Salida del turno de mañana en el astillero de Puerto Real
Salida del turno de mañana en el astillero de Puerto Real - ANTONIO VÁZQUEZ
INDUSTRIA

Arranca el proceso para prejubilar en cuatro años a 645 empleados de Navantia

La dirección de la compañía y los portavoces sindicales firman en Madrid el ERE que se elevará a la Dirección General de Trabajo

Se marchan de la empresa a partir de los 61 años y con el 76% del salario

CÁDIZActualizado:

La salida de trabajadores de Navantia a través de un ERE ha iniciado su trámite definitivo. La dirección de los astilleros públicos y los representantes sindicales mantuvieron este martes una reunión en Madrid para firmar la documentación que recoge las claves del proceso y poder así elevarlo a la Dirección General de Trabajo. Las primeras salidas comenzarán el mes que viene. Fuentes de la empresa señalan que con este formalismo comienza el despido colectivo y se ponen las bases para la incorporación de plantilla más joven en función de la carga de trabajo.

La publicación en el BOE el pasado 8 de febrero del nuevo convenio de la compañía abrió la puerta a las prejubilaciones a partir de los 61 años. La salida de los trabajadores más antiguos tiene como objetivo favorecer el rejuvenecimiento de la plantilla. No hay que olvidar que el convenio que acaba de entrar en vigor es el primer marco laboral que agrupa a todas las factorías y oficinas de Navantia, lo que ha permitido acabar de un plumazo con los distintos textos laborales que han regulado a la empresa durante su historia. El nuevo convenio es una pieza clave del Plan Industrial de la compañía, firmado entre Navantia, la SEPI y los agentes sociales el pasado 20 de diciembre.

La salida anticipada de los mayores de 61 años, alrededor de 2.200 trabajadores entre todas las factorías, y la contratación de 1.658 nuevos empleados, son dos de las principales repercusiones que tendrá la aplicación del programa estratégico y, que precisamente, regula el nuevo convenio.

Navantia prevé que entre 2019 y 2022, fecha de vigencia del plan, abandonen el tajo unos 2.200 empleados, de los que 645 corresponden a las factorías de la Bahía de Cádiz. Este proceso se hará en dos fases. Entre 2019 y 2020 se aplicará un ERE, mientras que, entre 2021 y 2022, se aplicará la ley de relevos, ya que el contingente que abandonará la empresa es menor.

Impacto por factorías

La factoría de Puerto Real, que actualmente suma unos 450 trabajadores fijos, perderá en cuatro años 211 trabajadores mayores de 61 años. La planta de Reparaciones de Cádiz capital, con una plantilla de 125 personas, perderá 36 empleados fijos. Por lo que respecta a la de San Fernando, con un millar de empleados fijos, perderá unos 400 empleados fijos.

Fuentes consultadas por LA VOZ han destacado que los trabajadores que se prejubilen percibirán el 76% del salario. No obstante, empresa y sindicatos mantendrán cada nueve días un encuentro para velar por el procedimiento de salidas y entrada de savia nueva. Los representantes sindicales señalan que no saben si el actual equipo directivo de la compañía seguirá al frente de la empresa tras las elecciones generales del 28 de abril.

Incorporaciones graduales

Las incorporaciones de los 1.658 nuevos empleados serán graduales. A lo largo de 2019 entrarían 563 empleados, 546 en 2020, 390 en 2021 y 159 en 2022. La empresa, dependiente de la SEPI, matizó en su momento que la previsión de empleo podría verse incrementada cuando Navantia entre en beneficios.

Precisamente en este punto es donde muestran sus dudas los portavoces gaditanos, ya que la carga de trabajo en la factoría de Puerto Real no es plena. Mientras que la planta de Cádiz mantiene su nivel con las reparaciones y la de San Fernando sigue su curso con las obra de las corbetas saudíes, la de Puerto Real solo tiene firmado a corto plazo el contrato eólico-marino con Statoil para la fabricación de una plataforma.

No ha sido fácil llegar a un convenio único. Durante los últimos meses se mantuvieron varios encuentros para poder conseguir el primer documento que trate por igual y con idénticas condiciones a los operarios que provienen de los astilleros del ámbito civil y militar, ya que hasta el momento convivían ciertas diferencias, que en el caso de la comarca de Ferrolterra afectaba a los empleados de la antigua Astano, del ámbito civil y situado en Fene (A Coruña), y de la antigua Bazán, de fabricación militar y situado en Ferrol, igual que en la Bahía de Cádiz con San Fernando.

Dependiendo del centro de trabajo, los operarios se regían por convenios distintos, en asuntos tales como clasificación profesional, jornadas de trabajo, licencias o control presencial. El nuevo documento cuenta con 58 artículos y varias disposiciones adicionales.