ELECCIONES ANDALUZAS

El PSOE apela a la «responsabilidad» de PP y Cs para frenar a la ultraderecha

El PSOE vivió anoche una dura jornada electoral entre la sorpresa y el temor a un nuevo gobierno Andalucía en el que estaría presente la ultraderecha

CádizActualizado:

Alucinados. Este término tan coloquial es el que mejor puede resumir cómo se vivió el resultado de las elecciones andaluzas de ayer en la sede del PSOE provincial en Cádiz. El motivo, los dos escaños obtenidos en la provincia por el partido de derecha radical Vox, que da alas a una posible triple entente con PP y Cs para derrocar al PSOE después de casi 37 años de gobierno ininterrumpidos en Andalucía. «No son los resultados que queríamos tener».

Con esta frase la secretaria provincial del PSOE gaditano, Irene García, resumía anoche al filo de las 23.15 horas la valoración sobre los resultados electorales que situan a la formación socialista en los peores de toda la historia cosechados en unas elecciones regionales en la provincia de Cádiz, con cuatro parlamentarios, por debajo de los cinco obtenidos en 1994, hasta esta noche la cifra más baja registrada en unos comicios autonómicos.

En su intervención García suscribió las declaraciones efectuadas minutos antes por la líder socialista en Andalucía y candidata a revalidar la presidencia de la Junta, Susana Díaz. Calificó de «malos en términos generales» los resultados, destacó la «pérdida de votos y de confianza» que ha experimentado el PSOE y lo vinculó a la escasa participación: «esto nos obliga a analizar lo que ha ocurrido, por qué la gente se ha quedado en casa», dijo.

«Creíamos que nunca la irrumpción de Vox iba a ser tan amplia y menos en la provincia de Cádiz»

En el ambiente, en los corrillos de periodistas y, también en su intervención ante los medios, la responsable de los socialistas de la provincia habló de Vox, cuya irrupción en el territorio gaditano ha cogido por sorpresa a los dirigentes socialistas, que esperaban una posible representación en San Telmo pero no los doce escaños alcanzados, dos de ellos por Cádiz. Al respecto lanzó un mensaje claro a los partidos que tienen en su poder la opción de negociar un tripartito (PP y Cs) con los ultraconservadores. A ellos se refirió diciendo que debían tener «altura de miras y responsabilidad». «Nuestra preocupación es más por los ciudadanos que por el partido» y mostró su incertidumbre por que «Andalucía tenga un gobierno que respete las normas, las leyes, la Constitución y que blinde el Estado de bienestar que garantice oportunidades para todos los gaditanos de la provincia». E insitió en esta línea de forma clara varias veces: «Ahora más que nunca es el momento de demostrar qué van a hacer el resto de formaciones políticas, si van a justificar y apoyar al partido que va contra las mujeres y otros sectores de la población».

García, que compareció con la número dos de la lista, Araceli Maese y el diputado nacional Juan Carlos Campo, apeló, sin nombrarlos, a PP y Cs para amortiguar el posible efecto de Vox en un gobierno en Andalucía.

La valoración sobre los sorprendentes e inesperados resultados de Vox trasciende la frontera de Despeñaperros y aludió a una interpretación más amplia para entender lo sucedido la noche de ayer domingo, en la que la derecha radical nacía en España al tiempo que ponía en jaque la hegemonía del PSOE en Andalucía. «Esto requiere de un análisis desde un prisma no solo regional sino también nacional; es una corriente que no es nueva, que viene de Europa y que por tanto, ya venía avisándonos de lo que podía pasar». En medio del auge de la extrema derecha en Europa, las elecciones andaluzas «han sido la primera consulta que se ha hecho a los ciudadanos en torno a un Parlamento y eso ha conllevado a un resultado» cuyo análisis los socialistas harán en los próximos días «desde la prudencia» para reflexionar sobre lo que ha ocurrido en la provincia.

También hubo indirectas y atribución de responsabilidad a la izquierda, a Adelante Andalucía: «Ha hecho daño la coalición de izquierdas, el reparto es distinto», opinó García.

Pese al descalabro del PSOE a nivel regional y el mal dato provincial (no ha gando en prácticamente ningún municipio de los que gobiernan en la provincia), García rehusó hacer autocrítica «en este momento» y quiso subrayar alejada de todo optimismo que, con todo, el PSOE fue el partido más votado y los resultados «vuelven a ratificar que somos la primera fuerza» en la provincia. A los parlamentarios socialista «les queda un trabajo serio y duro para que no se produzcan retrocesos», sentenció.

El resultado de los gaditanos

Tras conocerse el escrutinio, los socialistas de San Antonio interpretaron su victoria como una derrota, aunque con un mínimo espacio para alguna cábala que impida materializar el codiciado cambio. En cualquier caso, las palabras de García asumían desde el principio esa victoria pírrica y como reconocimiento de un fracaso -ni calculado ni esperado- habló de que los resultados electorales han sido «el resultado que han decidido los gaditanos, andaluces y andaluzas». Con todo, confió esa mínima esperanza a que el escenario político está «abierto». «Nos toca otra vez y tendrá que ser el PSOE quienes lo hagamos, frentar a la ultraderecha que de manera clara se va a incorporar en el Parlamento andaluz».

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