El comisario jefe de la Policía Nacional de Algeciras.
El comisario jefe de la Policía Nacional de Algeciras. - ANTONIO VÁZQUEZ
ENTREVISTA

Comisario de Algeciras: «Impunidad es lo que tenía Pablo Escobar que iba en helicóptero y daba fiestas»

Luis Esteban vive «con preocupación» la embestida de los narcos en el Campo de Gibraltar pero asegura que el trabajo policial está ganando la batalla

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Cuando Luis Esteban, comisario jefe de Algeciras, tomó posesión de su cargo hace ya un año, dijo: «El verdadero honor de un policía no se luce en la pechera». Se mantiene firme en ello. Habla en plural. De compañeros, de trabajo en equipo, de lucha conjunta. No tiene inconveniente en explicarse ante un periodista, le dedica su tiempo y no esquiva ninguna pregunta. Cree que es mejor informar. Es directo y claro, a pesar de que no lo está teniendo nada fácil. Una plaza ahora en el Campo de Gibraltar es complicada. El narcotráfico azota fuerte, cada vez más violento y más aún, con el foco mediático apuntando rápido ante cualquier incidente. No disimula su preocupación, «hay que tenerla», pero llama a la calma, al paso a paso, a la confianza en los suyos y a un trabajo constante que, aunque a veces sea difícil, sabe que ha asumido el deber de cumplir.

–Comenzamos intentando hacer un recuento de apenas unas semanas atrás. Tiroteo con narcos en Botafuegos, agresión a nueve guardias civiles, fallecimiento de un menor por una lancha, reyerta con armas de fuego, nueva agresión a agentes... hablan de lupa mediática y de que la situación está controlada pero, ¿cómo se puede explicar esta reiteración de hechos que existen, que están ahí?

–Aquí en Algeciras y en todo el Campo de Gibraltar coexisten dos realidades. Por un lado, la delincuencia normal que afecta al ciudadano. Ésta se encuentra en unas tasas muy razonables, incluso mejores que la media nacional. Son zonas seguras. Si paseas por el centro de Algeciras lo que te puede ocurrir es que te roben el bolso o la cartera, pero no hay balas perdidas ni al común del ciudadano le afecta los problemas del narcotráfico, sino los normales que hay en cualquier otro punto de España. Aunque sí es cierto que junto a esa realidad existe otra muy preocupante que es lo relacionado con el narcotráfico y sus delitos conexos. Pero eso se produce en esta zona desde hace 40 años con la misma intensidad, no se ha incrementado. Todo el hachís que produce Marruecos ya entraba por aquí también antes. ¿Y qué es lo que está ocurriendo diferente? Pues que los narcos se emplean con mayor violencia. Es un fenómeno que se viene registrando desde hace unos tres años a la fecha.

–¿Y por qué cree que han cambiado esas reglas del juego? Antes no eran tan violentos, si perdían lo asumían, ahora parece que no es así...

–Funcionan como unos grandes almacenes. Pueden perder un tres por ciento de sus mercancías, pero si pierden un cinco o un ocho durante uno o dos años consecutivos, entran en números rojos. A los clanes del hachís les pasa lo mismo. Si pierden cada vez más alijos entran en quiebra, y eso hace que intenten defenderlos con una violencia que antes no empleaban. La otra explicación son los 'vuelcos' (los robos de droga entre grupos), que hace que se armen para intentar impedir que se la quiten. Entran en una espiral de violencia. Además quien hace 'vuelcos' se suelen vestir de policías o guardias civiles lo que les lleva a atacar a todo el que entra. Pero insisto, todo esto que hay que atajar, no va a afectar al día a día de la sociedad. Se está haciendo un esfuerzo ímprobo desde Interior por ganarles. De hecho ha aumentado tanto nuestra eficacia que en los primeros cuatro meses se ha decomisado la misma cantidad de droga que en todo el año pasado.

–Como dice es un problema que viene de años atrás. De hecho, la Fiscalía Antidroga viene alertando desde hace mucho tiempo en sus memorias anuales sobre este incremento de la agresividad, ¿cree que se está actuando ya tarde?, ¿se les ha dejado demasiado espacio?

