Caravana en Tres Caminos
Caravana en Tres Caminos - N. FRADE
Cádiz | Carreteras

Los atascos en el nudo de Tres Caminos, un clásico del verano en Cádiz

A pesar de que existe un proyecto para resolver este embudo, ningún gobierno ha sido capaz de ponerlo en marcha desde que se intentara en 2005

Carlos Cherbuy
CádizActualizado:

El nudo de Tres Caminos como indica su propio nombre, se trata de un embudo en el que confluyen tres viales en el que se encuentran los vehículos que provienen de la Janda, de Chiclana y de El Puerto y Puerto Real, en busca de San Fernando, Cádiz y Sevilla. Un punto conflictivo de la Bahía de Cádiz que se acentúa en verano, pues las caravanas que se forman en el lugar es ya un clásico de la temporada estival. Es por estas fechas cuando más se reclama una solución y a pesar de que existe un proyecto y de que la palabra’ inminente’, para referirse a la actuación, ha estado en boca de varios gobiernos, ninguno a sido capaz de poner en marcha la obra.

Fue en 2005 cuando el entonces presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero anunció la necesidad de reordenar el nudo de Tres Caminos y anuncia un proyecto de obra para evitar las retenciones que se producen por el embotellamiento procedente de la confluencia de las vías A-4, A-48 y CA-33 y que atrapa a cientos de conductores especialmente en verano. Van a pasar 15 años desde entonces y la obra sigue sin ser realidad, aunque el problema radica en que no existe fecha cerrada para que se lleve a cabo.

En febrero del pasado año se anunciaba el último paso para que la remodelación de la zona tras la aprobación del proyecto del trazado. De esta manera todo quedaba a expensas de que se redactara un proyecto constructivo del enlace para licitar los trabajos dependiendo de las condiciones presupuestarias del momento. La última noticia es que la empresa debe entregar el proyecto en noviembre de este año una vez incorpore el informe de impacto ambiental.

Todo ello cuando el anterior del PP aseguró que había reservado para 2018 un total de dos millones de euros para arrancar esta infraestructura, clave para la distribución del tráfico en la costa gaditana. De hecho, tanto la exministra Ana Pastor como su sucesor en la última etapa del gobierno de Mariano Rajoy dejaron el proyecto preparado para su licitación y adjudicación, según se anunció. Así, el presupuesto de 2018 planificó la ejecución de la obra en cinco anualidades con una inversión de 41,2 millones de euros, mucho menor que la prevista inicialmente, que rondaba los 76 millones de euros. Finalmente, el trazado se concretó en una ampliación de carriles sin necesidad de nuevos puentes como se recogía en el primer proyecto.

Con la llegada del PSOE se exponía que el proyecto no estaba tan avanzado que se precisaba de las redacciones anteriormente descrita con la reducción nuevamente del dinero destinado a esta obra en los Presupuestos Generales del Estado, pasando a contar con 950.000 euros, que siguen a la espera de que se inicie la obra.

Algo urgente, como cada verano se hace evidente, ya que por el lugar pasan una media de 60.000 vehículos diariamente desde mayo a octubre, debido a la gran afluencia de veraneantes que se acercan a la provincia de Cádiz. Y a pesar del tiempo transcurrido, de la necesidad de la obra y de las quejas tanto de conductores como de alcaldes de las diferentes localidades, lo cierto es que la obra sigue sin ponerse en marcha, mientras que los atascos se siguen produciendo. Y da igual que se intente sortear o adelantando o retrasando la salida, ya que el embotellamiento dura horas y se complica más aún si, como hace una semana, se producen accidentes, lo que convierte al lugar en una ratonera de la que resulta casi imposible salir, no quedando otra que la resignación de esperar para poder salir de este Nudo de Tres Caminos. El nudo de Tres Caminos se dibujó hace más de tres décadas para facilitar la conexión en la Bahía de Cádiz y acercar las playas de Chiclana y Conil al interior de la provincia. Sin embargo, el paso del tiempo ha terminado por romper las costuras de esta vía de comunicación, que se convierte cada verano en un amargo punto negro del mapa gaditano de carreteras.

Previsiones desbordadas

El paso de turistas con ganas de llegar a la costa, la presencia en la zona de uno de los complejos industriales más importantes de la Bahía y la apertura de grandes superficies comerciales en su entorno han hecho saltar por los aires un nudo que se proyectó para la mitad de los casi 60.000 vehículos que lo cruzan ahora a diario. Se trata de una incidencia de tráfico similar a la que soportan juntos los dos puentes de Cádiz. La confluencia de tres autovías en un mismo punto (A-4, A-48 y CA-33) complican sobremanera la circulación por este enlace.

