Reforma de un crucero en el dique cuatro del astillero de Cádiz
Reforma de un crucero en el dique cuatro del astillero de Cádiz - ANTONIO VÁZQUEZ
INDUSTRIA

El astillero de Cádiz amarra 37 obras de cruceros para los próximos dos años

Royal Caribbean traerá finalmente su flota del Caribe a la Bahía de Cádiz tras el cierre temporal del astillero de Bahamas

El volumen de trabajo obliga a utilizar también el dique de Puerto Real y no se descarta desviar carga a las plantas de Galicia

CÁDIZActualizado:

El astillero de Cádiz ha logrado amarrar una importante carga de trabajo para los próximos dos años en materia de reparaciones y mantenimiento de cruceros. LA VOZ ha podido saber que la dirección de Navantia tiene confirmadas en estos momentos 37 reservas de dique en la planta de la capital para futuras obras de reforma y varadas de inspección. La compañía Royal Caribbean será la que finalmente traiga más buques hasta la Bahía de Cádiz tras el cierre temporal que ha sufrido el astillero de Freeport, en Bahamas, donde realizaba las tradicionales varadas de su flota en el Caribe.

La dirección del astillero gaditano y su equipo técnico trabajan ahora a contrarreloj con las distintas compañías en el encaje de fechas en el calendario para llevar a cabo todas estas actuaciones. El goteo de buques comenzará a llegar a partir del próximo septiembre. No obstante, el volumen de trabajo que se avecina en la planta gaditana conlleva con toda seguridad a la utilización también de manera puntual del dique de Puerto Real y no se descarta que una parte de la carga de trabajo asignada a Cádiz se desvíe a los astilleros gallegos para poder cumplir con los plazos de entrega.

Navantia-Cádiz se ha convertido en un referente mundial en la reforma y mantenimiento de grandes cruceros. La compañía pública cambió su rumbo en 2009 ante la ausencia de contratos de construcción naval. Fue entonces cuando diversificó su negocio y amplió la oferta hacia la reparación de cruceros y la obra offshore. El entonces presidente de la empresa, Aurelio Martínez, dio las claves de la viabilidad de los astilleros públicos en unas jornadas denominadas ‘Retos de Futuro’ y en ellas fue donde anunció la apuesta de Navantia por el sector eólico y los cruceros. Desde entonces, tanto la participación de los astilleros en proyectos eólicos-marinos como la obra de grandes cruceros han sido una de las prioridades que figura en la agenda de trabajo de esta empresa naval.

No ha sido fácil colocar a la planta gaditana como un referente en materia de reparación y mantenimiento de grandes cruceros. Se trata de un terreno que hasta hace diez años estaba dominado por los astilleros de Francia, Italia y los países nórdicos.

Las compañías ya han hecho la reserva de dique y se trabaja ahora en el encaje de fechas para sus varadas

Navantia se vio obligada en 2009 a diversificar su actividad en materia de reparaciones tras anunciar la Armada española la cancelación de sus planes de renovación de flota. Hasta ese momento, el Ministerio de Defensa era el principal cliente de la compañía naval, pero la crisis y los ajustes presupuestarios llevaron a la Armada a suspender sus inversiones, lo que obligó a la compañía a buscar otras fuentes de ingresos. De esta forma empezó su incursión en el mercado de la reparación de cruceros. La primera compañía que utilizó los servicios de Navantia fue Iberocruceros, que firmó un contrato en 2009 para la reparación del 'Grand Voyager'. El resultado fue muy satisfactorio, ya que esta compañía repitió al año siguiente con el 'Grand Mistral' y volvió en 2011 con el 'Grand Celebration'. El trabajo de Navantia en la puesta a punto de los cruceros empezó a calar cuando en noviembre de ese mismo año la compañía Royal Caribbean confió en Navantia-Cádiz la reparación del 'Splendour of the Seas' y en abril de 2015 esta misma compañía firmó con Navantia la reparación en Cádiz de la flota que navega por el Mediterráneo. Este fue el aval que sirvió al resto de compañías de cruceros para fijarse y delegar en Cádiz importantes obras de transformación y reforma.

