Proa del BAM ‘Audaz’. El buque, durante las pruebas de mar que realizó por la Bahía a finales del pasado junio
Proa del BAM ‘Audaz’. El buque, durante las pruebas de mar que realizó por la Bahía a finales del pasado junio - ANTONIO VÁZQUEZ
INDUSTRIA

Del BAM a las corbetas

El astillero de San Fernando entrega este viernes a la Armada el buque ‘Audaz’ y la planta ya está preparada para iniciar el encargo saudí

La nueva presidenta de Navantia asistirá a la ceremonia y visitará esta tarde también las factorías de Cádiz y Puerto Real

CÁDIZActualizado:

El astillero de San Fernando entrega este viernes a la Armada española el quinto Buque de Acción Marítima (BAM), bautizado con el nombre de 'Audaz'. El acto pone punto y final a casi tres años de construcción y abre la puerta a un nuevo encargo militar, en esta ocasión, de la Marina saudí. Precisamente, la dirección del astillero ya ha iniciado los trámites para el aprovisionamiento del acero y poder cortar la chapa de los primeros bloques el próximo otoño.

La nueva presidenta de Navantia, Susana Sarriá, asistirá a la ceremonia del 'Audaz' y su agenda incluye además la visita a las plantas de Cádiz y Puerto Real.

La factoría isleña se convierte en un referente tecnológico naval gracias a su Unidad de Sistemas

La actividad de la factoría isleña ha sufrido algunos altibajos en los últimos cinco años. La culminación del contrato de Venezuela, que permitió la construcción en San Fernando de los tres Barcos de Vigilancia del Litoral (BVL) y cuatro patrulleros en PuertoReal, puso el broche de oro a una época de esplendor. El último de la serie de estos buques, el 'Naiguatá', se entregó a la Armada bolivariana en febrero de 2011. Ese mismo año, Navantia firmó con el Gobierno de Australia la construcción de seis lanchas de desembarco para los dos buques anfibios 'Camberra' y 'Adelaide', que se construían en Ferrol, para la Marina australiana. La obra de esas lanchas era insuficiente para un astillero de la categoría de San Fernando, pero la actividad se mantuvo a medio gas hasta que en 2014, el Gobierno del PP anunció la reanudación de la primera fase de los BAM para la Armada española con la licitación de dos nuevas unidades.

La planta tiene garantizada carga de trabajo para los próximos cinco años

El origen del 'Audaz' se remonta a febrero de 2014 cuando el entonces ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, anunció en el Congreso nuevas inversiones en el capítulo de Defensa. Dos meses después, en abril, el Gobierno de la nación confirmó la adjudicación a Navantia de la prolongación de la primera fase de los BAM, que consistía en la construcción de dos nuevos barcos. Cabe recordar que el astillero de San Fernando fue el encargado de construir tres de los cuatro primeros buques de esta serie entre 2009 y 2012: 'Meteoro', 'Rayo' (Puerto Real), 'Relámpago' y 'Tornado'. Estas unidades tienen hoy su base naval en Canarias.

Altas prestaciones

El Consejo de Ministros autorizó en mayo 2014 una inversión por valor de 333 millones de euros para continuar con la serie de los BAM. Este nuevo encargo se repartió entre el astillero gallego de Ferrol y el gaditano de San Fernando.

La obra de ambos buques arrancó a finales de 2014 con el tradicional corte de chapa y siguió a lo largo de 2015, pero de manera muy lenta. De hecho, la propia plantilla del astillero isleño denunció en varias ocasiones que la obra del BAM solo era un anuncio político, a tenor de los resultados que se advertían en los talleres de la planta. Sin embargo, el proyecto entró en la cadena de montaje con todos los honores a mediados de 2015. El plazo de construcción ha sido de 30 meses y ha supuesto 1,1 millones de horas de trabajo tanto propias como de la industria auxiliar. El montaje del BAM gaditano arrancó en abril de 2016 y en marzo de 2017 se celebró su botadura en el astillero isleño. La Carraca es el escenario este viernes de la ceremonia de entrega a la Armada por parte de Navantia. La base naval de estas dos nuevas unidades, 'Audaz' y 'Furor', la entrega este último en Ferrol se prevé para otoño, será el arsenal de Cartagena.

Navantia ha iniciado el aprovisionamiento de acero para arrancar la obra de Arabia el próximo otoño

Navantia-San Fernando ha facturado un barco de altas prestaciones, muy versátil y dotado de la última tecnología. De hecho, el director de Programas BAM de Navantia, Jaime Vidal, destacó durante las pruebas de mar a las que se sometió al barco el pasado junio que la evolución técnica ha sido constante en estos diez años «ganando ahora mayores prestaciones» gracias a la incorporación de los nuevos sistemas integrados de comunicaciones - el Hermesys, con sello netamente gaditano- y el de control de plataformas, SCIP. Además, el buque mantiene el sistema de combate Scomba, desarrollado también por Navantia-San Fernando.

El comandante del buque es el capitán de corbeta Emilio Damiá, destinado en la base de Rota. Asegura que se trata de un barco muy versátil y, sobre todo, con una rápida capacidad de maniobra. El BAM está orientado a operaciones de interdicción marítima, es decir, aquellas destinadas a imponer la prohibición en el tránsito de personas y mercancías dentro de un área geográfica definida. Además está preparado para misiones de abordaje, vigilancia, salvamento y lucha contra la contaminación marina. El barco cuenta con una plataforma en popa para helicópteros. Su dotación es de 46 personas.

El barco está preparado para 35 días de misión. De hecho, dos de los cuatro primeros BAM que tienen su base en Las Palmas de Gran Canarias han participado en la misión internacional Atalanta de lucha contra la piratería en el océano Índico. El BAM 'Rayo' estuvo desplegado en julio de 2017 y el pasado abril lo hizo el BAM 'Relámpago'.

El séptimo está en cartera

En noviembre de 2017 la Armada anunció sus necesidades logísticas y incluyó entre sus previsiones de futuro la adquisición del séptimo BAM, en este caso para apoyo a submarinos.

El anuncio fue el primer paso de un nuevo encargo, aunque todavía queda mucho camino por andar hasta que se adjudique su obra. La Armada ha puesto sobre la mesa un proyecto de construcción que requiere a partir de ahora de un desarrollo técnico, es decir, el nuevo BAM que se persigue es completamente al resto. Según las especificaciones que presentó la Armada, el nuevo BAM tendría un carácter logístico y de apoyo a los submarinos de la serie S-80, cuya primera unidad entrará en funcionamiento en el horizonte de 2022.