Vista panorámica de la planta de Alestis en el polígono del Trocadero de Puerto Real
Vista panorámica de la planta de Alestis en el polígono del Trocadero de Puerto Real - ANTONIO VÁZQUEZ
INDUSTRIA

Airbus se desprende de Alestis

La española Aciturri, con sede en Burgos y plantas en Sevilla, será la encargada de pilotar el futuro de esta compañía con fuerte arraigo en Cádiz

El gigante aeronáutico dará por cerrada la operación de venta en abril antes del traspaso de poderes de su cúpula directiva

CÁDIZActualizado:

La aeronáutica Alestis cambia de manos. El gigante europeo Airbus, que mantiene el 61,9% de las acciones de esta compañía, nacida en Andalucía hace diez años, cerrará el acuerdo de venta con la española Aciturri, ubicada en Miranda de Ebro (Burgos) antes del 10 de abril, fecha en la que la actual cúpula de Airbus, capitaneada por el CEO Tom Enders, cederá el testigo al nuevo equipo que liderará Guillaume Faury. El traspaso de poderes en el seno de Airbus se llevará a cabo en una Junta General. Previamente, tendrá lugar entre el 5 y el 6 de marzo un Comité Europeo de Airbus, donde se avanzarán más detalles de la operación a los representantes de los trabajadores.

De esta forma, se pone fin a dos años de negociación para la venta de Alestis, proveedor de primer nivel (Tier 1) de Airbus. No hay que olvidar que la propia Airbus salió al rescate de Alestis en 2013 ante la difícil situación financiera que atravesaba la empresa andaluza. La crisis económica de Alestis puso en peligro el desarrollo del programa aeronáutico del nuevo avión A350, del que Alestis tenía contratada la construcción de su cono de cola y de la ‘belly fairing’ o panza. Airbus se ha encargado en los últimos siete años de reflotarla y situarla de nuevo en su primer nivel como proveedor aeronáutico. Ahora toca, como ya se anunció en un principio, poner cada cosa en su sitio. Airbus tiene el 61,9% de las acciones de Alestis, mientras que la SEPI el 24,05% y Unicaja el 14,04%.

Fuentes consultadas por LA VOZ han podido confirmar que el proceso de venta está prácticamente cerrado y la transición no será traumática para las dos plantas de Alestis en la Bahía de Cádiz, a la espera de analizar la de Sevilla, donde Aciturri tiene representación. El nuevo presidente de Airbus-España, Alberto Gutiérrez, que acaba de relevar a Fernando Alonso en el cargo, y el máximo responsable en nuestro país de Airbus Operaciones, Manuel Huertas, ya avanzaron en la tradicional comida navideña con la prensa, celebrada a finales del pasado diciembre, que el proceso de venta tenía nuevos actores, al margen de Aciturri, con la entrada de la vasca Aernnova (Vitoria) en la puja y de un fondo de inversión. Sin embargo, las mismas fuentes consultadas por este periódico han señalado que el grupo de Fusiones y Adquisiciones de Airbus en Toulouse ha descartado nuevas iniciativas y se ha centrado en la oferta de Aciturri.

La estrategia de futuro de Aciturri fue desvelada a mediados de 2018 por su propia consejera, María Eugenia Clemente, en una entrevista concedida a ABC-LA VOZ en la que explicó que el futuro de la compañía pasaba por «ganar tamaño y diversificar tanto en programas como en clientes». Según Clemente, esta ha sido la filosofía de Aciturri, firma de origen burgalés, que aterrizó en Andalucía en 2010 con la compra de Aerosur y que ha superó en 2018 la barrera de los 300 millones de euros de negocio.

Dos años de tiras y aflojas

La venta de Alestis es un culebrón que lleva activo desde 2017. Airbus colgó entonces el cartel de «se vende» a este proveedor, que salvó de la ruina hace ahora siete años.

La actual dirección de Airbus no quiere que los nuevos ejecutivos de la compañía hereden los problemas surgidos en los últimos cinco años de gestión con el A400M, con el superjumbo A380 y con la rémora de Alestis en el organigrama de la compañía. Esta situación ha obligado al CEO Tom Enders a aplicar ajustes en la estructura de Airbus y a tomar medidas para allanar el camino a su sucesor, Guillaume Faury.

