SUCESOS

60.000 euros para la familia del gaditano que quedó tetrapléjico tras chocar con una mula

El Estado ha tenido que indemnizar a los allegados por el accidente ocurrido en 2004

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El Ministerio de Justicia ha concedido una indemnización de 60.000 eurosa la familia del hombre, ya fallecido, que quedó tetrapléjico en 2004 tras sufrir un accidente en la carretera Utrera-Los Palacios (Sevilla) al chocar contra una mula.

Según ha indicado a el bufete de Fernando Osuna, la indemnización ha sido concedida tras estimar parcialmente la reclamación de indemnización de responsabilidad patrimonial a cargo del Estado por funcionamiento anormal de la Administración de Justicia. Ahora la indemnización la cobrarán sus hijos y viuda.

Cabe recordar que el abogado del hombre había reclamado al Ministerio de Justicia el pago de una indemnización porque, después «años de lucha», seguía sin recibir la indemnización que le fue reconocida por medio de una sentencia dictada por un juzgado de Utrera.

El hombre, natural de Algodonales, quedó tetrapléjico por un accidente de tráfico al chocar contra una mula en febrero de 2004. Estuvo ingresado 418 días en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y en el Puerta del Mar de Cádiz y quedó con una paraplejia y un grado de discapacidad del 99 por ciento, habiendo sido reconocida la incapacidad permanente en grado de gran invalidez.

El accidente se produjo en la carretera A-362 que une Utrera y Los Palacios, cuando el hombre se dirigía desde su localidad de residencia, Algodonales, donde había pasado el domingo con su mujer e hijos, hacia su lugar de trabajo en Rociana del Condado (Huelva), donde se dedicaba a la recogida de la fresa.

A la altura del kilómetro 5,600 de dicha carretera, según sostiene la demanda, una mula se interpuso «bruscamente» en su sentido de circulación, por lo que el afectado no pudo evitar la colisión con el animal, que murió a consecuencia del impacto, mientras que el conductor sufrió «graves» heridas y tuvo que permanecer ingresado durante más de un año en un centro hospitalario, quedando tetrapléjico.

El abogado siempre ha defendido que, en el momento de la colisión, el demandante «estaba circulando de forma correcta y a velocidad ajustada, sin que exista ninguna prueba que lo contradiga», por lo que el accidente se produjo «por encontrar el vehículo accidentado un obstáculo inesperado, una mula, que se interpone repentinamente en su carril y sentido de circulación».

Además, ha argumentado que la mula «se encontraba transitando sin control junto a otra mula y cambió bruscamente su sentido de la marcha para invadir el carril por el que circulaba» el afectado, para quien «fue imposible prever esta circunstancia», pues además "era de noche", por lo que «no se podía divisar a las dos mulas hasta llegar prácticamente a su altura al no llevar distintivos que permitieran divisarlas a distancia».