La calle la Palma es una de las zonas más afectadas por la nueva ordenanza que está en fase de elaboración.
La calle la Palma es una de las zonas más afectadas por la nueva ordenanza que está en fase de elaboración. - LA VOZ
HOSTELERÍA

La Palma y Lubet, únicos escollos para la ordenanza de las terrazas

El Ayuntamiento plantea una reordenación de las terrazas y Horeca propone una solución en las dos únicas zonas conflictivas para mantener las mesas

CádizActualizado:

La futura nueva ordenanza de terrazas del Ayuntamiento de Cádiz podría haber dado un paso adelante importante tras la reunión técnica que mantuvieron el pasado jueves el Ayuntamiento y Horeca para acordar una nueva distribución de las terrazas de la ciudad en las denominadas zonas singulares, o lo que es lo mismo, las plazas y calles de concentración de mesas.

En este encuentro el Consistorio presentó a los hosteleros los planos con una propuesta de reordenación de determinadas terrazas que ahora Horeca ha trasladado a sus asociados para su estudio. Se trata de plazas como Mentidero, San Antonio, San Francisco, Mina, Tío de la Tiza, Loreto, Candelaria, Catedral, San Juan de Dios... Todas ellas, prácticamente, explica el presidente de Horeca, Antonio de María Ceballos, «cumplen con el requisito de proporcionalidad requerido por el Ayuntamiento por el cual al menos el 66% de la superficie de estas zonas tiene que estar destinada a peatones y espacios libres, y un máximo del 33% del suelo para terrazas».

La única en la que había una descompensación de 15 metros cuadrados es la plaza del Tío de la Tiza «pero ya se ha hablado de un cambio de unas mesas con el propietario de manera que también esta plaza cumpliría con esa proporción».

El Ayuntamiento propone modificaciones puntuales en distintas plazas y calles como La Palma, Lubet, Mentidero, Mina o Tío de la Tiza. Por ejemplo, en la plaza de Mina, las dos hileras de mesas pasarían a ser una que discurriría por el lugar actual y por un lateral entre los bancos y los parterres ajardinados. En principio, y a falta de un estudio riguroso por parte de los hosteleros, los cambios propuestos no presentarían grandes problemas para llevarlos a cabo a excepción de los relativos a la calle Lubet y a la calle La Palma, «porque se perderían muchas mesas». En La Palma el Ayuntamiento quiere reducir las terrazas a dos hileras de mesas (una a la izquierda y otra a la derecha) y en Lubet quitarlas todas «lo que supone eliminar 18 mesas».

Ante esta situación que afectaría «muy negativamente» a los hosteleros y «al empleo», Horeca ha propuesto al Ayuntamiento hacer una plataforma única, es decir, quitar las aceras en ambas vías que, por otro lado, «no cumplen con la normativa actual que estima una anchura de metro y medio». De esta manera, la idea de Horeca de que el suelo de ambas calles estuviera a la misma altura (como la plaza de San Juan de Dios, por ejemplo) permitiría jugar con la distribución evitando la pérdida de mesas.

La Palma y Lubet

«Una plataforma única en Lubet permitiría llevarse las mesas a las paredes. Lo que ocurre es que hay que quitar la aceras». Consciente de la limitación presupuestaria del Ayuntamiento, Horeca va a pedir presupuesto para ver si que los propios empresarios pueden asumir el coste de esa actuación «con lo cual la calle además de mantener su actividad complaciendo a todos vería eliminada sus barreras arquitectónicas, una tendencia que de alguna manera están obligada a seguir todas las ciudades».

Con respecto a la calle La Palma, el Ayuntamiento pretende reordenarlas disponiendo las mesas entre palmera y palmera «con lo cual muchas mesas actuales quedarían fuera». En la actualidad esta vía pública tiene dos aceras que miden 55 centímetros. La eliminación de las aceras «posibilitaría poder situar las mesas de las terrazas pegadas a la fachada de manera que la calle tendría una zona central libre de más de tres metros de ancho y no se perderían mesas».

El inconventiente de la plataforma única en La Palma, estima Antonio de María, estriba en la altura para entrar a las casas y a los locales «en cuyo caso se podrían mantener las aceras sólo en las puertas de las casas y de los establecimientos».

En estos días los dueños de los establecimientos de Horeca estudiarán la propuesta municipal y el Ayuntamiento la planteada por la patronal hostelera para las dos únicas zonas de la ciudad que, a priori, según una primera valoración, frenarían el consenso entre las partes.