–Bueno, fenómenos que vienen labrándose desde hace cuarenta años no pueden extirparse en cuatro días. ¿Por qué no se ha acabado con la violencia de género, con el acoso escolar? A ver, donde hay sociedad hay delito. El tráfico de drogas es una actividad sumamente lucrativa y defienden su mercancía. No vamos a resolver de un plumazo problemas que llevan labrándose tantos años. Se está haciendo poco a poco. Cada vez desarticulamos más organizaciones, detenemos a más gente, incautamos más droga, decomisamos más bienes, se está siendo muy eficaz pero se habla de una actividad arraigada de hace décadas. Esto viene del contrabando, desde la Guerra Civil e incluso antes. El cuerpo de carabineros ya tenía tiroteos a finales del XIX.

Hay una serie de circunstancias que no se pueden cambiar como la proximidad con África, como ser frontera con un lugar de fiscalidad dudosa, Gibraltar, y otra serie de condicionantes complicados, pero se está trabajando. Estamos permanente analizando la situación, extrayendo conclusiones y adaptándonos a la realidad del narcotráfico... A ver, yo también vivo aquí y me preocupa, pero de verdad creo que se está siendo muy eficaz.

«No vamos a resolver de un plumazo problemas que llevan labrándose tantos años pero se está logrando poco a poco»

–¿Cree que los narcos están actuando con impunidad como se dice?

–La impunidad solo existe en su imaginación y en los textos de algunos medios. Cometen delitos, se les detiene y pasan a disposición judicial. Las últimas intervenciones son muestra de que no la hay. Tiroteo de Botafuegos, los cuatro en prisión, los agresores de los guardias civiles, lo mismo. Además en un tiempo récord. Entiendo que la situación es preocupante, sería injusto decir lo contrario, pero es igualmente injusto decir que hay impunidad porque no la hay. Todos los casos se han resuelto.

–Bueno pues permítame en vez de impunidad, ¿chulería?

–Tampoco. Un ejemplo. Los Castañas. Se dice: «Es que están impunes», no. Uno ya ha caído y otro sigue escondido como un topo en una madriguera. Impunidad es lo que tenía Pablo Escobar que se movía con un helicóptero, a cuerpo de rey, celebraba fiestas, banquetes, orgías, etc... eso es impunidad. Estar permanente huyendo de la acción de la justicia, escondido, sin ver la luz del día, eso no es impunidad. Y además, todos caerán. Con toda certeza se lo digo que caerán.

–¿Y cuándo alijan a plena luz del día, en las playas, o se graban y saludan?

–Cuando alijan a plena luz del día no lo hacen por una ostentación de poderío, lo hacen porque encuentran que esa es su ventana de oportunidad. Y yo estoy encantado con que se graben, ojalá se grabaran más. Cuando más se exhiban en las redes sociales mejor para nosotros. A éstos, los veteranos del hachís les llaman ‘niñatos’. Chavales más jóvenes, educados en un menor respeto al principio de autoridad y más inconscientes, porque, además, no pueden permitirse perder la mercancía que se permitían los de antes.

–Con el tema tecnológico... los radares que utilizan, inhibidores, terminales por satélite, las narcolanchas cada vez más potentes, etc... ¿no parece que van siempre un paso por delante?

–Bueno, ellos tienen las 24 horas del día para pensar cómo meter una lancha con hachís. Y nosotros tenemos esas 24 horas para atender un abanico muy amplio de circunstancias policiales.

–¿Qué piensa cuando se habla de esta zona como 'la pequeña Medellín' o se dice que hay cárteles instalados?

–Entiendo que es una licencia literaria y el mensaje que se quiere transmitir. Pero mucha gente no lo ve así. En Río de Janeiro murieron 250 policías y abatieron a más de 1.300 delincuentes el año pasado. Eso es una situación de alarma. Aquí hablamos de 150.000 habitantes y un homicidio en año y medio y no relacionado con el narcotráfico. Pongamos las cosas en sus justos términos.

«En el Campo de Gibraltar no hay cárteles instalados. Pongamos las cosas en sus justos términos»

–También se habla de una treintena de clanes de droga las que operan en el Campo de Gibraltar, ¿pero realmente eso se puede contabilizar?

–No. No hay forma de hacerlo. No son organizaciones estancas que funcionan siempre de una misma manera piramidal. No funciona así. Hay una serie de grupos que se hacen o deshacen. No sé quien hace esas cuentas pero me parece muy aventurado.

Medios

–En cuanto a dotar a las fuerzas policiales de más medios hay un compromiso encima de la mesa, pero ahora mismo se está funcionando con refuerzos. ¿No cree que sería más efectivo en vez de ir haciendo constantes relevos fijar unidades especializadas que conozcan bien la zona y a los delincuentes?

–Bueno, este tipo de cuestiones no puedo contarlas como entenderá, pero sí existen unas sugerencias al respecto. Lo que sí tiene que saber la gente es que el examen de la situación es permanente y la adopción de medidas también.