Un comité europeo que se celebrará en marzo entre los sindicatos abordará la transición ordenada de las plantillas

La cuenta de resultados de Alestis ha mejorado. El balance de 2018 es uno de los mejores. Las ventas alcanzaron los 283 millones de euros y generaron un flujo libre de caja de unos 27 millones de euros. Supone un leve descenso de la facturación respecto a los 286 millones facturados en 2017.

La compañía, hasta ahora en manos de Airbus, progresa adecuadamente, pero el problema para su venta han sido los 285 millones de deuda que Alestis debe pagar a partir de 2021. La empresa salió del concurso de acreedores sin quita en 2014 y comprometiéndose a abonar todo su pasivo pasados siete años. Casi 200 millones se le deben al Gobierno central, que a través de SEPI, tiene otro 24% de la compañía.

De momento, no han trascendido los puntos del acuerdo de venta ni tampoco si la SEPI tiene planteada su salida del consejo de administración.

Para entender la operación de Airbus con Alestis es necesario antes tener claros algunos conceptos. Los programas aeronáuticos de Airbus se nutren, al margen de la producción propia, de la subcontratación. Estas empresas auxiliares que participan en el desarrollo de los programas de Airbus son consideradas, según la experiencia y el volumen de los contratos que asumen, como operadores de primer nivel o Tier 1. Airbus tiene en España tres empresas bajo esta denominación. Se trata de la vasca Aernnova y la burgalesa Aciturri, además de la andaluza Alestis.

La venta de Alestis forma parte de una estrategia empresarial de especial calado para los intereses de Airbus que, por un lado, le permitirá aliviar peso en su estructura organizativa como empresa y, de otra parte, abrirá el camino hacia la constitución de un gran proveedor aeronáutico en nuestro país. La maniobra de venta suscitó, en un principio, el recelo de la plantilla en las plantas de Cádiz y Sevilla que vieron con temor como la operación podría conllevar a la duplicidad de puestos de trabajo y, por tanto, a posibles despidos. Ahora toca orquestar esta parte de la operación.

Llegados a este punto cabe preguntarse qué motivos han movido a Airbus para desprenderse de Alestis. El plan de saneamiento impuesto en 2013 para su rescate sigue su curso hasta 2021 y recibió el respaldo del Gobierno de la nación, a través de la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), entrando en el accionariado a cambio de la deuda contraída con la Administración con un 24%. Unicaja también se encuentra entre los accionistas de Alestis con el 14%. Airbus consideró en 2018 que era el momento de vender antes de asumir más responsabilidades económicas y sociales con su plantilla. La operación ha entrado en su recta final.

El último conflicto vivido en el seno de Airbus con Alestis tuvo lugar, precisamente, en julio de 2017 cuando el comité de empresa de las dos plantas gaditanas (El Puerto y Puerto Real) anunciaron movilizaciones y paros para exigir la equiparación salarial con los trabajadores de Alestis de Sevilla.

Airbus salió al rescate de este proveedor andaluz en 2013 ante las dificultades de financiación que atravesaba

El consejero delegado de la empresa, Javier Díaz Gil, se vio obligado a enviar una carta a los trabajadores explicando la delicada situación de la empresa que, aunque era notable su mejoría, aún se encuentra en perdidas. No obstante, Díaz recordó en la misiva que en 2014 se llegó a un pacto con CC OO y UGT que significó la estabilidad laboral y la paz social para superar el proceso de restructuración de la compañía, abocada a la quiebra y rescatada por Airbus. En la carta, Díaz Gil aludió a los 271 millones de euros que aún restaban por devolver para lograr el equilibrio y zanjar las deudas y recordó también a los sindicatos que la compañía invirtió en las plantas de la Bahía de Cádiz más de 200 millones de euros para hacerlas más competitivas y poder afrontar con solvencia la producción. Igualmente señaló que los costes salariales del convenio colectivo del Metal por el que se regula la plantilla de Cádiz es un 27% más elevado que los del convenio del Metal de la provincia de Sevilla.

Ante esta situación, el director general pidió prudencia y paciencia a los delegados sindicales. Así, el pasado 28 de septiembre, empresa y comité llegaron a un acuerdo para negociar la equiparación salarial, que será efectiva a partir del 1 de enero de 2020.