Jesús Solis durante su comparecencia este martes para avanzar los presupuestos de 2019
Jesús Solis durante su comparecencia este martes para avanzar los presupuestos de 2019 - J. R.
PRESUPUESTOS

Las cuentas de Diputación para 2019 miran otra vez al empleo y a políticas sociales

El presupuesto se reduce en un millón de euros debido a que habrá menos financiación externa

El Gobierno provincial insiste en que la deuda viva es de 140 millones, la mitad de lo que encontraron en 2015 con el PP

CÁDIZActualizado:

El Gobierno provincial ha presentado su cuarto y último presupuesto de esta legislatura. Las cuentas previstas para el 2019 en la Diputación sufren una ligera merma de casi un millón de euros con respecto a 2018. El recorte obedece a una reducción del crédito bancario, es decir, los gestores no tienen intención de aumentar el endeudamiento el año que viene, ya que se han logrado cuadrar unas cuentas sin necesidad de incrementar la financiación externa. El responsable del área Económica de la Diputación de Cádiz, Jesús Solís, ha avanzado este martes las claves del presupuesto, que será aprobado en Pleno este miércoles. El presupuesto consolidado de este año asciende a 260 millones de euros, incluidas las partidas para organismos como Tugasa y otros entres, mientras que el de 2018 fue de 261 millones de euros. De nuevo, las cuentas de la Diputación de Cádiz tienen dos grandes ejes: el fomento del empleo y el bienestar social.

En el capítulo laboral, Solís se ha mostrado especialmente satisfecho con el dinero que ha movido la Diputación en los cuatro años de gestión del PSOE, que ha logrado 1.011 millones de euros en la aplicación de políticas activas de empleo, especialmente en los pueblos de menos de 20.000 habitantes. En este sentido, las cuentas del Gobierno provincial para el año que viene recogen una partida de 4,5 millones de euros para la puesta en marcha de un nuevo plan de empleo y formación. Se trata del quinto plan de la legislatura socialista en Diputación. Cabe recordar que la presidenta de la Corporación, la socialista Irene García, presentó en enero de este año el cuarto plan. Se trata de una herramienta de inversión para sacar adelante pequeños proyectos con mano de obra desempleada. Irene García dijo entonces que los tres anteriores sirvieron para invertir 12 millones de euros y generar unos 3.500 contratos.

Sin cubrir las jubilaciones

Otro de los aspectos más destacables de las nuevas cuentas de Diputación se localiza en el Capítulo I, dedicado al pago de nóminas, que mantiene invariable por cuarto año la cantidad asignada, es decir, 84,5 millones de euros. Solís ha señalado al respecto que la nueva normativa ha impedido en estos años cubrir las bajas y las jubilaciones de la plantilla. Por ello, el presupuesto en salarios se ha mantenido y se ha podido incluso recuperar los ajustes aplicados en la época de crisis.

Uno de los apartados que incrementa su partida con respecto a la edición anterior es el destinado al gasto corriente, concretamente en lo que se refiere a la ley de Dependencia, que reserva 36,9 millones de euros, lo que supone un aumento de 3,3 millones con respecto a 2018.

En el apartado de intereses y deuda, la Diputación saca pecho ya que destina 1,3 millones de euros al pago de los intereses, mientras que logra un tijeretazo en la deuda superior a los 2 millones de euros.

No obstante, el capítulo más sustancioso es el de las inversiones, donde se reservan para el próximo año 54 millones de euros, de los que el 22% aproximadamente irán a mejoras de las infraestructuras, carreteras, caminos rurales y edificios. Solís destacó que el Instituto de Empleo y Desarrollo Tecnológico (IEDT) de Diputación destinará una partida de 8,3 millones de euros para renovar el alumbrado en los municipios más pequeños para que sea más eficiente y genere ahorro.