El policía local Juan Cadenas. - FRANCIS JIMÉNEZ
TRIBUNALES

«La decisión del Supremo me reconforta pero queda mucho por luchar»

El policía local Juan Cadenas recibe con alegría que el Alto Tribunal no haya admitido el recurso de los Cachimbas, el clan que le reventó el ojo y casi le mata

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Después de casi tres años de aquella fatídica noche del 17 de enero en la que Juan Cadenas perdió su ojo, su trabajo y casi su vida, la lucha judicial ha sido larga. A veces le ha dejado sin aliento, sin ganas, con una continúa indecisión sobre si merecía la pena seguir o, por contra, el viaje era demasiado caro para lo que ya había perdido en el camino. Sin embargo, continuó. La idea de ver a sus «verdugos» cumpliendo no se le iba de la cabeza. Por él mismo y por sus compañeros policías que «también llevaban demasiado tiempo aguantándolos como los 'amos' del pueblo». No desistió y de la mano de su abogado Ramón Dávila, Juan Cadenas inició la carrera hacia la ley pidiendo justicia y un castigo merecido para los que lo habían dejado «así»: los Cachimbas, los tres hermanos de Puerto Serrano, que le destrozaron de una puñalada en el ojo su sueño de niño de ser policía.