TURISMO

El Poniente enfría la hostelería

La reservas hoteleras aguantan el tipo, los bares y terrazas se resienten y los gaditanos viajan más. Es el balance turístico de julio en Cádiz

CádizActualizado:

El turismo es uno de los puntales de la economía de la provincia de Cádiz. Basta con observar los datos de la EPA para fijarse en que la mayor parte de las contrataciones procede del sector servicios. Esta locomotora económica se reinventa cada año para mantener su nicho de mercado, posicionarse en otros nuevos y atraer a más turistas en las temporadas baja y media. Empresas y administraciones trabajan en este sentido, juntas y por separado. Mientras, un mensaje viaja de boca en boca: «Cádiz está de moda». A punto de terminar julio, los datos turísticos en la provincia son buenos, similares a los del mismo periodo en 2017, que fueron aplaudidos por los agentes del sector.

La ocupación hotelera en la primera quincena de julio de 2018 ha alcanzado un 83,45% en la provincia frente al 80,14% de 2017, es decir, en la primera mitad de este mes de julio las reservas en alojamientos hoteleros crecieron 3,3 puntos. A punto de terminar julio, y a la espera de cifras oficiales, la previsión apunta a que los resultados de esta segunda mitad de mes sean menores que de los del año pasado y se sitúen en el cómputo global de municipios por debajo del 90% frente al 93% que se obtuvo la temporada anterior. No obstante, sumadas ambas quincenas, y teniendo en cuenta aquéllos viajeros que vienen sin reservar hotel, los resultados finales de julio serán más o menos similares a los cosechados la pasada temporada.

Julio mantiene cifras de ocupación hotelera similares a 2017 pero en agosto se prevé que bajen

Sin embargo para agosto se contempla un descenso y la planta hotelera no llenará todas sus camas. Según las previsiones que mueve la patronal de hostelería Horeca se espera un porcentaje de ocupación del 83,5% frente al 91,8% de agosto del año pasado. Eso supondría ocho puntos menos pero todo apunta a que la bajada será menor.

El presidente de la entidad, el hostelero Antonio de María Ceballos, explica que «estas cifras provisionales no contemplan a los turistas que vienen sin reserva previa, que luego hacen subir el porcentaje real de ocupación», puntualiza aunque insiste en que este agosto no será tan bueno como el precedente. En esencia, en julio se mantiene el nivel de reservas de plazas y en agosto habrá más plazas sin reservar de la oferta hotelera de la provincia.

Un cálculo parecido, quizás más optimista, hace el presidente de la Asociación Provincial de Hoteles, Stephan De Clerk, que considera «buenos» los resultados de julio y prevé «buena ocupación en agosto». Confía en que los hoteles el próximo mes estén por encima del 90% y pone de relieve la ocupación hotelera de julio en municipios como Rota, Conil o Cádiz, «e incluso Jerez, que lleva creciendo diez años en verano y en julio ha estado en torno al 90%».

El frío del Poniente afectó al turismo y los bares y terrazas fueron las principales afectadas

¿Es un fracaso no supear los índices del año pasado? No. De Clerck da una clave: «Es más difícil crecer cuando se está a un nivel tan alto». Es el caso de la provincia de Cádiz. En esta línea, por encima del incremento o descenso de cifras, De Clerck enarbola una máxima no sujeta a la temporalidad: distribuir esfuerzos a lo largo del año. «Lo importante es trabajar para la temporada baja, para intentar mantener los hoteles abiertos todo el año», dice.

Para De Clerck los resultados turísticos obtenidos en julio «son buenos y positivos, parecidos a los de 2017», y apunta a «seguir mejorando los hoteles» como fórmula para ser más competitivos, crecer y plantar cara a los destinos con los que se mide la provincia en el mercado turístico más allá del verano. «Tenemos que estar a la altura con una planta hotelera renovada y un turismo gastronómico potente y fuerte», asevera.

No obstante, al margen de estadísticas, hay un motivo en el que coinciden los agentes turísticos (también los turistas y los gaditanos) para justificar que julio no haya superado la ocupación del año pasado y que en agosto pueda descender: el Poniente.

Aumentan los pasajeros en el aeropuerto de Jerez y la actividad de las agencias de viaje de la provincia

«Hace dos años pasó lo mismo pero con el viento de Levante, en julio de 2016 hubo 27 días de levante», recuerda Antonio de María. «Estamos en un mes de julio atípico por las temperaturas, con Poniente todos los día», un fenómeno que califica de «negativo» por su repercusión en las decisiones de los turistas. Un ejemplo: «Hasta que en las provincias del interior peninsular no suben las temperaturas mucho, la gente no viene al litoral. En Sevilla, Córdoba, Madrid, no hace tanto calor este año y, por tanto, buscan menos costa». Eso ha repercutido en la costa gaditana, considera De María: «El año pasado por estas fechas Algeciras, Tarifa o Sanlúcar tuvieron al 100% de ocupación hotelera, resultados que no se han repetido este año en ninguna de esas localidades».

