SUCESOS

A prisión Nadia, acusada de ser la mayor vendedora de papelinas de La Viña

La detenida vendía en su piso de la calle Pericón de Cádiz de 30 a 40 dosis al día de 'rebujito' que compraba en Sanlúcar y distribuía por la capital gaditana

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En un cuarto sin ascensor de la calle Pericón de Cádiz tenía al parecer Nadia montado el 'negocio'. Cada día pasaban por su casa decenas de toxicómanos a por su dosis de cocaína y heroína, que tenían ya lista para ser consumida en papelas de 'rebujito'. A sus 40 años, esta mujer con dos hijos se dedicaba a lo que se llama el trapicheo de subsistencia, a vender droga al menudeo sirviendo de enlace entre los proveedores que manejan cantidades mucho más serias y los yonkis que necesitan urgentemente calmar el mono. Y como suele pasar, ese ir y venir de politoxicómanos por el barrio comenzó a preocupar a los vecinos que no aguantaron más que eso estuviera pasando en la puerta de al lado y a unos cincuenta metros de un colegio. Y comenzaron a denunciarlo.

Pero los agentes de la Udyco de la Comisaría Provincial ya la conocían de sobra y llevaban tiempo tras sus pasos. Nadia había sido interceptada en otras ocasiones –le constan unas cuatro detenciones más–, una reincidente que a pesar incluso de tener un ingreso en prisión pendiente por lo mismo seguía dedicándose a vender. «No le consta ningún otro trabajo. Su dedicación era ésa y no lo iba a dejar», cuentan de ella.

«No le consta ningún trabajo, se dedicaba a eso y no lo iba a dejar»

Así que la Policía le volvió a vigilar y no ha tardado en caer. La pasada semana era detenida y, tras pasar por el juzgado, ingresaba en la cárcel por haberse metido otra vez en los mismos líos. Los agentes detectaron como cogía el coche sin tener carnet y sin seguro y se dirigía a Sanlúcar. Allí contactaba con varios clanes que se dedican a surtir a 'camellos', sobre todo de rebujito (heroína con cocaína), y volvía con la mercancía a Cádiz. La escondía como podía para que no se la interceptaran. A veces, iba sola. Otras, acompañada. Y, después, dispensaba la droga entre su clientela fija en su propia casa e incluso hubo una época que lo hizo en bicicleta.

Siguiendo con las pesquisas se activó un dispositivo de vigilancia sobre su vivienda y fruto de ello llegaron a interceptar a varios compradores a los que se les intervinieron las papelinas cuando bajaban con ellas. Habían pagado diez euros por unidad.

La arrestada iba a diario a por la droga a Sanlúcar en coche sin tener carnet ni seguro

Con todas estas pruebas en la mano, los agentes la detenían la pasada semana en el momento en que llegaba a su casa conduciendo un vehículo propiedad de uno de sus hermanos como presunta autora de los delitos contra la salud pública y contra la seguridad vial, pudiéndose comprobar como además le constaban dos reclamaciones judiciales en vigor, una de ellas de ingreso en prisión para cumplir una condena de dos años por tráfico de drogas, relacionada con una anterior detención realizada por la misma Udyco de Cádiz.

Una vez en Comisaría se tramitó el correspondiente atestado policial, pasando disposición del Juzgado de Instrucción número dos de Cádiz, cuyo titular ante la contundencia de las numerosas pruebas aportadas por los investigadores decretó el inmediato ingreso en prisión de la detenida.