«El examen de la situación es permanente y la adopción de medidas también»

–Lo que también anunció el anterior Gobierno es el Real Decreto que prohiba el uso de las narcolanchas, ¿cree que de tomarse finalmente esa medida será eficaz teniendo en cuenta que el hachís también está prohibido?, ¿y habría realmente medios para poder afrontar ese control?

–Sí, sería eficaz pero no la panacea. No se acaba con el tráfico de drogas con una sola medida pero sumará. Lo que también hay que tener claro es que el narcotráfico como cualquier otro delito no se terminará pero sí se puede reconducir a tasas tolerables. Un cúmulo de medidas acertadas lo asfixiará seguro.

–Las lanchas cargadas de hachís entran y salen constantemente de Marruecos, ¿qué responsabilidad tiene el país vecino?, ¿es buena la colaboración?

–Marruecos es una aliado firme de España. Hablo como estado, otra cosa es que determinados funcionarios o agentes privados no hagan lo que tienen que hacer. Colabora. Hay gendarmes corruptos pero eso pasa en todos sitios.

El blanqueo

–Uno de los caballos de batalla en esta lucha es poder probar el blanqueo de los que se enriquecen con la droga. Jueces y fiscales en este sentido están pidiendo más medios para poder desarrollar estas investigaciones

–Los jueces y fiscales están implicadísimos también en esta lucha. Pero tienen que atenerse a lo que dicta la ley. Vivimos en un estado de derecho afortunadamente y tenemos que jugar con esas reglas establecidas.

–Pero, ¿la labor policial y judicial están yendo de la mano?, ¿está habiendo más celeridad e interés a la hora de autorizar registros, intervenciones telefónicas, etc...?

–Sí. La relación es magnífica. El compromiso personal y profesional de jueces y fiscales en la lucha contra el narcotráfico es innegable. Cuando lo deniegan lo hacen de acuerdo a criterios jurídicos establecidos por la ley.

«El compromiso personal y profesional de jueces y fiscales en la lucha contra el narcotráfico es innegable»

–En cuanto a la educación como otra medida importante, ¿realmente cree que se puede educar a gente que quizá no tiene ninguna intención de cambiar de vida?

–Es una de las medidas también, no la única. Por ejemplo, vigilar el absentismo escolar. A lo mejor no sirve para ese delincuente pero sí para su hermano pequeño.

– Sí, pero la excusa que usan muchos es decir que están en paro y que por eso 'se buscan la vida así',¿cree realmente que aunque tuvieran trabajo cambiarían?

–Bueno, un 35% de paro no ayuda a erradicar el narcotráfico. ¿Si bajase desaparecería? No, pero quizá habría menos gente dispuesta a meterse en ese mundo. Y sobre todo las generaciones venideras con una perspectiva laboral, familiar, una vida más estable... quizá se lo pensarían más.

Inmigración

–La inmigración ilegal es otro de los grandes frentes que tienen abiertos en esta zona. Estas semanas se están poniendo a inmigrantes en libertad porque las comisarías y CIE están saturados, ¿cómo se puede afrontar algo así?

–La capacidad operativa no se ha desbordado. Es decir, se ha podido asumir la tramitación documental, la comprobación de antecendentes... Pero también hay que tener en cuenta que hay muchos de estos ciudadanos que sus países no van a documentarlos y son los que a veces se ponen en libertad aunque siempre todos los que entran son debidamente registrados, ninguno entra sin control.

–¿Pero cree que la masiva afluencia de pateras está 'hipotecando' el trabajo de sus agentes que tienen que estar con los constantes traslados a Marruecos?

–Claro. Detrae una serie de efectivos importante. Por eso Algeciras tiene muchos más efectivos de los que tendría una ciudad de 150.000 habitantes. Por mucha avalancha que haya si hay un incidente crítico por oleada masiva hay capacidad de respuesta.

«El compromiso de la Policía Nacional con la sociedad es absoluto, independientemente de lo que nos paguen»

–Por último, ¿qué piensa de la lucha por la equiparación salarial de policías y guardias civiles?

–Si se consigue será fabuloso. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han trabajado siempre de forma eficaz no habiendo esa equiparación. Se nos bajó el sueldo como a todos los funcionarios y no solo no bajó la eficacia sino que se incrementó. El compromiso de la Policía Nacional con la sociedad no se basa en el dinero, sino en cimientos y valores. Y lo ha demostrado. Es absoluto, independientemente de lo que nos paguen.