TRIBUNALES

Los Cachimbas, al banquillo por agredir a unos guardias civiles en octubre

La Fiscalía pide esta vez para Jorge y Pedro Venegas, ya condenados en firme por su brutal agresión al policía local Juan Cadenas, penas de 7 a 9 años

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Los hermanos Jorge y Pedro Venegas, conocidos como los Cachimbas de Puerto Serrano, tendrán que volver a sentarse en el banquillo de los acusados. Tras ser condenados a penas muy altas por las que cumplen ya prisión por el ataque brutal que cometieron contra el agente municipal Juan Cadenas, acuchillándole un ojo que perdió y el paladar, lo que estuvo a punto de costarle la vida, ahora los hermanos Venegas se enfrentan a otros nuevos juicios de características similares: lesiones, atentados contra agentes, altercados públicos...

El próximo al que tendrán que acudir en calidad de procesados se celebrará previsiblemente el próximo mes de octubre. La Fiscalía pide para ellos penas de 7 a 9 años por otra agresión a unos guardias civiles. La vista ha sido suspendida ya en dos ocasiones. El pasado martes debería de haberse celebrado en la Sección Octava de la Audiencia Provincial pero se aplazó. Ya ocurrió también en noviembre de 2018 cuando el menor de los Venegas, Jorge, decidió minutos antes de la vista oral que no quería que le representara el abogado de oficio que le habían asignado desde hacía tiempo. Pedro sí compareció aunque lo hizo por videoconferencia porque, según dijo entonces, no se sentía «en condiciones» para salir de prisión.

Los hechos se remontan al 4 de agosto de 2014. Sobre las siete de la tarde dos agentes de servicio en Puerto Serrano fueron requeridos por una pareja que había tenido una pelea con otras dos personas, conocidas en el pueblo como Los Cachimbas. Decían que los estaban persiguiendo. Dichos individuos resultaron ser Jorge y Pedro Venegas, ambos ya entonces con antecedentes y condenas por similares episodios.

Según relata el escrito del fiscal, los acusados se personaron en el lugar a bordo de un coche e intentaron agredir a la pareja que les había denunciado, siendo esto impedido por los agentes. Los guardias civiles tuvieron que forcejear con ellos para que depusiesen su actitud agresiva. Pero no quedó ahí. Acto seguido Jorge se dirigió a los agentes y les dijo: «¡Ahora os vais a enterar, ahora me voy a destrozar y os voy a echar la culpa a ustedes!», y comenzó a golpearse la cara contra el vehículo, la pared y una furgoneta.

Tras ello, se marchó con su hermano con el rostro ensangrentado. Pero minutos después regresaron. Con ánimo de atentar contra el principio de autoridad, según relata el fiscal, comenzaron a golpear a los agentes. El pequeño de los Cachimbas le propinó un puñetazo en el ojo izquierdo a uno de los guardias civiles, además de golpes y patadas. Por su parte, Pedro, el mayor, portando un cuchillo de grandes dimensiones, se abalanzó sobre el otro agente que pudo repeler el ataque con la defensa. Viendo que los acusados no cesaban en su conducta, uno de los guardias civiles disparó al aire consiguiendo que se marcharan del lugar.

Como consecuencia del ataque ambos agentes sufrieron daños de gravedad como contusiones, erosiones y, el lesionado en el ojo, un desprendimiento de retina, que le supuso como secuela una pérdida importante de visión. Tras la agresión en la calle, los Cachimbas se atrincheraron en su casa de la calle Tajo –como ya hicieron la madrugada que atacaron a Juan Cadenas–. Y cuando fueron a detenerlos amenazaron a los agentes: «¡subid para arriba cabrones que os vamos a matar, os vamos a violar a vosotros y a vuestras hijas!». Incluso, según la acusación, llegaron a exhibir hachas y gritaban a los agentes que les iban a cortar el cuello.

Por estos hechos se les acusa de los delitos de atentado, lesiones y atentado con instrumento peligroso con penas que suman 7 años y medio en el caso de Jorge, y nueve para Pedro. Y el pago de 12.950 euros por los daños y secuelas sufridas a uno de los agentes, y 345 euros al otro afectado.