Simulación de un zafarrancho de combate.
Simulación de un zafarrancho de combate. - FRANCIS JIMÉNEZ
OPERACiIÓN SOPHIA

«¡Agarrarse, agarrarse! 3, 2, 1, ¡impacto!»

Durante el zafarrancho de combate toda la dotación de la fragata ‘Numancia’ se implica en la simulación de un ataque real

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«Alarma aérea amarilla. Intención del señor comandante, detectar aeronaves procedentes de Libia. Zafarrancho de combate», se escucha por la megafonía del buque de guerra español. Inmediatamente, cada una de las 216 personas de la dotación de la ‘Numancia’ pasa a ocupar su puesto. En el puente la tensión es más que palpable. La caña (timón) ha pasado a ser manual, en lugar de automática, se han arrancado todas las turbinas y generadores y no levantan los ojos de las pantallas en las que se muestran la carta digital y el radar. Las prioridades, hacer estanqueidad en las diferentes partes del buque, por si hay inundación o incendio, que no pase de un sitio a otro y detectar las aeronaves que intentan atacar el barco. Toda la dotación se prepara poniéndose el antiflash y el chaleco.

En el Centro de Información en Combate (CIC) se localizan las aeronaves. «Prioridad del comandante, tener las armas alistadas para evitar posible amenaza», vuelven a decir por megafonía. Los trozos de seguridad interior están listos para una posible incidencia. Mientras, en el CIC, se advierte a la aeronave para que no ataque. «Se establece alarma aérea roja». El ataque es inminente y las comunicaciones entre las distintas partes del barco se suceden sin parar. Todos los canales están abiertos.

La fragata se prepara y se gira toda la caña a estribor, la ‘Numancia’ intenta esquivar el misil o recibir el impacto por la banda para que cause el menor daño posible. «Tres minutos para el impacto», suena por megafonía. Mientras, se lanza el ‘chaf’, una especie de ‘cebo’ para despistar al misil. No funciona. Entonces se intenta atacar al misil con el cañón y con otro misil. Inútil. «Un minuto 30 segundos para impacto«. «45 segundos para mato de misil por la banda de estribor». «Diez segundos para impacto». La gente se agacha. «¡Agarrarse, agarrarse! 3, 2, 1, ¡impacto por la banda de babor

Combatir amenaza en superficie

El misil causa un incendio que los trozos de seguridad interior, con sus trajes que recuerdan a los de los bomberos de Nueva York, se afanan en combatir. Aún la fragata no se ha repuesto del impacto cuando se recibe otra alarma, un avión bombardero se acerca por la banda de popa. Nuevo impacto y, esta vez, inundación. Mientras, se declara alarma de superficie roja, una embarcación terrorista se acerca.

Consiguen controlar el incendio y la motobomba comienza a achicar el agua de la inundación. Al poco tiempo se consigue achicar más agua de la que entra, por lo que la inundación pasa a estar controlada. «Prioridad combatir amenaza en superficie». Los sistemas de armas se preparan. «Toda la caña a estribor. Avante seis», ordena el teniente de navío Óscar Golmayo, oficial de navegación en el puente. El cañón queda enfrentado a la embarcación atacante, suenan dos disparos. Amenaza neutralizada.

«Fin de incidencias. Arranchar el material», dice el comandante. El alférez de navío Tirso de Gracia repite la orden por megafonía para todo el barco. Esta vez hemos ganado. Acaba el zafarrancho de combate, la situación máxima operativa del barco.

Una vez ha pasado todo el comandante de la ‘Numancia’, capitán de fragata Isidro Carrara, se dirige al resto de la dotación. «Llevamos muchos adiestramientos en estos cinco meses», les dice. «Cada uno de vosotros sois imprescindibles en la complejidad de un buque de guerra de la cual a veces no sois conscientes porque lo hacéis muy bien. Cada uno de vosotros sois una pieza fundamental de un equipo tan complejo como es un buque en la mar», señala, a la vez que destaca la importancia de trabajar de forma conexionada. «Cuando ayer estaba en el buque alemán y vi cómo trabajabais desde allí me sentí muy orgulloso de ser vuestro comandante», les señala satisfecho.«Estoy seguro de que seguiréis dando el máximo para ser cada vez más eficientes», les alienta. Tras cinco meses en la operación ‘Sophia’ la fragata ‘Numancia’ sigue adiestrándose sin descanso para cumplir los objetivos que le han sido encomendados y llegar a Rota el próximo 20 de octubre con la misión cumplida.