Joaquín Sabina y Luis García Montero, en las playas de Rota.
Joaquín Sabina y Luis García Montero, en las playas de Rota. - Editorial Renacimiento
Provincia

Cuando los poetas eligieron Rota

Francisco Sierra rescata las vivencias de algunos de los mejores poetas españoles de nuestro tiempo en Sabina y el club de Rota, un libro de la editorial Renacimiento

F. M. G.
CádizActualizado:

«Una amistad forjada a base de versos» es, quizás, la mejor definición posible de lo que supusieron para el Club de Rota los veranos en la localidad gaditana. El cantautor más grande del mundo hispanoparlante y algunos de los mejores literatos de este país eligieron la Costa Noroeste de Cádiz como punto de encuentro cada verano.

Los veranos de Joaquín Sabina, Ángel González (fallecido en 2008), Luis García Montero, Benjamín Prado, Felipe Benítez Reyes, José Manuel Caballero Bonald o Almudena Grandes aparecen narrados en las páginas de ‘Joaquín Sabina y el club de Rota’, un libro publicado por la editorial Renacimiento. Francisco Sierra rescata a través de los testimonios de los integrantes cómo se forjó el denominado como Club de Rota.

Se trata del relato de unos días de vacaciones cada año que distan mucho de ser «como los de casi todo el mundo». «Nuestros veranos son calurosos, poco madrugadores, un poco más sedientos, ociosos hasta cierto punto. Nos vemos con frecuencia, pero no a todas horas ni todos los días, porque también sabemos ser cargantes. Hay quienes dan por hecho que nos pasamos dos meses de orgías romanas, y no creo que haya que quitarles la ilusión. Ya sabe usted: también la verdad se inventa», apunta el escritor y poeta Felipe Benítez Reyese en el libro.

Fue Rafael Alberti, nacido El Puerto, quien unió a los que a su regreso del exilio en 1977 eran jovencísimos poetas: Sabina, García Montero, Prado o Benítez Reyes. La ciudad gaditana albergó durante años los veranos de todas estas figuras de la literatura. A pesar de que «aquí nadie da la chapa con la literatura, entre otras cosas porque la creación como tal es una actividad muy solitaria», como advierte Felipe Benítez, los roteños pudieron disfrutar durante años de las Noches de Literatura en la Calle, evento en el que los escritores, todos ellos con una vivienda en propiedad en el lugar desde hace años, llevaban a plazas de la ciudad a otros poetas y cantantes para deleite de los viandantes.

Rota también fue el escenario donde Almudena Grandes desarrolló la novela Los Aires difíciles o donde Joaquín Sabina compuso su último disco, Lo niego todo, con la compañía de Leiva. El cantante fue otra de las figuras que aparece en las páginas del libro, al igual que Ariel Rot, Miguel Ríos, José Manuel Caballero Bonald, Chus Visor, Juan José Téllez o Javier Ruibal.

En una de las anécdotas desarrolladas entre estas páginas, se cuenta cómo Gabriel García Márquez llegó a ser invitado a una de las fiestas. Luis García Montero, hoy director del Instituto Cervantes, pidió al grupo que se contuviese ante la llegada del autor de Cien años de soledad, cansado de ser el centro de atención en todos los encuentros. Todos se tomaron tan en serio las indicaciones del poeta que Gabo pasó gran parte de la fiesta sólo.

Tal y como explican desde la Editorial, Montero, Prado, Almudena Grandes o Sabina aparecerán a lo largo de estas páginas salpicadas de whisky, salitre procedente de la costa roteña, pentagramas, poemarios, nubes negras, marichalazos, risas y algún que otro garito mal iluminado.