¿Y el turismo de interior? Las temperaturas frescas no ha granjeado un trasvase de visitantes de la playa a la montaña. En cuanto a ocupación hotelera, el único caso destacable -y mucho- ha sido Arcos, que ha registrado una subida notable de turistas este julio logrando llenar el 49% de las camas de su oferta hotelera frente al 16% de julio de 2017.

Frío en las terrazas

Si la actividad hotelera ha aguantado el tipo en julio, no sucede lo mismo con la hostelería, la principal afectada por la climatología. Así opina De María, para quien agosto dependerá en gran medida de la temperatura: «Salvo que el clima cambie y suban las temperaturas, la hostelería se seguirá resintiendo y podrá caer en agosto. El mes de julio no ha sido bueno para los bares y terrazas porque durante el día la gente que viene de fuera suele ir a la playa y cuando sale de noche va a las terrazas pero con el Poniente hace frío y a las once ya no se puede estar ni con rebeca», lamenta el responsable de Horeca.

De Clerck suscribe esta línea argumental y afirma que el clima ha sido la «nota disonante» en julio. «El Poniente ha afectado, el tiempo ha sido más fresco que el año pasado, y eso ha repercutido en el consumo y en la caja que han hecho las terrazas, donde se ha notado un pequeño descenso con respecto al verano pasado». En cuanto a las expectativas, en su opinión, «posiblemente el balance al final de año estará por debajo de los resultados de 2017 debido al clima» y recuerda que los temporales provocaron una pretemporada «floja».

El sector de las agencias de viajes, sin embargo, no se ha visto afectado por la climatología y en julio de este año han facturado entre un 7 y un 8 por ciento más que el año pasado, afirma el presidente de la asociación provincial de Agencias de Viajes, Ángel Juan Pascual. Las previsiones de viajes para agosto apuntan hacia arriba: «Para agosto, la demanda se mantiene alta y estamos teniendo bastante más confirmaciones que el año pasado», resume Pascual, quién en paralelo defiende que la crisis cada vez queda más lejos: «Hemos notado reactivación del mercado al reactivarse la economía», sentencia. En cuanto a las preferencias viajeras de los gaditanos en julio y agosto, las Islas Baleares y las Canarias encabezaron el ranking; el Caribe bajó y creció la demanda de viajes familiares a Disney y los cruceros . Como novedad destaca la irrupción de los cruceros fluviales por Europa: «Son un poco más caros pero cada vez nos lo piden más y hay más oferta».

Administraciones expectantes

Pendientes de recibir las cifras oficiales de julio, desde la delegación territorial de Turismo se espera que la apuesta regional por la promoción del destino Costa de la Luz en los mercados nacionales e internacionales dé sus frutos, tanto en los indicadores turísticos como de creación de empleo.

Este año la Junta puso en marcha, entre otras iniciativas, una campaña de promoción audiovisual dirigida a mostrar los «recursos singulares y sorprendentes del destino», que tuvo mucha repercusión en redes sociales y destinó una inversión de 842.000 euros en ayudas para mejorar la calidad y accesibilidad de las playas gaditanas, reclamo principal del veraneante.

El Patronato de Turismo de la Diputación, por su parte, hace valer el buen sabor de boca que dejó el turismo en el mes de junio, tanto en el número de visitantes como en la creación de empleo (ese mes hubo 400 gaditanos más trabajando en hoteles que en 2017), para confiar en la fortaleza del sector el resto del verano. Estos dígitos confirman, en opinión de la diputada de Turismo, María Dolores Varo, «que el turismo sigue siendo un motor económico para la provincia de Cádiz» y pone de relieve que, a falta de tener el balance oficial de julio, de momento «se están manteniendo las cifras de 2017 en cuanto a viajeros y pernoctaciones».

En Cádiz, pese a que la ocupación hotelera bajó un par de puntos en la primera quincena de julio, la segunda cerrará al nivel del año pasado y para agosto se situará en torno al 86%, algo menor que en 2017. En los próximos días se conocerán las cifras de visitantes a las oficinas municipales de Turismo. Mientras, desde el Ayuntamiento apuntan a la «amplia programación de actividades de ocio y culturales» de la capital gaditana como aval para confiar en unos buenos resultados turísticos.

Terrazas casi vacías a consecuencia de las temperaturas poco veraniegas
Terrazas casi vacías a consecuencia de las temperaturas poco veraniegas - LA VOZ