El equipo de pedagogía terapéutica y orientación escolar del colegio Argantonio de Cádiz.
El equipo de pedagogía terapéutica y orientación escolar del colegio Argantonio de Cádiz. - L.V.
VUELTA AL COLE

«Si no hay adaptación previa puede ser un shock»

Los niños, al igual que los adultos, necesitan una preparación previa antes de regresar a las exigencias del día a día

CÁDIZActualizado:

Volver a la rutina nunca es fácil; tanto para los niños como para los padres. Por este motivo los progenitores tienen que preparar al menor semanas previas al comienzo de curso para que no se convierta en un shock para ellos. Inmaculada Naharro, orientadora del colegio Argantonio, da los consejos necesarios para la vuelta al cole.

¿Es conveniente preparar al niño psicológicamente las semanas previas al inicio de curso?

Sí, es muy conveniente. Es lo principal para ellos porque hacen un cambio brusco. Pasas de un hábito o rutina a estar libre durante todo el verano y luego les pedimos que vuelvan a ella. Por eso es bueno acostúmbralos semanas antes a los tiempos de sueños, actividades y horarios. A los adultos les pasa lo mismo, no es lo mismo ir de vacaciones y que al volver trabajes al día siguiente; que tener unos días de preparación. Si no existe esta adaptación previa puede ser un shock.

¿Qué papel juegan los padres para el regreso a la rutina?

La familia es esencial, tienen que colaborar para que la vuelta a la rutina sea los más fácil posible. Los niños captan todo lo que hay a su alrededor, incluso las emociones; y le dan la misma importancia que sus padres. Si los progenitores colaboran transmitiendo tranquilidad, seguridad y apoyo, haciéndoles ver que confían y le dan importancia al colegio los niños tendrán una visión más positiva. Si no le transmiten confianza hacia el profesorado y el centro escolar, su comportamiento será diferente. Por este motivo, es imprescindible que los padres se interesen y estén motivados para que los niños estén comprometidos. La actitud es más importante que los grandes discursos y si no te preocupas en preguntarle y llevar un seguimiento continuo, por mucho que le digas que el colegio es importante ellos no lo verán así.

¿Tener tantas vacaciones es bueno para los niños?

Para algunos niños el lugar de vacaciones es la misma ciudad donde viven. ¿Cómo les puede afectar esto?

Es positivo conocer otros sitios para disfrutar de otros ambientes y formas de vida. Creo que es un error no buscar actividades alternativas que los mantengan activos durante el verano. Los adultos gestionamos el tiempo de ocio y buscamos alternativas para ocupar nuestro tiempo libre, pero los niños no lo hacen igual. Deberíamos ser nosotros los que le organizáramos ese tiempo. Aunque tampoco es bueno sobrecargar de actividades a los niños que les hagan mantener los horarios y exigencias que han tenido durante el curso escolar. Es bueno que traten de buscar actividades lúdicas, deportivas y que puedan desarrollar la creatividad. El juego es la principal forma de aprendizaje y a esas edades es esencial.

Por norma general, los niños nunca quieren ir al colegio. ¿Cuáles son las señales que deben preocupar a los padres?

Hay que tener precaución estas primeras semanas. Ellos van a notar el cambio aunque muchos de ellos están deseando volver a clase porque el verano se les hace largo y no tienen posibilidad de contacto con otros niños. De esta forma vuelven al ámbito de relación con otras amistades. Sin embargo, hay muchos menores que no tienen esa necesidad y es normal que durante las primeras semanas, quienes han tenido un verano pleno, no les apetezca volver a esas exigencias. Es normal que protesten cuando suena el despertador hasta que al cabo de unos días uno se acostumbra. El problema es cuando ves que pasan las semanas y esa negativa no se normaliza y no está cómodo al ir al colegio. Ante esto es importante hablar con el profesorado. Cuando aprecias que un niño está más triste de lo normal y no entra, ni siquiera, en las dinámicas lúdicas o que no se relaciona con sus compañeros, es una pista que algo está pasando.

¿Qué opina sobre limitar las tareas que llevan los niños del colegio a casa?

Soy partidaria de ese tema y por parte del centro también siguen esta línea. No se trata de poner tarea porque sí, si no de forma puntual para determinados momentos. Es decir, cuando estás en clase y necesitas que el alumno asiente algún concepto, estoy de acuerdo en que se mande algún tipo de tarea a casa para afianzar lo que has hecho en clase. Puedes enviar tareas puntuales para reforzar algún área o cuando el niño presente cierta dificultad concreta. También se debería mandar actividades que el menor las haga de manera autónoma sin que sus padres tengan que estar con ellos. Nosotros potenciamos esto y por parte de la dirección se ha instado al profesorado para ello. Queda descartado que se manden tareas porque sí todos los días, solo porque haya que reforzar algo o porque no le haya dado tiempo de terminar en clase.

¿Cómo les afecta a los niños los cambios de etapa educativa? ¿Qué consejos daría?

Existen momentos que son más bruscos. Primero y segundo de primaria se asemeja más que el resto de cursos de primaria. Los niños notan mucho el paso de segundo a tercero porque cambian las materias y eso ya es diferente. Cambiar de sexto a primero de ESO es un cambio de sistema y de formas, en cuanto al profesorado también es otro momento clave. Sobre todo lo notamos cuando llegan a cuarto de ESO, que tienes que elegir entre hacer una Formación Profesional o ir a la Universidad. Lo siguiente es decidir entre ciencias y letras. Con 15 años los niños no están lo suficiente maduros como para tomar decisiones de este tipo. Cuando les hablas de un futuro, de un ciclo superior, la ponderación, etc. no lo ven, solo quieren saber qué elegir. En los centros intentamos ayudarles en esta toma de decisión y organizamos programas para ayudarles a ello desde primero de ESO. Siempre les decimos que nadie los conoce mejor que sus padres, que saben qué les motiva o les hace feliz, así que los adultos deben apoyarlos y saber valorar todas las opciones.