INDUSTRIA

Las seis patas del plan industrial

La reconversión tecnológica de Navantia depende de cuatro contratos de la Armada y de los que lleguen de Arabia y Australia

CÁDIZActualizado:

El plan estratégico de Navantia para garantizar el futuro de los astilleros va tomando forma. La viabilidad de la empresa descansa sobre seis proyectos clave a corto plazo donde la Armada española y dos contratos internacionales (Arabia y Australia) tienen la llave de la viabilidad económica de esta empresa pública. El grueso de esta cartera de pedidos, que aún no se ha firmado, suma unos 11.000 millones de euros.

De manera paralela, la compañía trabaja en la adaptación de sus procesos productivos para lograr con ello mayor eficacia y competitividad. Las plantas han iniciado poco a poco una lenta transformación hacia la incorporación de nuevas tecnologías. Si la factoría de Puerto Real ha dado el pistoletazo de salida a la implantación de la tecnología 3-D en la industria naval, el astillero de Ferrol ha sido el primero en utilizar drones para verificar las estructuras de los buques, así como sus tanques de combustible.

Muy distinto al contrato australiano es el que se ultima desde hace un año con el Gobierno de Riad para la construcción en el astillero de San Fernando de cinco corbetas de la serie Avante 2200 para la Marina saudí. La firma definitiva del acuerdo llegará en breve después de duras negociaciones. Este contrato, clave para empujar la débil economía de Navantia, supone una inyección de 2.000 millones de euros y más de cuatro años de carga de trabajo asegurada para la planta isleña. La dirección de Navantia confía en este contrato como tabla de salvación a corto plazo y, sobre todo, como respaldo económico para implantar las primeras tesis que recoge el plan industrial.