económicos mas altos y los parques de mayor jubilación», explica el presidente de la Asociación de Concesionarios en Cádiz.

«El sector del automóvil necesita tranquilidad», recuerda Ruiz, que hace referencia a la ausencia de un plan a largo plazo a pesar de las declaraciones relacionadas con la transición ecológica en los últimos años. «En el mundo del automóvil hay que innovar, desarrollar y luego amortizar, pero no se cambian las tecnologías de la noche a la mañana», añade.

De esta forma, más allá de todas las intenciones trasladadas en los últimos años, pide a las instituciones que ofrescan apoyos: «Todos estamos de acuerdo en que es necesaria una transición ecológica, pero hay que achatarrar».

Un nuevo plan PIVE o Renove incentivaría el cambio de vehículo y, a juicio del presidente de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Raúl Palacios, favorecería la tan ansiada renovación del sector. El Plan Estratégico de Apoyo Integral al Sector de la Automoción, presentado por la ministra de Industria, Reyes Maroto, en marzo, planteaba una inversión de 2.634 millones de euros hasta 2025 que incluiría planes de este tipo.

Las asociaciones del sector también señalan a la falta de estabilidad política como una de las principales causas del receso. Implantar medidas a largo plazo incentivaría la compra. «Existe una demanda retenida en el canal particular y si la Administración no hace algo, el mercado se aboca a una caída libre. Evitarlo pasa por un ejercicio de responsabilidad de la Administración», concluye Palacios.