Uno de los nuevos parquímetros instalados por Emasa en el casco histórico de Cádiz.
Uno de los nuevos parquímetros instalados por Emasa en el casco histórico de Cádiz. - LV
APARCAMIENTOS

El PP critica «el caos» de Emasa y cuestiona su viabilidad a largo plazo

José Blas Fernández advierte de que Emasa «está viviendo de las rentas del PP» y que la política de aparcamientos hace «inviable» la empresa

CádizActualizado:

El consejero de la empresa municipal de movilidad y aparcamientos de Cádiz, EMASA (cambió de nombre en la última Junta General), José Blas Fernández, representante del Partido Popular, cuestionó ayer la gestión económica que se está haciendo en el seno de la empresa y puso en cuarentena su viabilidad en los próximos años.

Al hilo de la última reunión de la Junta General -en la que se modificaron los estatutos, se produjo el relevo de la presidencia y se abordó el presupuesto- el concejal popular en el Ayuntamiento de Cádiz mostró su sorpresa por el «elevado gasto en personal», lo que a su juicio delata «la pésima organización y funcionamiento de la empresa» y pone en jaque sostenibilidad económica de la empresa. En este sentido, puso el foco en el «erróneo» plantamiento político respecto a los aparcamientos de la ciudad y en la «incapacidad de la empresa para generar beneficios» lo que a su juicio está provocando que ésta esté viviendo de las «rentas que dejó el PP».

Sobre este asunto, detalló que «casi todo lo que está haciendo la empresa es con los 2,2 millones que el anterior gobierno había reservado parar hacer el aparcamiento en Renfe, más otros dos millones de un préstamos que pedimos, y como al final no lo hicieron están cogiendo de ahí el dinero para todo lo que les hace falta». Entre otras actuaciones apuntó la colocación de los nuevos parquímetros, la instalación de los controles telemáticos en los accesos a los aparcamientos subterráneos de Emasa, la instalación de un ascensor en el parking del Campo del Sur y otras reparaciones en ese mismo estacionamiento municipal. «Han heredado una hucha que estaba planteada para hacer inversiones (el aparcamiento planteado por el PP) y ahora están haciendo todo gracias a esa herencia llamándolo inversión y sin meter ni un duro a Emasa».

Auditoría laboral

En este contexto, el mayor problema de la empresa municipal es el gasto de personal, que aglutina, aseguró el consejero popular, el 74% del presupuesto: «una empresa pública tiene que dar viabilidad para subsistir en todos sus años de servicio, no pensar sólo en el corto plazo». Para garantizar el sostén en el tiempo de Emasa, José Blas Fernández aboga por buscar alternativas que velen por la empresa, los servicios y los trabajadores como por ejemplo hacer una auditoría laboral. En Emasa trabajan algo más de medio centenar de personas. «Una auditoría laboral serviría para distribuir el personal adecuadamente y optimizar los recursos. La reestructuración del personal hace falta, pero no la quieren hacer». A su juicio redundaría en la eficiencia de la empresa que describió que es «un desgobierno y un caos» en la actualidad.

Deficiente mantenimiento

Sobre el presupuesto de la empresa municipal llamó la atención el escaso margen de beneficios y el mal estado de conservación de varios estacionamientos municipales «en los que no se proyectan intervenir», entre otros, apostilló, el de la plaza Ingeniero La Cierva. «Vieron que para 2019 íbamos a tener unos beneficios de 10.000 euros, una cantidad muy pequeña para el volumen de la empresa. Eso demuestra que Emasa está en precario porque no tiene gestión suficiente» y «no se está poniendo empeño en la conservación de los aparcamientos municipales», señaló Fernández.

En su opinión, en este escenario tampoco ayuda «la merma de 2.500 plazas de aparcamientos en superficie en la ciudad, de la que la zona azul está siendo la más afectada». A este respecto, defendió que la bolsa de aparcamientos en superficie con 300 plazasque el Ayuntamiento abrió recientemente en la avenida de Astilleros junto a Renfe y que el alcalde anunció que sería gratis, tendrá que transformarse en zona azul «después del carnaval, porque de lo contrario se llenará de coches ventosas, o como mucho aguantará hasta después de las elecciones municipales porque le conviene».

Apostó por hacer la empresa más competitiva y solvente «y eso pasa por no quitar las 225 plazas de zona azul en la plaza de España» y replantear las zonas naranja «porque después de eliminar la zona azul en el Paseo Marítimo, avenida de Astilleros y otras zonas puntuales de la ciudad para ejecutar el carril bici, está dejando a Emasa sin alternativas».

José Blas Fernández, beligerante en muchas ocasiones con el carril bici por su incidencia sobre el aparcamiento en la ciudad (por la desaparición de plazas para aparcar, muchas de ellas de zona azul) fue tajante: «Yo estoy a favor de un carril bici que se adapte a la ciudad, no de una ciudad que se tenga que adaptar al carril bici».