Imagen en la puerta del edificio de Dirección del comité de empresa de Puerto Real
Imagen en la puerta del edificio de Dirección del comité de empresa de Puerto Real - LA VOZ
INDUSTRIA

Apoyo de la plantilla de astilleros al encierro del comité de Puerto Real

La protesta de los portavoces sindicales en el edificio de Dirección en demanda de carga de trabajo recibe el respaldo de San Fernando

CÁDIZ Actualizado: Guardar
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El comité de empresa del astillero de Puerto Real inició este viernes su encierro de 48 horas en el edificio de la dirección de Navantia para exigir carga de trabajo. Los miembros del comité accedieron de forma pacífica a las instalaciones, donde recibieron el apoyo de la plantilla y el respaldo también de los compañeros de San Fernando. La asamblea de trabajadores que tuvo lugar el jueves en la factoría votó a favor de que se mantuvieran las medidas de presión contra la empresa para que garantice la actividad en la planta. La plantilla seguirá, por tanto, sin hacer horas extraordinarias y sin ampliar la jornada durante los fines de semana como se venía haciendo hasta el pasado enero.

La situación en el astillero de Puerto Real, a juicio de los representantes sindicales, se complica ya que no hay firmado ningún contrato de construcción naval. El presidente del comité, Antonio Noria, de CC OO, señaló a LA VOZ que lo único que se pretende con el encierro es que «la empresa aclare el futuro del astillero». Insiste en que el cuarto petrolero, el 'Monte Ulía', se entregará la próxima primavera y el único contrato atado a corto plazo es la obra de la plataforma eólico-marina para Statotil, «que solo dará empleo a 350 personas». Este panorama es el que preocupa al comité, que teme la inactividad a partir de septiembre. Noria no cree tampoco que este marzo se apruebe el contrato de ingeniería del tercer BAM.

La empresa, por su parte, ha desviado carga de trabajo de las corbetas saudíes del astillero de San Fernando al de Puerto Real, sin embargo, esta medida, en opinión del comité, es «insuficiente» para un astillero que ha tenido picos de empleo de 3.000 personas en los últimos dos años con la obra de los petroleros.

Aplicación del ERE

El encierro coincide también con el malestar expresado el jueves por los sindicatos tras conocer la primera propuesta de Navantia sobre nuevas incorporaciones de trabajadores. La dirección de la compañía y los representantes del comité intercentros firmaron el pasado martes en Madrid el documento que da luz verde a la aplicación de un ERE en los astilleros y que permitirá la salida en cuatro años de los mayores de 61 años, lo que favorecerá, a su vez, el rejuvenecimiento de la plantilla con la entrada de savia nueva. Se trata de una de las medidas clave que recoge el Plan Industrial de la empresa, firmado el pasado 20 de diciembre.

La salida anticipada de los mayores de 61 años afecta a 2.200 trabajadores de Navantia, de los que 645 pertenecen a los astilleros gaditanos. Como contraprestación a esta regulación de empleo, la empresa se comprometió a contratar en el conjunto de las factorías y oficinas a 1.658 nuevos empleados de manera escalonada para cubrir la salida de los más viejos.

Sin embargo, las cuentas no salen para los sindicatos. Navantia prevé, por ahora, la incorporación en los tres centros de la Bahía de solo 14 operarios, de los que el 90% son técnicos superiores, según han denunciado fuentes sindicales. En la factoría de Puerto Real, por ejemplo, saldrán en las próximas semanas 136 trabajadores mayores de 61 años. Los sindicatos consideran que la primera oferta laboral de Navantia es «insuficiente».

El encierro del comité de Puerto Real ha contado con el apoyo de la sección sindical de UGT de Navantia en San Fernando. En opinión de los representantes de UGT en la factoría isleña, «las cargas de trabajo son algo esencial para todas las factorías, ya que eso asegura el futuro tanto de la plantilla propia como de la industria auxiliar». Navantia es un motor generador de riqueza muy importante para la Bahía de Cádiz, y «es preciso que ese motor esté a pleno funcionamiento para que se cree el empleo prometido».

El plan de empresa, dice UGT, aseguraba una serie de contrataciones que son clave para el mantenimiento del empleo. Es por ello, que una vez firmado el plan y convenio, «se cumpla con la parte de las contrataciones comprometidas».