Cádiz

El boom de la vivienda turística en Cádiz

Este tipo de alquiler crece mes a mes desde su regulación en 2016. La provincia gaditana es la segunda con más licencias en toda Andalucía

La regulación de los nuevos alojamientos y su repercusión real en el día a día de la ciudadanía, debates abiertos

CádizActualizado:

En la provincia de Cádiz hay una licencia de vivienda de uso turístico por cada cien viviendas registradas. El dato sólo es superado en Andalucía por Málaga, donde hay tres por cada cien. Así lo demuestra el cruce de datos realizado a partir del registro de la Junta de Andalucía, que contabiliza las licencias ofrecidas para explotar la vivienda de uso turístico de manera legal, y los datos del Ministerio de Fomento y el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Y es que la provincia es la segunda en toda la comunidad autónoma con más licencias otorgadas, un total de 7932. Más de la mitad se concentran en tres puntos de la geografía gaditana: Tarifa, la localidad que más acumula (1553); Conil, la segunda (1377); y la capital, Cádiz (1181). Apesar de que se trata de datos oficiales, esas cifras no contemplan el alquiler irregular y no permiten valorar la continuidad que se le da a ese uso turístico, es decir, cuántas están siendo utilizadas de forma continua y no excepcional a través de las distintas plataformas. AirDNA, la principal fuente de datos de alquiler a corto plazo en la industria turística, utiliza el big data para hacer un cálculo en las distintas ciudades. A través de Airbnb y HomeAway, las plataformas más destacadas, en Cádiz capital se reservaron 1.168 alquileres sólo en el mes de junio de 2019.

En torno a los números está una de las reclamaciones de AVVA, la asociación de Viviendas Turísticas en Andalucía. «Los datos actuales tienen poca validez. Hay casas registradas donde sólo se alquila la habitación y algunas se registraron y ni están funcionando», recuerda su delegado en Cádiz, Luis López. Una de las peticiones trasladadas por AVVA a las distintas instituciones es la necesidad de desarrollar un observatorio de la vivienda turística en el INE.

Tarifa, Conil y Cádiz acumulan más de la mitad de las licencias para vivienda turísticas en toda la provincia

Lo que sí muestra todo cruce de datos posible es el crecimiento imparable de este tipo de alojamiento turístico desde 2016, año de su regulación autonómica. La capital gaditana refleja esa tendencia. Según AirDNA, el incremento interanual de 2018 a 2019 en las reservas es del 12%. «La oferta, la demanda, los ingresos y la ocupación están creciendo en los últimos años en Cádiz», explican desde la aplicación. El fenómeno ha ayudado a mantener el incremento del volumen de los turistas a la ciudad año a año, que desde 2013 va a más.

Y es que la vivienda turística, junto a otras fórmulas como los apartamentos, respondieron tras la crisis del ladrillo a la necesidad de seguir creando espacios habilitados para el turismo. Se trata de pequeñas iniciativas personales o privadas que poco a poco han ido cambiando el modelo.

Cádiz capital, con su limitación geográfica, ha aprovechado esta tendencia mientras la mejora de las cifras de visitantes no cesa. «En verano los hoteles están casi al cien por cien y si no existen estas viviendas va en detrimento de la economía de la ciudad», explica Isabel Zurita, catedrática de Derecho Civil en la Universidad de Cádiz que ha investigado sobre la base legal de este tema. El boom turístico se ha hecho notar en los hoteles, donde durante el mes de mayo «hubo una ocupación del 96% en la capital, por encima de lo logrado en agosto», según los datos ofrecidos por HORECA a este medio.

«A día de hoy Cádiz no tiene la capacidad de acoger grandes eventos. Un simple concierto de Manuel Carrasco colapsó la ciudad, donde no había alojamientos desde dos semanas antes», añade el portavoz de AVVA.

«Aquí hay cada vez más. En el centro sobretodo. Mucha gente que vivía aquí de toda la vida tiene que irse», comenta un gaditano que pasea por la Plaza de Mina. Junto a la zona de San Francisco, este entorno aglutina el mayor número de viviendas turísticas en la ciudad, según un informe del Observatorio de la Vivienda municipal al que tuvo acceso AVVA.

Los propietarios necesitan profesionalizar sus servicios para conseguir rentabilidad ante el aumento de la oferta en los últimos años

¿Es posible concretar la incidencia directa de la vivienda de uso turístico? «Es muy difícil en una ciudad y una provincia con tanta economía sumergida», responde Isabel Zurita. La consecuencia más criticada del auge es el incremento del alquiler. Según el portavoz de AVVA «no hay datos que reconozcan» este planteamiento y recuerda que en Palma de Mallorca y San Sebastián, donde los ayuntamientos consiguieron limitar la vivienda vacacional, el precio del alquiler de larga estancia siguió subiendo a pesar de las restricciones. Aunque reconoce que puede ser uno de los factores, López recuerda que «la ecuación tiene muchas variables» y que este tipo de viviendas «no suponen ni un uno por ciento del total de viviendas de la ciudad». En Cádiz, recuerda, hay fincas desalojadas, solares sin construir o más de 5.000 viviendas cerradas.

¿Y cómo han notado los propietarios el incremento de la oferta tras tres años de crecimiento continuo?«Cada vez es más difícil», reconoce López. «Antes ponías unas tarifas y ahí quedaban. Hoy casi hay que trabajar como un hotel, con tarifas mecánicas, para optimizar. Eso requiere profesionalización para conseguir rentabilidad», advierte el también gestor de una empresa dedicada a gestionar propiedades destinadas al alquiler vacacional. El portavoz de AVVA insiste en lo positivo de este tipo de inversiones. «El boom turístico está rehabilitando muchas viviendas en Cádiz que si no llega a ser por la vivienda turística estarían vacías o serían infravivienda», concluye.