Imágenes de la cámara de seguridad de uno de los robos cometidos.
TRIBUNALES

Condenada 'la banda de los chilenos', expertos en robar cajeros con explosivos

Dos de sus 'palos' los cometieron en Jerez. En uno de ellos se llevaron 80.000 euros de botín

La Fiscalía llegó a pedir para el líder 26 años de prisión en sus provisionales, pero tras una conformidad, ha sido castigado con cinco y al pago de varias indemnizaciones

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Eran unos profesionales del robo. Ya lo han admitido ante un tribunal. En cuestión de diez minutos, quince como mucho, se podían llevar todo lo que hubiera en el cajero de una sucursal. Llegaban al banco que habían seleccionado antes, sacaban el acetileno y los reventaban. Así estuvieron varios meses por Jerez y se sospecha que otros puntos de Andalucía. En uno de estos 'palos' lograron llevarse 80.000 euros. De una atacada. La mano ejecutora, tres ciudadanos de Chile. Uno de ellos, el líder, alias ‘El Idígoras’, al que le constan una treintena de detenciones, era quien decidía cómo y cuándo. Sus dos compinches, sin antecedentes hasta esta causa, seguían sus pasos.

La 'banda del acetileno' o 'banda de los chilenos' como se les conoce, cayeron en febrero del año pasado. Los detuvo la Guardia Civil y la Policía Nacional en la 'operación Missouri'. En la acusación provisional, el Ministerio Fiscal pedía para los investigados, la pareja del líder y su nuera, penas muy altas, de 26 a 20 años de prisión por un rosario de delitos (robo con fuerza, hurto, tenencia de explosivos, pertenencia a grupo criminal, falsedad documental…) pero finalmente, en la vista celebrada en la Sección Octava de la Audiencia Provincial, los procesados admitieron los hechos y las partes llegaron a un acuerdo de conformidad con la fiscal por lo que sus penas han quedado muy reducidas. Cinco años y cuatro años y medio de cárcel para los tres máximos implicados y seis meses para las dos mujeres involucradas. En el caso de uno de los condenados se acordó la sustitución de la pena de prisión por la expulsión de España no pudiendo regresar en el plazo de cinco años.

Pues bien, la sentencia, a la que ha tenido acceso este periódico, da como hechos probados que por parte del equipo de Delitos Contra el Patrimonio de la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz y de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Comisaría de Jerez se tuvo conocimiento de la existencia de una organización criminal que se estaba dedicando a robar cajeros con uso de explosivos.

A partir de tales informaciones, del visionado de las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de los establecimientos asaltados, de las inspecciones oculares practicadas, y de las declaraciones de víctimas y testigos recabadas, se puso en marcha una investigación que logró poner rostro a estos ladrones. De este modo, se comprobó que los acusados venían dedicándose desde al menos octubre de 2016 a la comisión de delitos contra el patrimonio. Para ello, utilizaban vehículos sustraídos o alquilados con anterioridad para posteriormente cometer los robos, valiéndose igualmente de tarjetas de prepago en sus teléfonos a nombre de personas ficticias y haciendo uso además de extensa documentación falsa procedente de Chile o de Perú.

Los ladrones iban disfrazados con monos blancos y caretas con las que tapaban sus rostros.
Los ladrones iban disfrazados con monos blancos y caretas con las que tapaban sus rostros. - LA VOZ

Para asegurar el éxito de sus 'palos' y dificultar su localización e identificación, la banda cometía los robos vistiendo en la parte superior, máscaras, sudaderas con capuchas, así como guantes para no dejar marcadas sus huellas dactilares e intentaban actuar en unos diez minutos y huir a tiempo. Explotaban los cajeros forzando la ranura expendedora e introduciendo dos mangueras conectadas a sendas botellas de gas (acetileno y oxigeno), les aplicaban calor y provocaban la detonación.

Así se les atribuye varios robos. Como el del 23 de octubre en una sucursal de la Avenida Olivar de Rivero, en Jerez, donde se llevaron casi 80.000 euros de botín. El día de antes habían sustraído un coche para ejecutar el plan. O el 1 de enero, cuando a medianoche actuaron en un cajero próximo al Hospital de Jerez situado en Puertas del Sur. De ahí se llevaron 19.000 euros utilizando para desplazarse un coche que habían alquilado con pasaporte falso.

La investigación desarrollada derivó en el registro de los domicilios de los encartados y de un trastero de Sevilla donde se encontraron numerosas pruebas de sus actos delictivos como documentación falsa, baterías, pinzas, bombonas, válvulas, monos blancos, palanquetas y otros efectos para detonar los cajeros.

En el acuerdo de conformidad con el Ministerio Fiscal se ha tenido en cuenta la adicción a las drogas de dos de los procesados. Los acusados han aceptado el pago de las indemnizaciones por todos los desperfectos causados a las entidades bancarias, aseguradoras y a la empresa del coche de alquiler que sustrajeron.