Un éxito tras otro

Así, el pasado abril culminó otro de los hitos llevados a cabo en el astillero gaditano. La Carnival invirtió 180 millones de euros en la modernización del 'Triumph' y el astillero de Cádiz cumplió escrupulosamente con los 40 días de trabajo, que significó una importante transformación del barco al incorporar en una de sus cubiertas una estructura para albergar más camarotes.

La carga de trabajo que ha logrado atar ahora Navantia en Cádiz es fruto, en parte, del cierre del astillero de Freeport, en Bahamas. El cierre temporal de esta factoría caribeña por obras obligó a la naviera Royal Caribbean a buscar un nuevo centro de reparación de cruceros por espacio de dos años. LA VOZ avanzó el pasado mayo que Navantia negociaba con Royal la posibilidad de trasladar hasta Cádiz a una parte de la flota caribeña de la compañía para su mantenimiento técnico.

Como se recordará, el pasado 3 de abril, el crucero 'Oasis of the Seas', de Royal Caribbean, se encontraba en el dique flotante del astillero de Freeport cuando una mala maniobra pudo acabar en tragedia. El barco se escoró y una de las grúas del dique cayó a plomo sobre la cubierta del barco. Este accidente obligó a cambiar la planificación de Royal y a buscar un nuevo emplazamiento para sus obras. De hecho, el 'Oasis' vino a Cádiz a ser reparado del percance ocurrido en el dique de Bahamas.

El astillero de Freeport se encuentra ubicado en un sitio estratégico del Mar del Caribe, a 50 millas de la costa norteamericana de Florida. Se trata de un taller de emergencia para los cruceros que recorren Miami, Cuba y la República Dominicana. Pero, no hay mal que por bien no venga. El accidente ocurrido en su dique a primeros de abril llevó a las navieras que operan en la zona a buscar alternativas para asegurar las varadas técnicas de sus buques. Así, Royal Caribbean fue de las primeras en dar el paso al frente y apostar por un astillero de referencia en Europa donde su flota caribeña pase las inspecciones mientras duren las obras en la factoría de Freeport. Navantia se ha llevado el gato al agua. De hecho, la relación entre la empresa española y Royal Caribbean viene de largo. En abril de 2015 Navantia firmó con la Royal un importante contrato para la reparación en Cádiz de los cruceros que hacen ruta por Europa. Tras la firma de aquel contrato se hicieron en Cádiz importantes obras de reparación en barcos como el 'Allure' o el 'Explorer', que han servido para que Navantia logre su hueco en este mercado.

Navantia ha tratado medio centenar de cruceros desde que se embarcó en el negocio de reformas y mantenimiento de estos barcos. El año 2016 fue el más fructífero con la obra de 16 cruceros. La carga de trabajo que tiene ahora prevista con 37 obras en dos años el 74% de lo que lleva ejecutado en una década.

Un estudio revela que la obra de un crucero puede dejar unos ingresos de 9 millones de euros en la economía de la ciudad. Esta es la estimación que se hizo cuando el crucero de la Disney, el Disney Wonder estuvo en Cádiz para una reforma con 2.000 obreros.

De hecho, el efecto inducido podría ser mucho mayor si las navieras optaran por contratar en Cádiz la totalidad de la mano de obra que necesita la reforma de un crucero en lugar de traerla de otros países. No obstante, Navantia ha extendido sus redes y cada vez son más las empresas gaditanas que actúan en la reparación de un barco. La reforma o modernización de un crucero entraña, por un lado, una obra exterior y, por otro, una actuación interior. Navantia y la industria auxiliar de la Bahía se encargan de lo que conocemos como la ‘marina’, es decir, de los trabajos relacionados con maquinaria, pintura, propulsores, estabilizadores, anclas, cadenas y tanques de combustible, entre otros.