Las quejas de la patronal de empresarios y las disputas políticas sobre una actuación urgente tuvieron respuesta en 2017 tras quince años de demora. El entonces director general de Carreteras del Ministerio de Fomento, Jorge Urrecho, remitió una carta en octubre de aquel año a los alcaldes de la Bahía mostrando su compromiso para dotar de presupuesto la licitación de las obras del nudo de Tres Caminos en los próximos ejercicios, es decir, entre 2017 y 2021. De esta manera, el Gobierno central daba respuesta a la unánime petición que, a primeros de septiembre y tras un verano en el que se registraron importantes retenciones de tráfico, realizaron los alcaldes de Cádiz, San Fernando, Puerto Real y Chiclana, a través de la Mancomunidad de la Bahía. Los regidores demandaron una solución urgente y decidida a un problema que se origina cada verano, causando un grave perjuicio a la imagen de la Bahía y a su desarrollo económico.

La respuesta definitiva a este problema de circulación llegó a mediados de febrero de 2017 cuando el Ministerio de Fomento publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la solución definitiva para mejorar el nudo. Con esta medida administrativa, Fomento abría por fin la puerta a la licitación de la obra.

Caravanas en Tres Caminos
Caravanas en Tres Caminos - N. Frade

Los proyectos

Aunque la voz de alarma ya se intensificó en el 2002, no fue hasta el 2005 cuando el Gobierno dio por primera vez visos de ser consciente del problema y de querer ponerle solución. De esta forma se redactó una intervención entre 2009 y 2010 que obligaba a desembolsar unos 70 millones de euros. La llegada del PP al poder en noviembre de 2011 dio un giro al proyecto y en 2012, la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor, introdujo modificaciones que llevaron a la reordenación hasta los 79,6 millones de euros.

El proyecto contempla actuaciones específicas a lo largo de sus 6,34 kilómetros de longitud para evitar los atascos sin levantar nuevos puentes ni demoler antiguas estructuras. Para ello, duplica los carriles en los ramales principales del enlace y amplía la plataforma de las calzadas de la autovía A-48 (Chiclana-Vejer) por el margen exterior de cada una de ellas, para ampliar los arcenes interiores y exteriores, entre el enlace de Tres Caminos y la salida a Chiclana. Igualmente se reordena el entorno del polígono y el acceso al nudo desde la A-4 (Puerto Real). El proyecto dará una solución definitiva a los atascos en una de las zonas turísticas y de veraneo más concurridas de Andalucía y que, durante el resto del año, soporta ya una medida diaria de 58.000 vehículos en dirección a San Fernando, y 28.000 vehículos en dirección a Chiclana. Tanto la doble vía como la ampliación de las calzadas permitirán incrementar la capacidad de vehículos y la velocidad de circulación, aliviando los problemas actuales de circulación.

Además, el proyecto contempla medidas de restauración paisajística, soluciones constructivas para el nuevo viaducto sobre el caño Zurraque y modificaciones en relación con la Batería defensiva del Portazgo. Igualmente se acometerán desvíos de tuberías de abastecimiento del Consorcio de la zona gaditana de aguas y habrá que coordinar con las empresas afectadas la reposición de las líneas eléctricas, las conexiones de gas y las telefónicas.

Por otra parte, la Demarcación de Costas ha estudiado con el Ayuntamiento de Puerto Real y la Consejería de Medio Ambiente las medidas respecto a los restos del antiguo puente Duque de la Victoria sobre el caño Zurraque. Igualmente, se tendrán en cuenta las condiciones de concesión de las Salinas y se iluminará la carretera con un proyecto de tecnología LED.

Igual cada verano

En el papel todo queda muy bien y siempre que se habla de algún avance respecto a este nudo se hace referido a trámites administrativos y nunca a adjudicaciones de obras. Una vez más el Nudo de Tres Caminos se ha convertido, como cada verano, en un punto negro para el tráfico gaditano, cada vez más saturado y cuya solución se retrasa. Según anunció el Gobienro 2019 sería el año de Tres Caminos, como ya lo fue 2018 o 2017, pero sigue sin serlo y la realidad es que nada se sabe de lo que ocurrirá, puesto que ni siquiera hay Gobierno a la espera de lo que ocurra en septiembre.

Lo que parece claro es que este año tampoco será el de las obras en Tres Caminos, por lo que habrá que esperar al 2020. En ese año se cumplirán 15 años desde que se anunció oficialmente la necesidad de proyectar una solución para Tres Caminos. En todo este tiempo no se han podido iniciar las obras, por lo que existe el temor de saber cuánto durarán cuando comiencen. Lo único que queda es la resignación en el atolladero de Tres Caminos especialmente durante los fines de semana, para que luego el problema sea más liviano, pase a un segundo plano hasta que el verano vuelva a poner en evidencia la necesidad de actuar en esta zona de la Bahía. Todo ello cuando cada vez se pone más énfasis en un cambio de movilidad para la conservación del planeta, motivo por el que se apostó por un tranvía que sin embargo va a cumplir 11 años en obra. Actuaciones necesarias con demasiado retraso para lograr el impulso de la provincia de Cádiz.